Hueso Temporal y Ángulo de la Eminencia Articular

Medición de La Profundidad de La Cavidad Articular del Hueso Temporal y Ángulo de La Eminencia Articular

Miguel Ordóñez Silva*

* Ortopedista Maxilar. Miembro Academia Ibero-Latinoamericana de disfunción craneomandibular y dolor facial. Secretario, Sociedad Colombiana de Ortopedia Maxilar.

Introducción

Con el creciente interés en la Historia natural, la delineación clínica y el manejo de anomalías Cráneo-faciales, tales como la microsomia hemifacial y la disostosis Mandíbulo-facial, ha existido una renovación en la investigación de la cronología y en la morfogénesis temprana de la A.T.M., y sus componentes.

La primera evidencia de la A.T.M., es la aparición de los blastemas diferentes, uno representado en el primordium o antecedentes de la porción temporal de la A.T.M., y el otro representado el primordium o antecedente de la porción condilar1.

Bamme observó que estos blastemas se desarrollan asincrónicamente, con el blastema condilar desarrollándose antes del blastema Temporal. Sin embargo para el cuarto mes fetal, todos los elementos articulares de la A.T.M., se han diferenciado.

El blastema condilar es una banda de células mesenquimales que se extienden desde el músculo Pterigoideo lateral hasta el cartílago de Merkel.

La formación de ambos blastemas temporal y condilar es generalmente concurrente con la diferenciación de los músculos de la masticación. El blastema temporal presenta una calcificación más temprana que el blastema condiliar ocurriendo su calcificación primero en la región del proceso zigomático del hueso temporal1,2.

A medida que el blastema condiliar crece dorsal y lateralmente, esta distancia o separación se reduce rápidamente.

El blastema temporal surge entre los músculos Temporal y Masetero, en tanto que el blastema condiliar surge lateral al Pterigoideo lateral.

La primera aparición de la cavidad articular del Hueso Temporal ocurre aproximadamente de 7 a 8 semanas de Vida Intrauterina (V.I.), como una visible condensación de células en forma de estrellas de más profunda tinción que comprende el mesenquima embriónico.

Las espículas del hueso canceloso primario aparece más prominentemente a las 10a. – 11a semanas de (V.I.), la forma de la cavidad articular del hueso Temporal es inicialmente convexa durante las primeras semanas de su desarrollo hasta la 9a. semana. Luego de ese período la fosa progresivamente adopta su forma cóncava definitiva que empata con la forma de la cabeza condilar.

Los síntomas o señales iniciales de la condensación mesenquimal y la formación de condilo mandibular del hueso Temporal.

Después de la 10a. semana la osificación progresiva de la fosa cortical aumentando la densidad de las trabéculas óseas. Hasta la 10a. semana las masas osificantes de la cavidad articular del hueso Temporal y del condilo mandibular están separadas en un bloque continuo inseparado del mesenquima de densa tinción.

La 21 semana gestacional parece ser el gran punto de cambio para el desarrollo prenatal de la A.T.M., se observan en ésta semana, no obstante la A.T.M., continúa su desarrollo hasta finalizar la segunda década. El completar el desarrollo, se cree, que es influenciado por la función gnátologica en combinación con las actividades de los músculos masticatorios y los dientes1,2,3.

Se han planteado datos tan importantes como la relación que establece Hinton que en el nacimiento, la superficie articular es casi plana; sin embargo entre los 2 meses postnatal y los 2 años 1/2, de edad se incrementa la profundidad desde los 2mm hasta 4 o 5mm.

Muchos de los investigadores están de acuerdo con la teoría de que el contorno de la Cavidad articular del hueso Temporal se establece durante el desarrollo de la primera dentición4,6,7.

Afirma Hinton5, que es posible que exista una relación entre la forma de la fosa y angulación de la eminencia con la función de condilo. Esta relación es basada en la falta de desarrollo de la fosa articular en individuo con ausencia congénita de condilos, o aquellos individuos a los que se les hace condilectomía o sufren fractura a nivel de los condilos.

Moffet4, afirma que la eminencia articular desarrollar su contorno definitivo de los 2 a los 3 años de edad, en un período que parece correlacionarse con el desarrollo de la dentición decidua.

El mecanismo de crecimiento de la eminencia articular parece ser por reabsorción en la parte superior de la inclinación posterior del tubérculo articular y por aposición endosteal que aumenta la profundidad de la fosa.

Granados8, establece una relación entre forma y función, específicamente la pérdida de dientes y el desgaste de las superficies oclusales e incisales que desencadenan cambios osteartríticos con aplanamiento de la eminencia articular, tendiendo un efecto destructor en la articulación que no puede considerarse como una forma de oclusión ideal en el hombre.

Por lo tanto, la pérdida de altura cúspide y guía anterior se asocia con reabsorción de la eminencia articular haciéndola menos prominente y en algunos casos completamente plana.

Estos cambios no son adaptativos, sino que por el contrario son cambios degenerativos, que van en contra de las estructuras de la articulación temporo-mandibular.

Mongini9, en un estudio de 100 cráneos secos divididos en ambos sexos, entre las edades de 18 y 67 años observó los mismos cambios antes mencionados a nivel de la A.T.M., asociados con abrasión marcada. Oberg y Carlsson10, en una muestra de material humano de autopsia, hicieron un análisis de 115 articulaciones temporo-mandibulares y comprobaron que el componente temporal fue bastante plano en recién nacido (4 a 15 meses), y el tubérculo fue probablemente desarrollado.

A la edad de 14 a 15 años el tubérculo y la fosa estaban plenamente desarrollados como en los adultos y tenían forma de Olerg y Carlsson (10), concluyeron que el tamaño de la A.T.M., varía de un individuo a otro, pero su mayor incremento se observa durante las primeras dos décadas de vida. Después de los 20 años, el crecimiento es muy similar.

Los estudios anteriores revisados han sido realizados en su mayoría en cráneos secos o en material de autopsia; éste es un método de registro por medición en milímetros de la profundidad de la fosa.

Granados8, utilizó un método de registro indirecto. Este método consistió en tomar una impresión de la cavidad articular, la cual en su parte superior se recorta paralelo al plano de Frankfort.

Una vez retirado el material de impresión se hace un corte sagital en el punto más (ya que en los negativos de la fosa articular, en su parte interna lo pincela con tinta y lo traslada a un papel y traza un tangente a la parte más recta de la eminencia y midiendo el ángulo con respecto al plano de Frankfort.

El primer cuestionamiento del estudio se sintetiza así: Existe alguna relación o correlación entre la edad, el sexo y el biotipo, para que se determine la profundidad de la cavidad articular del hueso Temporal?

El objetivo principal de la investigación es comprobar la posible correlación entre el sexo, la edad y el biotipo con la profundidad de la cavidad articular del hueso Temporal a través de mediciones en tomografías de pacientes particulares.

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