Barreras Psicológicas Masculinas a la Lactancia Materna

¿Por qué Perciben algunos Hombres la Lactancia Materna como una Amenaza?

Académica Magdalena Serpa de Cavelier*
* Trabajo de ingreso como Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina de Colombia. 27 de julio de 2000.
* Programa de cobertura nacional para mujeres pobres, embarazadas y durante el post-parto (primer año) y niños menores de 5 años en riesgo nutricional. Está financiado con recursos federales y permite a los Estados entregar alimentos, proporcionar educación nutricional y referir de ser necesario a madres e hijos a los servicios de salud.

Resumen

La leche materna, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es reconocida como el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida. El costo de no amamantar es muy alto, bien sea desde el punto de vista económico o desde el punto de vista epidemiológico.

Desafortunadamente, en los Estados Unidos a pesar de grandes y sostenidos esfuerzos de programas gubernamentales de nutrición materno-infantil, un porcentaje muy bajo de mujeres inicia la lactancia materna, según datos nacionales recientes, 41.3% afro-americanas, 66.5% blancas y 63.6% “latinas”.

El presente trabajo lo desarrollé en mi calidad de Analista de Políticas y “Post Doctoral Fellow” del Centro de Investigación y Recursos para los hombres y la Familia de la Escuela de Higiene y Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore, E.U.A. Forma parte de un proyecto macro “La lactancia materna es la mejor alimentación”, proyecto de investigación financiado con recursos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. (Lea también: Barreras Psicológicas Masculinas a la Lactancia, El Todo y su Relación con el Seno Materno)

Los patrones de baja prevalencia de amamantación tienen múltiples explicaciones. Si se aspira a cumplir los objetivos gubernamentales de Estados Unidos que proponen tasas de iniciación de 75% y de duración a los 6 meses del 35%, se hace necesario entender mejor las barreras y los factores facilitadores de la lactancia materna entre la población afro-americana.

Con esta investigación se acude a la teoría psicoanalítica de Melanie Klein, para explorar el impacto de variables de la psicología masculina que ayuden a entender la baja prevalencia de lactancia materna en los Estados Unidos en general y entre la población afro-americana en particular.

Se presenta un modelo diagnóstico y un modelo de intervención, sencillos y extrapolables a poblaciones colombianas con dificultades similares para una óptima nutrición infantil.

Introducción

La lactancia materna desde el punto de vista socio-cultural se asemeja a otros comportamientos humanos y, por lo tanto, está sujeta a influencias externas.

Diversos grupos poblacionales dan interpretaciones diferentes al amamantamiento. No es fácil determinar exactamente el momento en el cual este comportamiento natural, tan antiguo como la misma humanidad1,2 y cuya función original fue la de asegurar y promover la sobrevivencia misma de la especie, pasa a ser casi totalmente reemplazado por un método artificial.

El trabajo presentado a continuación, surge de la preocupación por la baja prevalencia de lactancia materna en los Estados Unidos en general y en la población afro-americana en particular y podría proyectarse y tener aplicación a algunos estratos poco favorecidos de la población colombiana, que la autora tuvo oportunidad de apreciar durante sus estudios de medicina en la Universidad del Rosario, su vinculación al Hospital San José de Bogotá y, luego, en la Gerencia del Hospital Infantil “Lorencita Villegas de Santos” -infortunadamente clausurado en la actualidad, aunque esperamos que no definitivamente-, así como en la asesoría de las campañas de nutrición infantil de la Presidencia de la República de Colombia.

El presente trabajo lo desarrollé en mi calidad de Analista de Políticas y “Post Doctoral Fellow” del Centro de Investigación y Recursos para los Hombres y la Familia (Center for Male and Family Research and Resources, CMFRR) de la Escuela de Higiene y Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore, E.U.A. y forma parte de un proyecto macro “La lactancia materna es la mejor alimentación” (Breastfed is Bestfed), proyecto de investigación financiado con recursos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) con el fin de preparar material educativo culturalmente apropiado y científicamente válido, para la población afro-americana. Estuve a cargo de la revisión de literatura existente y de la interpretación de los hallazgos.

