Estructura organizacional

Estructura Organizacional

La estructura organizacional es la forma en la que una empresa ordena los diferentes elementos que pertenecen a una organización. En esta estructura se debe tener en cuenta el orden para incluir las responsabilidades de cada cargo, así como sus funciones y las normales generales de la empresa. Establecer la estructura organizacional es indispensable a la hora de conformar cualquier tipo de empresa, no importa su tamaño. Y es que, la estructura organizacional ayuda a que el funcionamiento de la empresa fluya y lo haga de manera adecuada. (Ver también: Profesiograma: qué es y cómo hacerlo)

¿Por qué es tan importante definir la estructura organizacional?

1. Es muy importante para que la comunicación fluya de la mejor manera. No importa el tipo de estructura, es ideal que la comunicación fluya en el sentido que sea necesario.

2. Una vez se define la estructura organizacional, se puede definir la estructura salarial. Y es que una vez se tiene claro el cargo, las responsabilidades y funciones es más fácil establecer salarios justos y acordes.

3. Con la estructura organizacional, la empresa puede tener una operación más eficiente y efectiva, pues cada cargo, trabajador, director y elemento tiene claro cuáles son sus funciones y alcance. De esta manera se garantiza, por una parte, que todas las tareas de la operación se hagan; y, por otra parte, que se hagan de manera eficiente, eliminando también la duplicación del trabajo.

4. Cuando la empresa cuenta con varias sedes tener una estructura organizacional es muy útil, pues ayuda a garantizar que las otras sedes funcionen de manera similar. (Ver también: Director de recursos humanos: quién es y qué hace)

Tipos de estructuras organizacionales

Existen al menos 5 tipos de estructuras organizacionales que puedes aplicar en la empresa. La gran ventaja es que son opciones flexibles que puedes ajustar a las necesidades de la empresa, e incluso tomar elementos de varias hasta formar la mejor estructura para la organización.

Estructura horizontal

También se le conoce como estructura plana y se caracteriza porque los empleados tienen mayor autonomía, justamente por su organización horizontal. Esta estructura es flexible y dadas sus características es más eficaz, pues tiene una comunicación más rápida y fluida.

En la estructura organizacional horizontal los cargos directivos no están separados del resto, al contrario, se habla de equipos de trabajo y no de departamentos y las decisiones se toman de manera conjunta.

Estructura modular

Es una estructura muy específica en donde todos los esfuerzos se centran en el producto y todos aquellos trabajos que no se centran en el core del negocio se subcontratan. Justamente su estructura modular le permita a la empresa hacer esos ajustes necesarios hasta personalizar la función de la empresa lo más posible. Esta estructura también se caracteriza por ser posible, favorecer el trabajo en equipo y la creatividad.

Estructura funcional

La estructura funcional es una de las más frecuentes y tradicionales en las organizaciones. En esta estructura la empresa se divide de acuerdo a las funciones y asimismo los trabajadores se dividen de acuerdo a su área de especialización. Adicionalmente, en esta estructura funcional cada área de trabajo cuenta con un líder o directivo. Y a su vez, los directivos dependen de la dirección de la empresa, quien es la persona encargada de coordinar a los diferentes departamentos.

Matriz

La estructura de matriz presenta una situación muy particular y es que se presenta un doble mando. Es decir, en la empresa se presentan dos figuras de mando que se reparten el trabajo de manejar la organización. Por ejemplo, uno es el encargado de manejar las finanzas, el marketing, etc, mientras que el otro es el responsable de la producción, innovación, etc.

Estructura multidivisional

En este tipo de estructura se vienen en cuenta factores como la región, el mercado y la producción. Es decir, que el trabajo se divide dependiendo de estos tres factores, por consiguiente, no es una estructura organizacional rígida, sino que trabajan en función de las circunstancias.

Las empresas que tienen una estructura multidivisional ajusta al equipo de trabajo de acuerdo al proyecto y los productos. Normalmente esta estructura se emplea cuando la empresa maneja productos de alta complejidad o un catálogo muy amplio.

Tendencias actuales en estructuras organizacionales

En un entorno empresarial en constante cambio, las estructuras organizacionales también evolucionan para adaptarse a nuevas necesidades y desafíos. Las tendencias actuales están transformando la manera en que las empresas estructuran sus operaciones, buscando mayor flexibilidad, innovación y eficiencia.

Estructura ágil

La estructura ágil se basa en la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y a las necesidades del cliente. En lugar de jerarquías rígidas, las empresas ágiles utilizan equipos multifuncionales y autogestionados que colaboran de manera fluida y adaptativa. Este enfoque permite a las organizaciones responder rápidamente a nuevas oportunidades y desafíos, fomentando una cultura de innovación continua.

Beneficios: mayor capacidad de respuesta, mejor alineación con las demandas del mercado, y promoción de una cultura de colaboración y adaptabilidad.

Organizaciones basadas en equipos autónomos

Este modelo organiza a los empleados en equipos autónomos que tienen la autoridad para tomar decisiones y gestionar proyectos de manera independiente. Cada equipo se enfoca en un área específica del negocio y trabaja con alta independencia, pero dentro de un marco general de objetivos organizacionales. Este enfoque puede mejorar la eficiencia operativa y fomentar una mayor responsabilidad individual.

