Consecuencias del Sobrepeso para la Salud

El sobrepeso y la obesidad no son problemas estéticos; son enfermedades que afectan terriblemente la salud de las personas que las padecen. Tener sobrepeso y obesidad lleva a que la persona desarrolle con mayor frecuencia algunas alteraciones metabólicas como son la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y algunas dislipidemias (elevación del colesterol «malo» o LDL y de los triglicéridos, y descenso del colesterol «bueno» o HDL). La convergencia de varias de estas alteraciones en una persona se denomina «síndrome metabólico. Igualmente, todas ellas incrementan la posibilidad de ateroesclerosis (placas de grasa que van obstruyendo las arterias) y sus consecuencias (infarto del miocardio, accidente cerebrovascular y obstrucción arterial periférica). El exceso de grasa corporal también incrementa la posibilidad de desarrollar algunos tipos de cáncer como el de colon, mama, endometrio, riñon y esófago; de padecer molestias sobre las articulaciones que soportan el excesivo peso del cuerpo; de una mayor prevalencia de inflamación y cálculos de la vesícula biliar; de tener dificultades para respirar cuando se duerme (apnea del sueño); y de problemas sicológicos por el cambio de imagen de su cuerpo. Otra importante consecuencia de la obesidad es la resistencia a la insulina, concepto que se ampliará más adelante cuando se hable de diabetes, sobrepeso y obesidad.

Síndrome Metabólico

Es un grupo de alteraciones metabólicas y clínicas entre las que pueden estar:

• Obesidad abdominal (circunferencia de cintura mayor de 102 en hombres y mayor de 88 en mujeres). La presencia de obesidad abdominal se relaciona más con el síndrome metabólico que con un IMC elevado.
• Nivel elevado de triglicéridos en sangre (mayor de 150 mg/dL).
• Nivel bajo del colesterol “bueno” o HDL (menor de 40 mg/dL en hombres y de 50 mg/dL en mujeres).
• Elevación de azúcar en la sangre: glucemia en ayunas igual o mayor de 100 mg/dL (glucemia alterada en ayunas y diabetes) o glucemiados2 horas post-carga de glucosa igual o mayor de 140 mg/dL (intolerancia a la glucosa).
• Hipertensión arterial (presión arterial mayor de 130/85).

El problema es que la convergencia de varias de estas alteraciones en un individuo le incrementan la posibilidad de tener un infarto o una trombosis cerebral, o sea, que se incrementa el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Para que se entienda la importancia del síndrome metabólico, las cifras nos dicen que entre el 60 y el 80% de personas con diabetes tipo 2 y cerca de una tercera parte de la población adulta de Colombia lo presenta. El incremento de peso en la población hará que en el futuro un número mayor de personas presenten este síndrome y, por tanto, desarrollen más diabetes.

Algunos investigadores sugieren que en el trasfondo del síndrome metabólico existe un estado de resistencia a la insulina que sería la causante de las alteraciones metabólicas anteriormente descritas. El término resistencia a la insulina hace referencia a que la insulina no actúa bien en los tejidos. Esta tiene una base genética pero el exceso de grasa, sobre todo intra-abdominal, es un determinante muy importante para que ésta se exprese y se amplifique.

Otras Causas del Sobrepeso

Es muy común la frase “como bastante cuando estoy nervioso o deprimido”. La ansiedad y el estrés, la depresión, los trastornos compulsivos de la alimentación, y otras perturbaciones emocionales, pueden observarse en muchas personas con sobrepeso. En raras ocasiones, el exceso de peso obedece a algunas enfermedades de origen endocrinológico como son el hipotiroidismo, el hipogonadismo y el hipercortisolismo (enfermedad o síndrome de Cushing). Sin embargo, contrario a lo que piensa la gente, la mayoría de individuos con sobrepeso u obesidad no tienen hipotiroidismo. Por esto se le dice a la persona que su problema no es de tiroides sino de “cucharoides” (exceso de cuchara llena de comida).

