Comparación de dos Ángulos para el Diagnóstico del Tipo de Perfil

Diagnóstico del Tipo de Perfil

1. Ubicación de los pies

Se propuso una posición balanceada, con los pies separados cómodamente; se hizo para evitar posibles movimientos laterales del cuerpo y la sensación de inestabilidad.

2. Posición del cuerpo y posición de la cabeza

Este procedimiento fue ensayado antes de ubicar al sujeto en el cefalostato, de la forma explicada anteriormente.

3. Ajuste de simetría

Se consideró necesario, puesto que se ha comprobado la distorsión producida por inclinaciones laterales de la cabeza en la proyección radiográfica y además es necesario estandarizar la distancia del plano medio facial a la película de rayos X. Para evitar los movimientos laterales de las ojivas auditivas del cefalostato, fueron insertadas de tal forma que no se alterara la posición obtenida.

Después de obtener las radiografías, se realizó en cada una los siguientes trazos, como se muestra en la hoja adjunta:

• Trazo del perfil de tejidos blandos desde el punto Glabela hasta el punto C o cervical.
• Localización del punto Nasion.
• Registro de la verdadera vertical.
• Localización del punto Glabela.
• Localización del punto Subnasal.
• Localización del punto Pogonion.
• Trazo de las líneas Glabela-Subnasal y Subnasal-Pogonion, para hacer la medición del ángulo de la convejidad de tejidos blandos de Legan.
• Localización del punto No (mitad de la nariz).
• Trazo de la línea No-Pogonion y transporte de la verdadera vertical hasta No, para hacer la medición del ángulo de Viazis.

Se realizaron los 100 trazos del perfil de tejidos blandos en hojas blancas aparte y de cada uno se tomaron 5 copias. Los 500 trazos resultantes se dividieron en grupos de 10 perfiles al azar y cada uno se colocó en un sobre cerrado. Los 50 sobres se repartieron entre 50 ortodoncistas o residentes de tercer año de Ortodoncia para que los clasificaran en clase I (recto), II (convejo) o III (cóncavo) por medio de observación clínica, sin realizar trazos ni medidas y con un tiempo limitado de 10 segundos por perfil. Cada evaluador registró su diagnóstico en una hoja adjunta al trazo del perfil.

Se realizaron las siguientes pruebas no paramétricas: Coeficiente de asociación Gamma, que indica la asociación significativa entre los métodos de clasificación propuestos en el estudio. Se encontró el porcentaje de concordancia entre los métodos diagnósticos entre sí. Se realizó la prueba de “Chi cuadrado”, que indica si la diferencia es o no es significativa entre los resultados observados y los esperados por efecto del azar. También se realizó el coeficiente de homogeneidad para ver la concordancia en el diagnóstico clínico entre los evaluadores.

RESULTADOS

Los resultados obtenidos muestran que hay una diferencia significativa en los diagnósticos generados por la observación clínica y los generados por el ángulo de Viazis, ya que sólo en el 61% de los casos hubo una concordancia en los diagnósticos, siendo la mayoría al clasificar perfiles tipo I. La prueba de Chi cuadrado mostró una coincidencia poco significativa, con un resultado de 4.84 (p<0.05). En el ángulo de la convejidad hubo una concordancia diagnóstica del 54% con la clínica, siendo mayor la coincidencia al clasificar perfiles tipo II. El resultado de la prueba de Chi cuadrado fue 0.64 que tampoco es significativo (p<0.05). Estos resultados indican que hay una mayor coincidencia entre el diagnóstico clínico y el dado por el ángulo de Viazis.

Al comparar la concordancia diagnóstica entre ambos ángulos (Convejidad y Viazis), se encontró que hay una coincidencia del 41%, también muy baja y poco significativa según los resultados del Chi cuadrado: 3.24 (p<0.05).

Cada perfil fue evaluado por 5 personas, y sólo en 28 de los 100 casos, los 5 coincidieron en el mismo diagnóstico. Al analizar el coeficiente de homogeneidad entre los evaluadores, se encontró un índice del 10.2, lo cual es muy bajo e indica que sólo concordaron en el 10% de los diagnósticos.

DISCUSIÓN

El objetivo de este estudio fue establecer por medio de una comparación, cuál dlos dos ángulos cefalométricos, el de Viazis o el de la convejidad, tuvo mayor concordancia con el diagnóstico dado por la observación clínica, para un mismo tipo de perfil.

Los resultados obtenidos muestran que hay una diferencia significativa en los diagnósticos generados por la observación clínica y los generados por el ángulo de Viazis, ya que sólo en el 61% de los casos hubo una concordancia en los diagnósticos. En el ángulo de la convejidad hubo una concordancia diagnóstica del 54% con la clínica, lo que indica que aunque ambos porcentajes no son significativos, hay una mayor coincidencia entre el diagnóstico clínico y el dado por el ángulo de Viazis.

Viazis4 afirma que el diagnóstico clínico del tipo de perfil basado en medidas cefalométricas depende directamente de los puntos faciales tomados como referencia. Así, el ángulo de la convejidad que toma como referencia la glabela, cambiará el diagnóstico según la posición anteroposterior de la frente. Por ejemplo, un paciente con la frente retruida, al ser diagnosticado su perfil como convejo mediante el ángulo de la convejidad, este diagnóstico estuvo afectado por la posición de la glabela e igual para un paciente con la frente adelantada, que será diagnosticado como clase III por la misma razón.

De la misma manera que el ángulo de la convejidad se ve afectado por la posición de la frente, el ángulo de Viazis se verá afectado por el tamaño de la nariz del paciente, del cuál dependerá la posición del punto No (mitad de la nariz) al alterarse la longitud de la columnela nasal en una nariz más grande o más pequeña.

