Caudal Mínimo para Sostenimiento de los Ecosistemas

Para poder determinar la disponibilidad de agua para los sectores productivos en un sistema hídrico específico, es imprescindible considerar las necesidades de agua para el sostenimiento de los ecosistemas.

Son muchas las metodologías y los conceptos existentes respecto al caudal mínimo ecológico –o caudal mínimo remanente–, que debe ser estimado para el sostenimiento del ecosistema aguas debajo de un sitio específico; éstos han sido considerados y analizados en diversos países, como Costa Rica y España, entre otros. El caudal mínimo de reserva que se considera usualmente es el necesario para la conservación de la flora, la fauna y el ecosistema existentes en la corriente o cuerpo de agua.

La interpretación y aplicación de estos conceptos no es fácil por la complejidad del tema; generan polémicas políticas, técnicas, jurídicas y económicas, porque se debe tener en cuenta, entre otros, los objetivos de preservación de la biodiversidad, la autodepuración natural, la contaminación difusa por efecto de la actividad agrícola y de otras actividades en el área y las propias demandas por diversos usos, necesarias para el desarrollo de las regiones.

Sin embargo, por la importancia que reviste contar con una aproximación a los indicadores de sostenibilidad de uso del recurso para apoyar la toma de decisiones sobre él, en este estudio este caudal mínimo se estimó a partir de la curva de duración de caudales medios diarios, considerando el caudal que permanece en la corriente durante 75% del tiempo y que representa el mínimo que podría fluir por el cauce una vez se realicen las captaciones. Este caudal tiene a su vez un periodo de recurrencia de 233 años y es el caudal probable mínimo anual, que garantizaría en alguna medida el funcionamiento de los ecosistemas.

El caudal ecológico en esta aproximación corresponde al 25% de los volúmenes anuales en condiciones de oferta media. Con el fin de reducir la oferta de agua, este porcentaje se aplica junto con el considerado por restricción de uso a causa de la alteración de la calidad, para determinar la oferta neta o disponibilidad.

Por otra parte, en el IDEAM y en otras entidades del país se avanza progresivamente en el desarrollo de metodologías y en la determinación de las necesidades hídricas para las funciones ambientales, a través de estudios técnicos integrales; sin olvidar que la demanda ambiental debe estar asociada a los procesos naturales que dan lugar a tal dinámica hídrica. La demanda ambiental debe incluir, no sólo asignaciones de caudal, sino también el cumplimiento de los niveles de calidad que permitan la funcionalidad ambiental y ecológica del agua en el país.

Mapa 2. Presión de la calidad del agua por vertimientos municipales (ton.dbo/año).
eagua-m2

Es así como para obtener la oferta hídrica neta se requiere además tener en cuenta al caudal necesario para mantener el régimen hidrológico mínimo y sostener a los ecosistemas, con las restricciones de la disponibilidad de agua para diferentes usos por las alteraciones de su calidad.

En cuanto al comportamiento de la oferta anual, se evaluó para condiciones hidrológicas de un año normal (medio), definido como aquél cuya escorrentía corresponde al valor medio multianual de series históricas de caudales representativos. El año seco se identificó como el de menor valor anual, tomando en ambos casos como base los caudales de las series representativas y su distribución mensual.

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