La Diabetes y el Sobrepeso

La aparición de la diabetes tipo 1 no tiene nada que ver con el exceso de peso pero sí, y mucho, la diabetes tipo 2. El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 aumenta progresivamente en la medida que se aumenta de peso. Para que una persona desarrolle diabetes tipo 2 deben estar presentes dos tipos de defectos: una resistencia a la insulina y una secreción anormal de insulina. Expliquemos un poco. En el individuo que aumenta mucho de peso, la grasa que está dentro del abdomen empieza a liberar ácidos grasos libres y ciertas hormonas y sustancias (TNF alfa, IL-6, leptina, etcétera) que hacen que su propia insulina no trabaje bien. Al comienzo esta resistencia a la insulina no altera los niveles de azúcar en la sangre porque las células beta del páncreas producen más insulina. Pero llega un momento en que las células beta se «agotan», se ·»cansan», dejan de producir la cantidad de insulina requerida, y sobreviene la diabetes. Los dos defectos tienen una base genética pero también ambiental. Así, una persona puede nacer con «genes» de resistencia a la insulina pero esta resistencia solo se expresará y se magnificará cuando el individuo aumenta de peso. La respuesta máxima de secreción de insulina por parte de las células beta ante un estado de resistencia a la insulina también puede estar preestablecido genéticamente, pero una discreta elevación del azúcar en la sangre y niveles elevados de ácidos grasos libres en sangre pueden afectar esta respuesta máxima y disminuir la secreción de insulina (glucotoxicidad y lipotoxicidad). Además, si durante la vida fetal existe una desnutrición intrauterina, las células beta quedan mal programadas y en el futuro, cuando adulto, no liberarán la insulina como debe ser pues se agotarán más fácilmente. El incremento inesperado de diabetes tipo 2 especialmente en países en vías de desarrollo, entre las minorías étnicas y los niños y personas muy jóvenes, parece estar principalmente relacionado con el incremento en el porcentaje de la población que tiene sobrepeso y obesidad. Sin embargo, no todo el que tiene sobrepeso u obesidad tiene diabetes y no todo el que tiene diabetes tipo 2 está obeso. La posibilidad de desarrollar diabetes cuando se tiene sobrepeso u obesidad depende de la interacción de una serie de factores:

1. La cantidad de grasa intra-abdominal.
2. La predisposición genética a desarrollar resistencia a la insulina.
3. El nivel de sobrepeso u obesidad que tiene la persona.
4. La capacidad de producción de insulina de la persona.

Existen ciertas características por las cuales una persona con sobrepeso y obesidad incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Estas son:

• Obesidad durante la infancia y la adolescencia.
• Ganancia progresiva de peso a partir de los 18 años de edad.
• Obesidad abdominal.
• Sedentarismo (que no hace actividad física ni ejercicio).
• Dieta alta en grasas y baja en fibra.
• Pertenencia a un grupo étnico con alta prevalen cia de diabetes.

Diabetes y Sobrepeso en Niños y Adolescentes

Un alarmante incremento en la incidencia de diabetes tipo 2 en niños y adolescentes ha sido detectado en los últimos años. La causa es el incremento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en esta población infantil. En Estados Unidos el 30-35% de las personas menores de 30 años, el 13% de los niños entre 6 y 11 años, y el 14% de los adolescentes entre los 12 y 19 años tienen sobrepeso y obesidad. La inactividad física, producida especialmente por el tiempo que dedican a televisión, a trabajar con los computadores y a jugar con los videojuegos, y lospatrones no sanos de alimentación, dado por el consumo exagerado de alimentos ricos en calorías, son los determinantes principales de este incremento en sobrepeso y diabetes en menores de edad. Esto es un reto serio para la humanidad, por las consecuencias en la salud que tienen estos niños y adolescentes en el presente y los que padecerán en el futuro.

Diabetes y Sobrepeso en Adultos

Cerca del 80% de las personas con diabtes tipo 2 tienen exceso de peso. Hay que tener en cuenta que muchas personas con sobrepeso y obesidad pierden mucho peso por tener una diabetes mal controlada o porque no se les ha diagnosticado la enfermedad aún. En hombres y mujeres, la ganancia de 5 kilos o más peso entre los 18 y 20 años de edad está asociada con un incrementado riesgo de padecer diabetes cuando adulto.

Prevalencia de Sobrepeso

A partir de los años 90 el sobrepeso y la obesidad han incrementado en países de altos y bajos ingresos, tanto que hoy afecta el 50-65% de la población de países como los Estados Unidos, Australia, algunos de Europa, y otros tan diversos como México, Egipto y Sudáfrica. La mayor concentración de obesidad está hoy en las islas del Pacífico y en algunas partes de Oriente Medio. Este incremento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad incide marcadamente en el incremento en la prevalencia de diabetes. El sobrepeso y obesidad y sus consecuencias amenazan la salud y la calidad de vida de unos 1.700 millones de personas en todo el mundo, lo que además sobrecarga los gastos del sistema de salud.

Para el 2005 más de la mitad de las personas vivirán en áreas urbanas, y en el 2020 esa cifra superará el 60%. El hecho de vivir en las grandes ciudades limita la actividad física y crea en las personas una dependencia cada vez mayor a consumir alimentos procesados industrialmente que contienen alto contenido de grasa, azúcar y sal, por lo tanto las personas tenderán a subir de peso porque, al consumir dichos alimentos, recibirán una gran cantidad de calorías que no se queman por la inactividad física.

¿Cómo Prevenir el Sobrepeso para Evitar la Diabetes?

A través de los tiempos se ha visto que con aprender y practicar algunas medidas simples y generales puede prevenirse el sobrepeso; estas son:

• Tener una nutrición balanceada, sin exceso de calorías, rica en frutas, verduras, y cereales enteros (todos estos son fuente de fibra), y baja en grasas y dulces. Debe tenerse especial consideración de una nutrición adecuada y balanceada durante el embarazo para evitar la desnutrición intrauterina.
• Dar lactancia materna
• Desarrollar en los pequeños el gusto por consumir frutas y verduras. Cuando el bebé culmine la lactancia materna, debe introducírsele sabores variados a sus comidas.
• Estimular la actividad física en cualquier etapa de la vida, en especial durante la infancia pues es la época en la que coge el hábito para esto.