En los resultados de la investigación se ilustran estas diferencias, ya que muchos de los perfiles clasificados como convejos por el ángulo de la convejidad, fueron diagnosticados como rectos por el ángulo de Viazis, posiblemente porque este último no toma la frente como punto de referencia.

Viazis1, justificando la creación de su nuevo ángulo para el diagnóstico de tipo de perfil de tejidos blandos, dice que la mayoría de los clínicos tienden a realizar este diagnóstico basándose únicamente en el tercio inferior de la cara. Dice que la posición anteroposterior de la frente no es un factor determinante en las evaluaciones clínicas de rutina mientras que el tamaño de la nariz puede afectar la impresión clínica en cuanto al tipo de perfil y posición de los labios.

Los resultados de esta investigación muestran que el diagnóstico clínico dado por los ortodoncistas tiene una mayor tendencia a tomar como base el tercio inferior de la cara, sobretodo al clasificar perfiles tipo I, que fue donde hubo mayor porcentaje de concordancia entre el diagnóstico clínico y el dado por el ángulo de Viazis. Sin embargo, no se debe descartar que la posición anteroposterior de la frente influye en el diagnóstico clínico, ya que se encontró una alta concordancia entre éste y el diagnóstico dado por el ángulo de la convejidad, para perfiles tipo II.

La mayor coincidencia entre los dos ángulos y la clínica ocurrió al diagnosticar perfiles tipo II, aunque el porcentaje de concordancia fue muy bajo (41%).

Se esperaba encontrar una mayor concordancia entre los diagnósticos dados por los evaluadores para los diferentes perfiles. Cada perfil fue evaluado por 5 personas, y sólo en 28 de los 100 casos, los 5 coincidieron en el mismo diagnóstico. Al analizar el coeficiente de homogeneidad entre los evaluadores, se encontró un índice del 10.2, lo cual es muy bajo e indica que sólo concordaron en el 10% de los diagnósticos.

Tanto para el ortodoncista como para el paciente, lo primordial a la hora de decidir un tratamiento ortodóntico, es la apreciación clínica y no tanto las medidas cefalométricas, ni los diagnósticos de perfil proporcionados por ángulos; la discrepancia entre la observación clínica, y los diagnósticos dados por los ángulos de la convejidad y de Viazis, sólo sugieren la necesidad de una combinación de varios elementos para llegar a un diagnóstico definitivo. Sin embargo, el criterio clínico del profesional va a ser decisivo al elegir un plan de tratamiento.

CONCLUSIONES

Aunque tanto el ángulo de la convejidad como el ángulo de Viazis resultaron con un bajo nivel de concordancia con respecto a la observación clínica, el de Viazis mostró tener una mayor asociación con el diagnóstico dado por los evaluadores.

Al comparar la concordancia entre las dos medidas angulares para la evaluación del perfil, no hubo asociación significativa entre ellas.

Hay una mayor coincidencia entre la clínica y el ángulo de Viazis al clasificar perfiles tipo I (rectos).

El ángulo de la convejidad tiene mayor coincidencia con el diagnóstico clínico al clasificar perfiles tipo II (convejo).

El diagnóstico del tipo de perfil dado por el ángulo de Viazis se ve afectado por el tamaño de la nariz del paciente, al alterar la posición del punto No, que se encuentra en la mitad de la columnela nasal.

El diagnóstico de tipo de perfil dado por el ángulo de la convejidad se ve afectado por la posición de la frente del paciente, al cambiar la posición del punto Glabela.

Hubo mucha discrepancia en el diagnóstico dado por los evaluadores en un mismo tipo de perfil, probablemente debido a su preparación y calibración, que está directamente afectada por la escuela o formación académica recibida y su criterio estético.

Si el paciente va a recibir tratamiento quirúrgico, se deben tener en cuenta ambos ángulos, para dar una visión de la totalidad del perfil del paciente, es decir, la relación de los dos tercios faciales inferiores con el superior, que es el que no se alterará durante una cirugía.

Si el paciente va a recibir solamente tratamiento ortodóntico, donde lo único que se puede modificar es el tercio inferior de la cara, se debe tener en cuenta el diagnóstico proporcionado por el ángulo de Viazis, ya que sus puntos de referencia se encuentran sólo en esta zona de la cara.

Siempre se deben combinar varios elementos, entre éstos las medidas y ángulos cefalométricos con la clínica, para generar el diagnóstico más acertado y escoger el plan de tratamiento ideal.

Aunque el estudio mostró discrepancia entre los diagnósticos clínicos dados por los evaluadores, siempre se va a tener en cuenta la observación clínica a la hora de tomar decisiones sobre un tratamiento ortodóntico.

RECOMENDACIONES

– Para la práctica diaria: se debe continuar utilizando la posición natural de la cabeza al evaluar, diagnosticar y tratar un paciente, ya que ha sido comprobada como la posición de menor variabilidad y mayor reproducibilidad.
– Para dar un diagnóstico clínico de un tipo de perfil, está demostrado que no basta con la clínica y el ángulo de la convejidad, sino que existe otro ángulo que puede dar una guía adicional en el diagnóstico definitivo y que se debería seguir usando.
– Se podría realizar otra investigación que analizara los diagnósticos de tejidos blandos dados por el ángulo de la convejidad y de Viazis, y su concordancia con un patrón menos variable que la observación clínica, como podría ser una referencia esquelética.

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“Artículo publicado originalmente en: UNIVERSITAS ODONTOLÓGICA, Feb. 1999; 18(37):27-32”

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