Terapia Inmunosupresora, Métodos Biológicos

De este tipo de inmunosupresión los agentes más conocidos y utilizados son el suero antilinfocítico, la globulina antilinfocítica y la globulina antitimocítica, por un lado, y por el otro, los añticuerpos poli y monoclonales.

El mecanismo de acción del primer grupo es sólo parcialmente comprendido; se obtiene inmunizando animales de una especie con linfocitos extraídos de otra especie; actúa suprimiendo la inmunidad mediada por células y puede suprimir la producción de anticuerpos si son administrados antes del antígeno. Algunos de sus efectos secundarios no deseables son la enfermedad del suero, la glomerulonefritis, la trombocitopenia y la anemia (9).

En cuanto al segundo grupo o de anticuerpos poli y monoclonales, el más conocido es el OKT 3. En este método se utiliza una técnica que permite producir múltiples anticuerpos o un anticuerpo puro con una especificidad definida, cultivando in vitro una línea de células definidas a partir de una sola célula.

A diferencia de los anticuerpos monoclonales en que cerca del 90% de las inmunoglobulinas tienen poca o ninguna avidez por anticuerpos específicos, todas las moléculas en los anticuerpos monoclonales son idénticas; por lo tanto, pueden ser utilizadas con un fin específico, por ejemplo, para diagnóstico como transportadores de agentes citotóxicos en terapia antitumoral (9).

Este tipo de tratamiento, ya sea con el primer grupo o con el segundo, es relativamente nuevo en el campo de la  inmunosupresión y su uso inicial fue para los pacientes que no respondían al tratamiento con metilprednisolona en los episodios de rechazo. Cada vez aparecen en la literatura nuevos protocolos de inmunosupresión que incluyen este tipo de método combinado con otros en el perioperatorio.

En la teoría podrían causar trastornos en la cicatrización, especialmente en sus primeras 2 semanas. El autor no encontró artículo alguno en relación con los efectos de tales tratamientos sobre las heridas, pero es interesante observar en el futuro los eventuales problemas secundarios que ellos puedan desencadenar.

Por último, debemos mencionar que están en auge los estudios y trabajos cada vez más frecuentes con el FK 506, el “nuevo inmunosupresor”, del cual también debemos estar pendientes desde todo punto de vista.

Drogas Inmunosupresoras (Uso común)
Clase de droga Nombre genérico
Antimetabolitos 6-mercaptopurina
Azatioprina
5- fluorouracilo
Ametopterina
Agentes alkilantes Ciclofosfamida
Esteroides Hidrocortisona
Prednisona
Metil prednisolona
Prod. derivados de hongos Ciclosporina

Tratamiento o Prevención

El papel que desempeñan ciertas enfermedades (desnutrición, diabetes, etc.) sobre el proceso de cicatrización, ha sido bien descrito en múltiples libros y artículos.

Si a estos problemas agregamos el uso de un sinnúmero de drogas que también afectan dicho proceso, incluyendo las inmunosupresoras ya mencionadas, tenemos que buscar cómo ayudar a estos pacientes para evitar una cicatrización patológica que, aunque en teoría es una complicación menor, tal vez es una de las más frecuentes en la práctica quirúrgica.

Ya vimos cómo según el tipo de tratamiento inmunosupresor utilizado, podemos posponer la producción de una herida ente la necesidad de usar la radioterapia o iniciar el tratamiento con S-fluorouracilo después de cierto tiempo de producida la herida, lo cual evitaría esta perspectiva patológica.

Pero también sabemos que un gran número de pacientes ya ha recibido la droga, como en el caso de los esteroides, o ésta debe iniciarse en el perioperatorio como en el caso de los trasplantes y, por tanto, estas precauciones no siempre son posibles. Se han realizado diferentes estudios para buscar algo que pueda ayudar a mejorar en tales casos el proceso cicatricial. Algunos de ellos han demostrado su utilidad, otros todavía tendrán que demostrarlo. Lea También: Factores de crecimiento

Vitamina A

Esencialmente esta vitamina, facilita la presencia de macrófagos y linfocitos, al favorecer su migración hacia la herida siendo además útil en la fase de epitelización (30, 33).

Varios trabajos muestran cómo la administración de esta vitamina disminuye algunos de los efectos secundarios de los esteroides sobre las heridas y ayuda a la reparación de los tejidos en los diabéticos y en los pacientes inmunosuprimidos. La dosis recomendada es de 25.000 U/día (11, 31, 32, 46).

Es importante anotar que en la inmunosupresión su uso es mucho más discutido, ya que existen varios informes en los cuales se demuestra que esta vitamina es capaz de bloquear la depresión del sistema inmune, actuando por lo tanto como inmunoestimulante (32).

Arginina

Es bien conocida la disfunción del sistema inmune asociado con cáncer, desnutrición, alcoholismo, etc. Se ha demostrado que este aminoácido es esencial en el tratamiento de los pacientes politraumatizados y se ha visto también que puede tener una influencia marcada sobre el sistema inmune, por lo cual podría ser de un gran valor cuando éste está comprometido.

Los trabajos realizados hasta el momento muestran cómo el uso de arginina resultó en un aumento en la respuesta de linfocitos T, con un rápido retomo de la función normal de las células T en el posoperatorio de cirugía mayor, comparativamente con los controles.

Su utilidad en este campo requiere aún mucho estudio (33, 34).

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Doctor Natán Zúndel Cirujano General, Coordinador del Servicio de Trasplantes, Fundación Santa Fe de Bogotá, Bogotá, D. E., Colombia.

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