Cuidados Paliativos del Paciente con Enfermedad Crónica

Cuidados Paliativos

Definición

Los cuidados paliativos se definen como la atención integral del paciente con enfermedad crónica, evolutiva, sin opción de curación.

Consideran las diferentes dimensiones del ser humano en sus aspectos físico, psicológico, social y espiritual y deben extenderse al grupo familiar.

Objetivos y Estrategias

Se resumen en el cuadro siguiente:

Objetivos del cuidado paliativoEstrategia de atención
Reducir la deserción al tratamiento oncológico.
Mejorar la calidad de vida.
Control de síntomas.
Integrar al tratamiento al enfermo y su familia.
Mantener el estado funcional.
Facilitar el manejo ambulatorio.
Detección precoz y tratamiento oportuno de las complicaciones asociadas con la evolución de la enfermedad o sus tratamientos.
Facilitar el proceso de adaptación a la enfermedad.
Permitir la aceptación y comprensión de tratamientos no curativos.
Lograr consenso con el enfermo y su familia, referente al tratamiento a seguir.
Manejo adecuado de la información en cada fase de evolución de la enfermedad:
Diagnóstico
Pronóstico
Objetivo del tratamiento

Campo de acción en el paciente oncológico

Las actividades que desarrolla la Unidad de Cuidado Paliativo (UCP) pueden ser aplicadas en todas las fases de evolución de la enfermedad y deben mantener una estrecha relación con las de los grupos oncológicos de base (Gráfica 1).

Interacción Oncología – Cuidado Paliativo

(Lea También: Manejo del Dolor en Pacientes con Cáncer)

Fases del tratamiento oncológico

1. Activo o Curativo

En esta fase la enfermedad se considera curable y con el objetivo principal de mantener la adhesión del paciente al tratamiento, la UCP (Unidad de Cuidados Paliativos) desarrolla las siguientes actividades:

  • Control de síntomas asociados con el proceso diagnóstico o el tratamiento (Quimioterapia, Radioterapia o Cirugía).
  • Estrategias de apoyo para pacientes y familiares, encaminadas a clarificar la información referente a los efectos secundarios del tratamiento oncológico, sus objetivos y su pronóstico.

2. Paliativo Activo

En esta fase la enfermedad se considera incurable, pero es posible lograr supervivencia con remisión, incluso por largos períodos. El objetivo de la UCP es prevenir las complicaciones asociadas con la evolución de la enfermedad, al mismo tiempo que se educa al paciente y su familia en cuanto a aceptar tratamientos de carácter no curativo.

Se deben realizar las siguientes actividades:

  • Control de los síntomas asociados con la evolución de la enfermedad.
  • Detección y manejo de complicaciones inherentes a la evolución de la enfermedad, o las secuelas debidas a sus tratamientos.
  • Programas de capacitación para pacientes y sus familias, destinados a garantizar éxito en el tratamiento ambulatorio.

3. Sintomático Paliativo

Aunque no es siempre evidente, se debe considerar el comienzo de esta fase cuando no son posibles los tratamientos oncológicos (Quimioterapia, Radioterapia o Cirugía).

as actividades que realizada el grupo de CP son las mismas especificadas para la fase anterior, con el objetivo principal de permitir la adaptación diaria al proceso de la enfermedad y mantener la calidad de vida. Es en esta fase cuando el soporte psicológico resulta valioso para ayudar a que se acepte una evolución tendiente al deterioro y no a la mejoría.

4. Fase de soporte

La característica más importante de esta fase es el deterioro del estado funcional del paciente, al punto de no permitir sus funciones de autocuidado.

Los objetivos del tratamiento deben estar ya claramente definidos, pues en esta fase el paciente no tolera actos médicos agresivos, y por otra parte, desde el punto de vista ético, el no aplicar tratamientos “heroicos” podría ser entendido como negligencia.

Solamente deben ser aplicadas aquellas medidas terapéuticas que garanticen comodidad y el control de síntomas. El apoyo espiritual, psicológico y social deben ser óptimos en esta fase de preparación para la muerte.

Es aquí donde los programas de atención domiciliaria, realizados por equipos con la debida capacitación y experiencia, adquieren su máximo valor.

Aspectos prácticos en el control de síntomas

Una característica importante del paciente con cáncer avanzado es que sus síntomas varían con rapidez. Pueden mejorar de manera espectacular como resultado de un tratamiento paliativo bien indicado, o empeorar dramáticamente debido a alteraciones metabólicas (hipercalcemia, deshidratación), complicaciones asociadas con la evolución de la enfermedad (obstrucción intestinal, metástasis al SNC) o efectos secundarios de los medicamentos utilizados para el control de los mismos (alteración cognoscitiva por opioides).

Si se conocen los síntomas comunes asociados con un problema especifico, el estado funcional previo del paciente y el pronóstico de su enfermedad, es posible que mediante una evaluación interdisciplinaria del caso se encuentre el punto de equilibrio entre la aplicación de tratamientos agresivos con poca posibilidad de beneficio y la no aplicación de tratamientos que pueden producir mejoría de la calidad de vida, situación ideal en el manejo del paciente con cáncer.

El control de síntomas es una de las actividades más importantes que desarrolla una UCP. Evaluando la incidencia de los mismos en cada servicio, es posible planear adecuadamente el tratamiento para cada tipo de patología, así como las actividades educativas para pacientes y grupos familiares, y precisar la necesidad de medicamentos e insumos. En la Tabla 1 presentamos los resultados del estudio retrospectivo realizado en el Instituto Nacional de Cancerología.

Prevalencia de síntomas por patología en el Instituto Nacional de Cancerología

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Lecturas Recomendadas

  • 1. AJEMIAN I. The Interdisciplinary team. In: Doyle D, Hanks G, MacDonald N (Eds). Oxford Textbook of Palliative Medicine, Oxford, Oxford University Press, 1993.
  • 2. FORD G. The development of palliative care services. In: Doyle D, Hanks G, MacDonald N (Eds). Oxford Textbook of Palliative Medicine Oxford, Oxford University Press, 1993.
  • 3. MILLER RJ. Supporting a cancer patient’s decision to limit therapy. Sem Oncol 1994; 21:787 – 791.
  • 4. RODRÍGUEZ C, AMÉZQUITA A, RESTREPO MH Y COL. Prevalencia y control de síntomas al final de la vida en el Instituto Nacional de Cancerología. Rev Col Cancerol 1999; 2:5-12.

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