Medio Ambiente Electromagnético en Consultorios Odontológicos

*Dra. Yosette Osorio Díaz
*Odontóloga, Universidad Nacional de Colombia

**Dr. Fernando Fajardo Marino
**Médico, Universidad Nacional de Colombia

***Dr. Rodrigo Jaimes
***Ingeniero Eléctrico, Universidad Nacional de Colombia

INTRODUCCIÓN

El desarrollo de esta investigación se orienta a caracterizar el Medio ambiente Electromagnético (MAE) comúnmente encontrados en los consultorios odontológicos, estableciendo, fuentes de campos eléctricos y magnéticos , los niveles de campo presentes y las medidas de precaución que se deben adoptar con el objetivo de minimizar los riesgos de exposición a los cuales se encuentra sometidos los odontólogos, personal auxiliar y paciente. Para determinar las magnitudes de los campos encontrados y medidos, los resultados se comparan con los límites seguros sugeridos por algunas normas de otros países.

Algunos países o regiones han establecido limites permisibles de campos eléctricos y magnéticos a partir de los cuales las personas ocupacional o no ocupacionalmente expuestas, corren mayores riesgos de acuerdo con los resultados de las investigaciones realizadas hasta ahora. Vale la pena resaltar que existen normas con valores límite muy bajos (como las suecas ) y otras con valores bastantes lejanos de las anteriores (IRPA por ejemplo ).

El incontenible desarrollo tecnológico en el que se desenvuelve la sociedad actual, acompañado por la obligación a su vez impuesta de satisfacer las necesidades del facilismo y con su mismo, han llevado ha la ciencia a una desenfrenada carera, en la cual se han extraviado algunos parámetros precursores y por sus objetivos. Es así, como en la actualidad vemos que en aras un mayor ¨ bienestar individual y colectivo ¨ los avances tecnológicos son impuestos en los diferentes estamentos sociales, económicos y culturales, sin medir en forma consciente sus posibles repercusiones mediatas y sus aspectos deletéreos en el individuo en su entorno. Esto se facilita por su escasa resistencia que se le ofrece a todos los ¨avances del desarrollo¨, desencadenada por la apatía, el adormecimiento de las emociones y la insensibilidad manifiesta de que hace gala del hombre contemporáneo.

Debemos reconocer que en un entorno como en el que la actualidad estamos obligados a vivir, pece a recibir la influencia por lo general altamente nociva y perturbadora de un sinnúmero de factores externos (contaminación ambiental, visual, nutricional, sonora, psicológica, etc.), algunos de los cuales aun desconocemos en su naturaleza y manifestación, pero que actualmente evidenciamos mediante el empleo de medidores y registradores altamente sensibles, capaces de registrar por ejemplo, las intensidades de los campo electromagnéticos en todo el espectro de frecuencias.

La creciente utilización de equipos electrónicos a nivel industrial, residencial, comercial, en campos como las comunicaciones y en medicina para diagnostico, terapia y tratamiento, ha traído consigo además del beneficio para el cual fueron diseñados y construidos, una fuerte alteración del Medio Ambiente Electromagnético natural (MAE ), lo que comúnmente se denomina contaminación electromagnética.

La energía electromagnética bajo sus múltiples formas plantea un riesgo para la salud humana, con el que se puede ver afectados como consecuencia a su exposición diferentes procesos biológicos, como desarrollo óseo, comunicación intercelular, actividad de glóbulos blancos o el funcionamiento del sistema inmunológico entre otros. Se han reportado leucemias asociadas atendidos de alta tensión, microondas como con agente cancerígeno, etc.

Así como la energía electromagnética puede resultarnos peligrosa, cuando esta es usada adecuadamente promete notables innovaciones y éxitos terapéuticos.

El interés de los efectos biológicos de Campos Electromagnéticos Pulsantes de Baja Energía y de Baja Frecuencia (PEMF), ha venido creciendo en la comunidad científica. Los efectos negativos de ¨PEMF aún son cuestionables, pero los efectos benéficos de estos para la curación de hueso y piel ha sido demostrada. El mecanismo a través del cual los PEMF actúan en las membranas celulares o en los iones presentes en las fronteras de la célula aún se está investigando. La estimulación electromagnética pulsante se ha venido utilizando con mayor frecuencia por los cirujanos ortepédicos para tratar fracturas sueltas y seudo artrosis congénitas. Se ha demostrado que el uso de CEM pulsantes incrementan la formación de callo y reparación de fracturas en experimentos en animales y humanos.

Los campos magnéticos, son líneas de fuerza invisibles que interaccionan con los imanes y con determinados tipos de metales y penetran fácilmente casi cualquier cosa que se interponga en su camino (incluido, desde luego el cuerpo humano ).

Los metales en la cavidad oral pueden ser receptores de CEM y ser incorporada esta información en el cerebro de los pacientes.

La exposición de los organismos vivos a CEM artificiales pueden originar significativas anomalías en su fisiología y funciones.

No existe conciencia de los riesgos asociados a los CEM y al uso de muchos aparatos generadores de esto, en los consultorios odontológicos en la practica diaria. Un ambiente saludable riñe con saturación de aparatos eléctricos. SE han investigado que campos de 50-60 Hz, y de apenas 3 miligaus resultan ya clara mente relacionados con el cáncer. Se debe tener en cuenta el tiempo de exposición del campo, la frecuencia y la distancia.