Presento algunas posibles explicaciones del porqué de la alteración de una práctica del amamantamiento y pongo a su consideración un modelo que diseñé para ayudar a los encargados de ejecutar políticas de promoción de la lactancia materna, en Estados Unidos y otros países.

Antecedentes

La superioridad de la leche materna con respecto a la leche artificial3, hace irreemplazable a la primera y justifica, sólo en las pocas circunstancias médicas en las que la leche materna está contraindicada, el uso de la segunda4,5.

Los intentos de las compañías productoras de sucedáneos de la leche materna de replicar han sido infructuosos, puesto que ésta es específica para la especie humana6. Las leches artificiales carecen, entre otros componentes, de anticuerpos, células vivas, enzimas y hormonas, y de otros elementos importantísimos para el desarrollo sano del niño.

Mencionamos brevemente el actual debate sobre las funciones del Ácido Docosahexaenoico (DHA) presente en la leche materna. El DHA, es uno de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga cuya presencia se ha asociado recientemente con incrementos de la agudeza visual7 y en el desarrollo del sistema nervioso8.

Según concepto de la Organización Mundial de la Salud, el DHA debe ser agregado a las leches artificiales para bebés. Ésto se hace en Europa y no en Estados Unidos en donde la reciente decisión de la Drug and Food Administration (FDA) de no requerir su inclusión como nutriente en estas leches, ha creado gran debate9.

No sólo las grasas sino también las proteínas de la leche materna difieren fundamentalmente de las de las leches artificiales. La alta calidad de las proteínas de la leche materna así como su cantidad balanceada se adecúan a las necesidades del recién nacido a término y del prematuro. Valga decir que su concentración varía no sólo al inicio y al final de cada amamantada, sino también de acuerdo con la madurez del niño10.

La leche materna, activamente recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es reconocida como el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida, no sólo en los países en subdesarrollo donde la recomendación es obvia debido a los costos de la leche en polvo, sino en países tan avanzados como Suecia por ejemplo.

La política de la OMS de “proteger, apoyar y promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y la continuación de la lactancia hasta los 2 años de edad“11 ha sido promovida en nuestro país, especialmente desde Planeación Nacional y el Ministerio de Salud, por distinguidos nutricionistas y médicos.

Con base en las recomendaciones del Plan Nacional de Alimentación y Nutrición 1995-200512 se redactó el Plan Decenal para la Promoción y Apoyo a la Lactancia Materna 1998-200813. Fue motivo de preocupación la tendencia reciente del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar de promover los productos de soya, en detrimento de la lactancia materna.

Por fortuna, el grupo de lactancia materna de nuestro país, logró defender el derecho de niños, niñas y mujeres y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar entendió que debía ratificar la política de promoción, protección y apoyo a la lactancia materna.

Lo anterior nos recuerda la importancia que, como profesionales de la salud, tenemos de mantenernos en alerta, pues cada día las técnicas de mercadeo y personas poco informadas pueden poner en peligro la práctica de la lactancia materna. Grandes y continuos esfuerzos son necesarios para llegar algún día a tener cifras como las prevalentes en Suecia (Cuadro 1).

Suecia, Ejemplo Europeo

Porcentaje de lactancia materna

Cuadro No. 1 – Porcentaje de lactancia materna exclusiva, lactancia materna más alimentación Complementaria y alimentación con leches diferentes a la leche materna, en Suecia durante los Años 1993-1994.
Fuente: Information Pourl’Allaitement-France. https://wanadoo.fr/ipa/ January 1999.
Nota: El incremento 93/94 puede tener dos explicaciones. La estrategia de Hospitales Amgios del Niño (que en Colombia denominamos Amigos de la Madre y el Niño) se inició en Suecia en 1993. Igualmente, en esa época se presentó una caida de la fecundidad.

