Cicatrices Hipertróficas y Queloides

REVISIÓN DE TEMAS

 T. T. ROA, MD, F. PEÑA, MD.

Palabras claves: Cicatrización, Cicatrices hipertróficas, Queloides, Actividad hormonal, Cirugía, Radioterapia, Corticoides, Presión mantenida, Gelatina siliconada tópica, Método combinado.

Se analizan aspectos básicos de la fisiopatología de la cicatrización y los tipos anómalos de la misma: hipertrofia queloide.

Se mencionan algunos factores etiológicos de la cicatrización patológica y se comentan diversos métodos terapéuticos, tales como la cirugía, la radioterapia, el uso de corticoides, la presión mantenida, la -gelatina siliconada tópica y el método combinado; simultáneamente se plantean los resultados obtenidos con cada uno de los métodos mencionados. 

Introducción

El cirujano debe tener un claro conocimiento de la cicatrización de las heridas, entre otras razones, para poder responder con propiedad a un gran número de sus pacientes que lo consultan sobre el pronóstico estético de la cicatriz.

Para tratar con éxito tal problema, es preciso que aquel combine los principios básicos de la biología de la cicatrización con un amplio dominio de habilidosas técnicas.

El conocimiento de los primeros nos permite hacer diagnósticos precisos, planear las bases de los tratamientos y conseguir unos resultados óptimos, funcionales y estéticos; mientras que las consideraciones técnicas seguirán siendo de primordial importancia a la hora de analizar y tratar las cicatrices.

La cicatrización normal se caracteriza por un equilibrio entre la síntesis del colágeno, el entrecruzamiento de sus fibras y la degradación.

En la cicatrización anormal hay un equilibrio cuantitativo entre éstos, pero no en la producción de colágeno, cualitativamente anormal.

Una cicatriz hipertrófica es una lesión exuberante que queda dentro de los límites de la herida original (pig. 1). Un queloide es una cicatriz exuberante que sobrepasa los límites de la herida inicial (pig. 2).

Cicatriz hipertrófica

Cicatriz queloide

Podemos considerar que, tanto las cicatrices hipertróficas como los queloides son tumores benignos, formados por tejidos fibrosos que generalmente se encuentran cubiertos por una delgada capa de epidermis.

Características Clinicopatológicas

La biología de la formación de cicatrices lineales y la fisiopatología del desarrollo de las cicatrices anormales, siguen siendo desconocidas. Las cicatrices hipertróficas y las queloideas se encuentran con mayor frecuencia en personas jóvenes con pieles oscuras, en regiones de tensión (esternón, cara, cuello, etc.). Sin embargo, es posible que el queloide se presente en cualquier parte del cuerpo.

Una persona con queloide en un sitio del cuerpo, es susceptible de presentar en otra región una lesión similar, y asimismo, una persona con cicatriz normal consecutiva a una incisión quirúrgica, no está a salvo de hacer una lesión queloidea en otra parte del cuerpo.

La mayor parte de los queloides tienen su mayor incidencia en la época de la vida de actividad hormonal y son raros durante la menopausia y en los ancianos.

Muchos factores etiológicos han sido mencionados como responsables de la formación del queloide. En un porcentaje grande, los queloides aparecen en los sitios donde han sido colocados drenajes.

La mayor parte de los queloides, como queda dicho, aparecen en épocas de la vida en que es mayor la actividad de la hormona femenina, inmediatamente después de la pubertad, y esta posibilidad de influencia de dicha hormona ha sido mencionada reiteradamente.

Sin embargo, la evidencia de un contenido alto estrogénico en el tejido queloideo no ha sido confirmada.

El factor racial parece desempeñar importante papel en eI desarrollo de la lesión y se encuentra en la literatura la presentación del queloide en algunas generaciones.

Para algunos, la hiperfoliculinemia predispondría al queloide, y otros piensan que la avitaminosis, principalmente la C y E, sería también factor predisponente y desencadenante.

Dentro de los factores locales que han sido relacionados con la aparición del queloide, se han mencionado muchos; al analizarlos se concluye que dichos factores pueden contribuir a la producción del queloide, pero no en la proporción en que se había pensado.

La tensión en los bordes de la herida puede ser un factor predisponente pero no decisivo, ya que no todas las heridas que se cierran bajo esta condición forman queloide.

La orientación de la cicatriz en relación con las líneas de la piel, tiene importancia efectiva (Fig. 3), así como la cicatrización por primera o segunda intención; la presencia de infección, indudablemente tiene influencia en el fenómeno. Asimismo, parecen tener importancia, el aumento de la permeabilidad Capilar, presente en el edema local y la proliferación celular conjuntiva.

Cicatriz hipertróficaTratamiento

Hemos usado diversos tratamientos para las cicatrices hipertróficas y los queloides, a saber:

  1. Cirugía
  2. Radioterapia
  3. Corticoides
  4. Presión mantenida
  5. Gelatina siliconada tópica
  6. Método combinado

Cirugía

La cirugía puede tener éxito en la reducción del tamaño de ciertas cicatrices y, por consiguiente, en hacerlas más susceptibles de mejorar al recibir otras fonnas de tratamiento.

Existen dos técnicas para llevar a cabo el tratamiento quirúrgico: la resección progresiva y el uso de expansores de la piel. Expansión de los Tejidos 

Resección progresiva 

Es un método empleado en algunos casos de cicatrices anchas, en las cuales por resecciones sucesivas del tejido cicatricial, se puede llegar a la extirpación total de la cicatriz.

En el primer tiempo, se reseca lo más que se pueda de la cicatriz en su porción central, en relación con el eje longitudinal; o se procura adaptarse, cuando se trata de cicatrices irregulares, a un método determinado en relación con el tipo de lesión que presente el paciente.

Para no resecar más piel que la indicada, puede efectuarse una incisión central a lo largo de su eje principal; después de liberar convenientemente los bordes de la cicatriz hacia ambos lados, se unen éstos en la línea media, y con los dedos o una pinza se efectúa un pliegue que corresponde al exceso de piel, que después de marcarlo conveniente mente, se reseca y sutura.

Posteriormente, pasados 1 a 4 meses o cuando la piel haya cedido y se haya vuelto más elástica, ayudada con masajes o con determinado tipo de tratamiento fisiátrico, se lleva a cabo una nueva resección en la misma forma.

Pueden ser necesarias varias resecciones y cuando se realice la última, prácticamente se reseca una cicatriz cuya anchura no provoca ningún problema técnico.

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Doctores: Tito Tulio Roa Roa y Fernando Peña González, Centro de Cirugía Plástica, Clínica del Country, Bogotá, Colombia.

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