DESARROLLO HISTÓRICO

Ya desde la antigüedad se hablaba de magnetismo. Según la leyenda se conocen las propiedades del imán desde el día en que MAGNES, un pastor griego, probase su fuerza fortuitamente. Llevaba su cordero a pastar, cuando al pastar cerca de una gran roca comprobó que su cayado guarnecido de hierro se sentía atraído hacia la roca por una fuerza desconocida. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para arrancarlo de la misma, a la cual desde entonces llamo “piedra de magnesio”. Por otra parte describe la historia que hacia el año 600 a. C., Thales de Mileto, descubrió que una piedra negra proveniente de magnesia, una ciudad griega podría atraer objetivos de hierro. La llamo “ho magnetes lithos” ( la piedra magnésica ), donde deriva el nombre de magnetismo con el que actualmente se conoce este fenómeno.

Descubrió que igualmente que el frotar una varilla de ámbar, esta era capaz de traer objetos ligeros que no eran afectados por el imán. Como el ámbar en griego se denomina ¨elektrón¨, este fenómeno es conocido desde entonces como electricidad.

En efecto parece que la mayoría de las tradiciones antiguas, concretamente las chinas, indias, egipcias, árabes y hebreas, conocían el templo del imán natural, el cual se utilizaba principalmente para hacer amuletos, con la finalidad de proteger la salud a quienes lo llevaban y ahuyentar las malas influencias.

Desde esos remotos tiempos, la investigación y los avances teóricos permanecieron estancados, con la excepción de algunos pocos realizados durante el siglo XIII. Y es en el siglo XIX cuando se desata una verdadera fiebre electromagnética que se traduce en contundentes hallazgos

Experimentales ( Franklin, Volta, etc.), los cuales nos han traído al desarrollo avasallador de nuevas ciencias del conocimiento, tales como la electrostática y la electrónica.

MARCO TEÓRICO

Como producto de los últimos trabajos interdisciplinarios se ha posibilitado la caracterización de la estructura y el funcionamiento de muchos sistemas biológicos a nivel molecular y atómico, todo esto ayudado por el empleo de la teoría cuántica, la cual opera en los dominios del microcosmos, explicando que cuando los sistemas atómicos se vuelven más complicados aparecen muchas propiedades como temperatura, entropía y otras excitaciones colectivas que no son aplicables para un solo átomos, sino a sistemas atómicos y moleculares. Todos los sistemas biológicos se defines como sistemas abiertos, debido a que su funcionamiento solo es posible gracias al intercambio de energía y materia con el medio. Esto explica la en parte, la susceptibilidad , adaptabilidad o respuesta de los seres vivos a los distintos tipos de energía como la electromagnética.

A su ves se reconoce actualmente que los seres vivos poseen su propia configuración electromagnética, la cual les favorece para la realización de sus funciones vitales y se admite la existencia del campo magnético terrestre, agregando además que las funciones de los seres vivos son determinadas o afectadas por la presencia de los campos electromagnéticos.

Todos los campos electromagnéticos artificialmente son biológicamente activos y posiblemente perjudiciales, dependiendo fundamentalmente de la magnitud , la frecuencia, la distancia, tiempo de exposición y de las condiciones de la salud de las personas expuestas. Recientes investigaciones han logrado establecer una asociación entre la exposición a campos eléctricos de alta y baja frecuencia y ciertas patologías ( Leucemia, cáncer entre otras). Sin embargo, existe mucha contradicción al respecto y falta profundizar en los mecanismos de interacción CEM-seres vivos y en el conocimiento de las propiedades eléctricas y magnéticas de células, tejidos, órganos y como ellos responden cooperativamente a CEM.

Por lo tanto es conveniente adquirir conciencia de los riesgos potenciales que implica el uso de estos equipos y tomar las medidas necesarias para evitar efectos adversos de salud.

Entre los equipos eléctricos o electrónicos usados frecuentemente en odontología con fines de diagnostico y tratamiento, se encuentran:

-Lámparas de iluminación
-Compresores
-Lámparas de fotocurado
-Sillas con mecanismos eléctricos de ajuste
-Unidades de cirugía
-Equipos de computo
-TRIAD

Estos equipos producen campos eléctricos y magnéticos a su alrededor, los cuales se superponen a los campos generados por las instalaciones eléctricas, líneas de baja y alta tensión ubicadas en el cercanía, antenas de comunicaciones y otros equipos aledaños.

Los efectos de la persona se clasifican de acuerdo con la frecuencia, la intensidad, y el tiempo de exposición. Así por ejemplo, un campo eléctrico de alta frecuencia (como el producido por un teléfono celular, antena de radio o televisión ), tiene menor poder la penetración en los tejidos y sus efectos pueden ser de tipo térmico, mientras que los campos eléctricos de baja frecuencia ( generados por electrodoméstico, secadores de cabello, líneas de energía eléctrica y magnética), se caracteriza por producir efectos no térmicos.

Los campos eléctricos y magnéticos mencionados en este artículo están comprendidos en el riesgo de LF (baja frecuencia ), dentro de los que se encuentran los campos eléctricos de 50 a 60 Hz que son los que están en contacto permanente los seres vivos por ser las denominadas corrientes domesticas.

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