Cultivo de Fresa: siembra, cuidados y producción

Guía completa para el cultivo exitoso de fresa

Las fresas, conocidas científicamente como Fragaria y pertenecientes a la familia Rosaceae, son unas de las frutas más populares y deliciosas en el mundo. Cultivarlas puede ser una actividad gratificante y lucrativa para los agropecuarios que deseen adentrarse en este mundo. En este artículo, te proporcionaremos una guía detallada sobre cómo cultivar fresas o frutillas, desde sus requerimientos para la siembra básicos hasta los cuidados necesarios para una producción óptima.

Origen de la fresa

La fresa, conocida científicamente como Fragaria, es una planta herbácea perenne que ha cautivado paladares en todo el mundo por su delicioso sabor y su aspecto atractivo. Aunque su origen exacto no está completamente definido, se cree que el género Fragaria tiene sus raíces en variedades silvestres que se encuentran en diferentes partes del mundo. Actualmente, se reconocen alrededor de 20 variedades comerciales, que son híbridos de Fragaria chiloensis, originaria de Chile, y Fragaria virginiana, proveniente del este de Norteamérica.

Características de la fresa

Morfología botánica

La fresa es una planta de porte rastrero, con un tallo corto en forma cónica llamado “corona”. De esta corona, surgen tallos rastreros que producen raíces adventicias, y de estas raíces brotan nuevos estolones que permiten la reproducción de la planta. Las hojas de la fresa se disponen en roseta alrededor de la corona, con un largo pecíolo y estípulas rojizas. Su limbo está dividido en tres foliolos con bordes aserrados, lo que le confiere una apariencia distintiva.

Las flores de la fresa pueden desarrollarse a partir de una yema terminal de la corona o de yemas axilares de las hojas. Pueden presentar una ramificación basal o distal en la inflorescencia, dando lugar a diferentes patrones de floración. Cada flor cuenta con 5-6 pétalos, numerosos estambres y varios cientos de pistilos sobre un receptáculo carnoso. Cada óvulo fecundado se convierte en un pequeño aquenio que se dispone sobre el engrosamiento del receptáculo, formando lo que comúnmente conocemos como “fresa”.

Características del fruto de la fresa

El fruto de la fresa está compuesto por pequeños aquenios de color oscuro que se distribuyen sobre el receptáculo carnoso. Son estos aquenios los que confieren el sabor y la textura característicos de la fresa madura. El desarrollo de los aquenios estimula el crecimiento y la coloración del receptáculo, contribuyendo a la formación de un fruto jugoso y sabroso que deleita a los consumidores en todo el mundo.

¿Cómo se cultiva la fresa?

 

El cultivo de fresas comienza con la selección de un sitio adecuado y la preparación del suelo. Es importante elegir un área con exposición norte-oriente, con suelos franco-arenosos que permitan un buen drenaje y una profundidad mayor a 80 cm. La fresa prefiere un pH neutro y requiere suelos equilibrados, ricos en materia orgánica pero no salinos.

Una vez seleccionado el sitio, se preparan los camellones utilizando enmiendas orgánicas como compost, humus o bocashi para mejorar la estructura y fertilidad del suelo. Luego, se procede a la siembra de las plántulas, las cuales pueden obtenerse a partir de semillas o de estolones.

Durante el crecimiento de las plantas, es fundamental mantener un programa de fertilización específico para cada predio, ya que la falta o el exceso de nutrientes pueden afectar la productividad y calidad de la fruta. Además, es importante controlar la humedad del suelo y realizar riegos frecuentes, especialmente durante el periodo estival.

¿Cuánto tiempo tarda el cultivo de fresa?

Cómo se cultiva la fresa

El tiempo que tarda el cultivo de fresa depende de varios factores, como la variedad utilizada, las condiciones climáticas y el manejo agronómico. Por lo general, las fresas pueden comenzar a producir frutos entre 60 y 90 días después de la siembra. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la producción alcanza su máximo potencial en el segundo y tercer año de cultivo.

¿En qué clima se siembra el cultivo de fresa?

La fresa se adapta a diversos climas, pero expresa mejor su potencial en zonas cálidas, libres de heladas primaverales y vientos. Prefiere temperaturas durante la fructificación que oscilen entre los 15-20ºC de media anual y una humedad relativa entre el 65 y 70%. Es importante proporcionarle al menos 12 horas de luz diarias para una buena productividad.

Variedades más populares para el cultivo de fresa

En el cultivo de fresas, existen numerosas variedades que se han desarrollado a lo largo del tiempo para adaptarse a diferentes condiciones climáticas, preferencias de sabor y requisitos de cultivo. Algunas de las variedades más populares y ampliamente cultivadas incluyen:

Fragaria x ananassa ‘Albion’:

Esta variedad es conocida por su excelente sabor dulce y su resistencia a enfermedades. Produce frutos grandes y uniformes, con una excelente calidad y una larga temporada de cosecha. ‘Albion’ es una de las variedades más populares en muchas regiones productoras de fresas.

Fragaria x ananassa ‘Camino Real’:

Esta variedad se destaca por su alta productividad y su buen rendimiento incluso en condiciones adversas. Produce frutos de tamaño medio a grande, de excelente sabor y textura. ‘Camino Real’ es apreciada por su resistencia a enfermedades y su facilidad de cultivo.