Más de la mitad de los casos de diabetes serían eliminados si se puede prevenir el aumento de peso en la población.

Tratamiento del Sobrepeso y la Diabetes

La base del tratamiento de la diabetes tipo 2 se centra en un adecuado control del peso y el aumento de la actividad física. Algunos estudios demuestran que el incremento de la actividad física ayuda a mantener el peso; tan solo 30 minutos diarios de actividad física moderada (como caminar) son suficientes para asegurar una buena salud. Sin embargo, el obeso que quiere bajar de peso requiere realizar ejercicio. La medicación para la pérdida de peso se usa para las personas que con modificar sus estilos de vida no son suficiente para obtener un adecuado control metabólico y para perder el peso necesario para tener beneficios en la salud. Los medicamentos usados para las personas con sobrepeso y obesas con o sin diabetes son:

• Los que cambian el metabolismo de los nutrientes
• Los que reducen la ingestión de alimentos
• Los que aumentan el gasto energético.

Cada persona es individual y su uso depende de las características de su sobrepeso y su estado metabólico. Los más utilizados en la actualidad son la sibutraminay el orlistat. Estos deben ser prescritos por el médico.

Otros Tratamientos

En obesidad severa puede ser útil la cirugía bariátrica (banda gástrica, balón intragástrico, cirugías de bypass). Los que tienen trastornos compulsivos de la alimentación u otras perturbaciones emocionales, requieren de manejo por psicología o psiquiatría. Por su lado, la diabetes se trata con dieta, ejercicio, medicamentos o insulina, (si lo requiere), que están dirigidos a reducir los niveles de glucosa en la sangre. Igualmente para la persona con diabetes es importante el autocontrol que consiste en medirse frecuentemente sus cifras de glucosa en la sangre. Así podrá hacer los ajustes al tratamiento y lograr las metas de buen control. perder entre un 5 y un 10% del peso corporal logra beneficios para la salud. El incremento de la actividad física diaria juega un papel fundamental en el mantenimiento de la pérdida de peso. Básicamente el tratamiento de la obesidad y la diabetes incluye la dieta recomendada para el tratamiento de la diabetes y la obesidad debe ser balanceada para así garantizar los aportes de los tres tipos de alimentos (carbohidratos, grasas y proteínas), baja en grasas saturadas y carbohidratos simples, rica en frutas y verduras, con abundante fibra y baja en calorías para reducir peso saludablemente.

Panorama Futuro

El preocupante incremento de personas con diabetes y obesidad en el mundo es el principal motivo para que las entidades de salubridad trabajemos intensamente en la prevención de dichas enfermedades. Ahora no solo es importante el control de la diabetes y la obesidad sino que las personas tomen conciencia de la importancia que tiene el prevenir el sobrepeso, comiendo menos y haciendo más actividad física. La epidemia de diabetes y obesidad se han desarrollado a pesar de hacer muchos esfuerzos para hacer énfasis en las «dietas equilibradas» y para marcar la importancia de realizar ejercicio o actividad física diariamente. La educación para la salud debería diseñarse con el fin de apoyar otras medidas, tales como:

1. Ofrecer a los niños diversos programas en los que se motive a realizar actividad física
2. Crear entornos urbanos apropiados para que se estimule a la población a adquirir hábitos de vida saludables.
3. Enseñar a comer a todo el mundo. Explicarle a las personas en qué consiste una dieta saludable y motivarlas para que adquieran hábitos de alimentación saludables.
4. Hacer un seguimiento del peso de los niños en manos de los profesionales.
5. Aprender a leer las etiquetas de los alimentos para que las personas sepan cuántas calorías deben consumir en su dieta saludable.
6. Servir raciones de comida pequeñas en todos los hogares.
7. Bajar el precio de los alimentos sanos.

En relación con el tema de las medidas de prevención de la diabetes la Federación Internacional de Diabetes anota que: «Es importante establecer sistemas nacionales fuertes y colaboraciones que capaciten a los gobiernos, a la sociedad civil y al sector privado para evaluar e implementar nuevas políticas eficaces. Dada la epidemia de obesidad y la creciente incidencia de diabetes que parece probable que sea su consecuencia, debería establecerse sistemas que aseguren la monitorización anual de la prevalencia de diabetes en la población». Ya es tarde, pero aún se puede realizar un esfuerzo mundial para transformar las dietas, estimular una menor dependencia del transporte motorizado, y promover esfuerzos para devolver a nuestra vida diaria la actividad física.

(Tomado del periódico DIABETES, PROMOCIÓN Y PREVENCIÓN, de la Federación Diabetológica Colombiana, VOL 5 No. 3 2004).

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