En los Estados Unidos, la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) se pronunció manifestando que la leche materna es superior y recomendó dentro de sus políticas la promoción de la lactancia materna14.

Así mismo, el Departamento de Salud (US Department of Health and Human Services) apoya la lactancia materna y ha expresado de viva voz su preocupación por las diferencias que existen entre los diferentes grupos raciales con respecto a la iniciación y duración de la lactancia materna15 (Figura 1).

Tendencias de la Lactancia Materna

Figura 1. Tendencias de la Lactancia Materna en los Estados Unidos 1988-1995 y Objetivos para el Año 2000.
Fuente: National Center for Health Statistics. Healthy people 2000 Review, 1997. Hyattsville MD: Public Health Service. 1997. Library of Congress Catalog card No. 76-641496. Preparada por Dra. M. Serpa.

A pesar de grandes y sostenidos esfuerzos de programas tales como el Special Supplemental Nutrition Program for Women, Infants and Children WIC* , y aunque las tasas de iniciación de lactancia materna intrahospitalaria de mujeres de raza negra aumentaron en más del 65% entre 1988 y 1997, sólo el 41.3% de las mujeres afro-americanas iniciaban la lactancia materna comparadas con 66.5% de mujeres de raza blanca y 63.6% de lo que en Estados Unidos denominan “latinas”, que pueden ser de diversas razas.

A los 6 meses del post-parto, ese mismo año, únicamente el 14.5% de las mujeres afro-americanas estaban amamantando y las tasas de las mujeres blancas y latinas también eran bajas, 28.6% y 24.5%, respectivamente.

Se anota que los datos de Ross, 1997, no reportan lactancia exclusiva16.

Los patrones de baja prevalencia de amamantación tienen múltiples explicaciones17, 18, 19, 20. Si se aspira a cumplir los objetivos gubernamentales de Estados Unidos que propone tasas de iniciación del 75% y de duración a los 6 meses del 35%, se hace necesario entender mejor las barreras y los factores facilitadores de la lactancia materna entre la población afro-americana.

Métodos

Se llevó a cabo una completa revisión de la literatura. Los tópicos de búsqueda se definieron de común acuerdo en reuniones con los miembros del Centro. Se anota que nuestro equipo tenía formación médica, nutricional, artística, biológica, así como un educador especializado en temas de salud masculinos. Desarrollamos cuatro campos de investigación:

1) factores psico-sociales que actúan como facilitadores o que actúan como barreras a la promoción de la lactancia materna; 2) conocimiento, actitudes y prácticas masculinas con respecto a la lactancia materna; 3) definición y operacionalización del rol masculino como padre; y 4) factores históricos y culturales. Los artículos revisados estaban escritos en idioma inglés y eran accesibles vía base de datos computadorizada.

El por qué de una perspectiva psicoanalítica

Razones de formación profesional, así como la experiencia adquirida con el ejercicio de la Salud Pública, motivaron que la primera parte de esta investigación se cimentara en teorías médico-psicoanalíticas y sociológicas.

En artículos escritos en los años setenta, encontré algunas referencias al trabajo psicoanalítico desarrollado por Melanie Klein durante la primera parte de este siglo. Observé subsecuentemente que la aceptación de facto de la envidia y de los celos masculinos emergen esporádicamente en la literatura sobre la lactancia materna.

De común acuerdo con el equipo del Centro, se me permitió profundizar en la teoría Kleiniana, en busca del punto de vista de la psicología y de las actitudes masculinas con respecto a la lactancia materna, teniendo en cuenta que solamente a la luz de la historia, las manifestaciones psicológicas adquieren significado.

Los hallazgos fueron clasificados en cuatro capítulos: perspectiva psicoanalítica y psicología; factores facilitadores; reconocimiento y aceptación del rol paterno masculino y caracterización del hombre joven afro-colombiano.

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