Beneficios: aumento de la autonomía y la responsabilidad, mejora en la toma de decisiones y mayor agilidad en la ejecución de proyectos.

Estructura holocrática

La holocracia es un sistema de gestión en el que el poder y la toma de decisiones están distribuidos en toda la organización en lugar de ser centralizados en una jerarquía tradicional. Los roles y responsabilidades son definidos por círculos autoorganizados que operan con un alto grado de transparencia y flexibilidad.

Beneficios: fomenta la participación activa de todos los empleados, mejora la transparencia en la toma de decisiones y permite una mayor adaptabilidad a los cambios.

Redes de empresas

En lugar de una estructura jerárquica fija, las redes de empresas se organizan en torno a colaboraciones y asociaciones con otras organizaciones. Estas redes permiten a las empresas acceder a recursos y conocimientos externos y colaborar en proyectos específicos sin necesidad de integrar completamente estos recursos en su estructura interna.

Beneficios: acceso a conocimientos y recursos externos, mayor flexibilidad y capacidad de colaboración interempresarial.

Estructura de trabajo híbrida

La estructura de trabajo híbrida combina elementos de trabajo remoto y presencial, permitiendo a los empleados elegir entre trabajar desde la oficina o desde su hogar. Este modelo se adapta a las nuevas necesidades de los empleados y a las realidades del entorno laboral moderno, proporcionando flexibilidad y equilibrio entre vida laboral y personal.

Beneficios: mejora en la satisfacción y la retención de empleados, reducción de costos operativos y fomento de un entorno de trabajo flexible.

Estas tendencias reflejan una clara dirección hacia estructuras organizacionales más flexibles, colaborativas e innovadoras, adaptadas a las demandas del siglo XXI. Adoptar estas tendencias puede ayudar a las empresas a mantenerse competitivas y a maximizar su potencial en un mercado en constante evolución.

¿Cómo adaptar la estructura organizacional al crecimiento de la empresa?

A medida que una empresa crece, su estructura organizacional debe evolucionar para seguir siendo eficaz y eficiente. La transición de una estructura más simple a una más compleja puede presentar desafíos, pero con las estrategias adecuadas, el proceso puede ser fluido y beneficioso. Estas son algunas estrategias clave para adaptar la estructura organizacional al crecimiento de la empresa:

Evaluar y revisar regularmente la estructura actual

Realizar evaluaciones periódicas de la estructura organizacional actual es esencial para identificar áreas de mejora y detectar señales de que la estructura actual ya no es adecuada. Las revisiones deben considerar aspectos como la eficiencia operativa, la comunicación y la alineación con los objetivos estratégicos de la empresa.

Estrategia: implementar una metodología de revisión que incluya encuestas a empleados, análisis de desempeño y revisiones de procesos. Esto permitirá ajustar la estructura de manera oportuna para abordar problemas emergentes y alinear la estructura con las metas empresariales en evolución.

Transición de estructuras planas a más jerárquicas

En las primeras etapas de crecimiento, las empresas suelen operar con una estructura plana, donde la toma de decisiones es rápida y la comunicación es directa. Sin embargo, a medida que la empresa expande su tamaño y complejidad, puede ser necesario introducir una estructura más jerárquica para gestionar mejor las nuevas capas de empleados y procesos.

Estrategia: introducir niveles jerárquicos adicionales gradualmente, asegurando que los roles y responsabilidades estén claramente definidos. Implementar sistemas de gestión y comunicación adecuados para mantener la eficiencia y la claridad en la toma de decisiones.

Integración de nuevas divisiones y departamentos

Con el crecimiento, las empresas a menudo necesitan crear nuevas divisiones o departamentos para manejar diferentes funciones, mercados o productos. La integración efectiva de estas nuevas unidades es crucial para evitar la duplicación de esfuerzos y asegurar una colaboración eficaz entre todas las partes de la organización.

Estrategia: establecer un plan de integración que defina claramente los roles y responsabilidades de las nuevas divisiones. Implementar procesos de coordinación y comunicación para asegurar que las nuevas unidades se alineen con la estrategia general de la empresa y colaboren de manera efectiva con los departamentos existentes.

Fomentar la flexibilidad y la adaptabilidad

La capacidad de adaptarse a los cambios es fundamental para una estructura organizacional que crece. Una estructura rígida puede limitar la capacidad de la empresa para responder a nuevas oportunidades o desafíos. Fomentar la flexibilidad en la estructura permite a la empresa ajustarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado.

Estrategia: diseñar una estructura que permita ajustes rápidos y fáciles, como la creación de equipos temporales para proyectos específicos o la implementación de procesos de toma de decisiones ágiles. Promover una cultura organizacional que valore la adaptabilidad y la innovación.

Capacitación y desarrollo de liderazgo

A medida que la empresa crece, los líderes y managers deben estar preparados para enfrentar nuevos desafíos y responsabilidades. La capacitación continua y el desarrollo de habilidades de liderazgo son esenciales para gestionar una estructura organizacional en expansión de manera efectiva.

Estrategia: implementar programas de capacitación y desarrollo profesional para líderes y managers, enfocándose en habilidades como la gestión de equipos, la comunicación efectiva y la toma de decisiones estratégicas. Evaluar y ajustar estos programas regularmente para asegurar que se alineen con las necesidades cambiantes de la empresa.

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