Fragaria x ananassa ‘Camarosa’:

‘Camarosa’ es una variedad ampliamente cultivada en muchas regiones debido a su alto rendimiento y su excelente sabor. Produce frutos grandes y firmes, de color rojo brillante y sabor dulce. Esta variedad es muy versátil y se adapta bien a una variedad de condiciones de cultivo.

Fragaria x ananassa ‘Sweet Charlie’:

Esta variedad es conocida por su producción temprana y su excelente sabor dulce. Produce frutos grandes y jugosos, con una textura firme y un color rojo brillante. ‘Sweet Charlie’ es apreciada por su adaptabilidad y su capacidad para producir frutos de alta calidad en una variedad de condiciones.

Fragaria x ananassa ‘Ventana’:

‘Ventana’ es una variedad popular entre los productores comerciales debido a su alta productividad y su excelente sabor. Produce frutos grandes y firmes, con una buena resistencia al agrietamiento y una larga vida útil después de la cosecha. Esta variedad es especialmente adecuada para el cultivo en climas cálidos.

Condiciones óptimas para el cultivo de fresa

Para el cultivo exitoso de fresas, es fundamental crear condiciones óptimas que aborden varios aspectos importantes, incluyendo temperatura, humedad, luz y sustrato. Aquí te proporciono detalles sobre cada uno de estos factores:

Temperatura para la fresa:

Durante la fructificación, el rango óptimo de temperatura debe estar entre 15-20ºC de media anual. Es esencial evitar temperaturas por debajo de 12ºC durante el cuajado, ya que pueden causar deformaciones en los frutos debido al frío.

Un período prolongado de tiempo con temperaturas muy calurosas (>25ºC) puede acelerar la maduración y coloración de los frutos, impidiéndoles alcanzar un tamaño adecuado para la comercialización.

A pesar de esto, es importante que las plantas acumulen horas-frío, con temperaturas por debajo de 7ºC, para promover una vegetación y fructificación abundante.

Humedad del cultivo de fresa:

El rango óptimo de humedad relativa oscila entre el 65% y el 70%. Un exceso de humedad puede favorecer la aparición de enfermedades, mientras que una deficiencia puede causar daños en la producción.

Es importante mantener un equilibrio adecuado de humedad en el suelo y en el ambiente para garantizar el crecimiento saludable de las plantas y la calidad de los frutos.

Luz:

Las fresas necesitan al menos 12 horas de luz diarias para una buena productividad. La luz es esencial para el proceso de fotosíntesis y el desarrollo adecuado de las plantas y los frutos.

Se deben seleccionar ubicaciones de cultivo que reciban la cantidad adecuada de luz solar directa para garantizar un crecimiento óptimo de las fresas.

Suelo para el cultivo de fresa:

El sustrato ideal para el cultivo de fresas debe ser preferiblemente arenoso o franco-arenoso, con una buena capacidad de aireación y drenaje.

Se recomienda que el suelo tenga un pH entre 6 y 7 para garantizar la disponibilidad de nutrientes para las plantas.

La granulometría óptima del suelo para el cultivo de fresas es aproximadamente del 50% de arena silícea, 20% de arcilla, 15% de calizas y 5% de materia orgánica. En cuanto a la salinidad, la fresa no tolera altos niveles. La CEes no debe superar 1mmhos/cm.

Riego para el cultivo de fresa

El riego es un aspecto fundamental en el cultivo de fresas, ya que estas plantas tienen necesidades específicas de agua para su crecimiento y desarrollo adecuados. 

Fertirrigación:

En el cultivo de fresa, se utiliza comúnmente la técnica de fertirrigación, que consiste en la aplicación simultánea de agua y nutrientes a través del sistema de riego. Esto permite una distribución eficiente de los nutrientes y una mejor absorción por parte de las raíces de las plantas.

Frecuencia y duración del riego:

  • La frecuencia y duración del riego varían según las condiciones climáticas, la textura del suelo y las necesidades específicas de la planta en diferentes etapas de su ciclo de crecimiento.
  • Durante el periodo estival, cuando las temperaturas son más altas y la evaporación del agua es mayor, se requiere una mayor frecuencia de riego. Se recomienda realizar de 2 a 3 riegos por semana para asegurar que las plantas reciban suficiente agua para mantenerse hidratadas y evitar el estrés por sequía.
  • En invierno, cuando las temperaturas son más bajas y la evaporación es menor, se puede reducir la frecuencia de riego. Sin embargo, es importante monitorear las condiciones del suelo y asegurarse de que las plantas no sufran sequedad excesiva durante esta época.

Consideraciones adicionales:

Es importante tener en cuenta que la uniformidad del riego es clave para evitar el estrés hídrico en algunas áreas del cultivo mientras se sobre-hidratan otras. Por lo tanto, se recomienda utilizar sistemas de riego adecuados que aseguren una distribución uniforme del agua.

Además del riego por fertirrigación, también se pueden aplicar técnicas complementarias, como el riego por goteo o el riego por aspersión, según las características específicas del cultivo y las preferencias del agricultor.

Preparación del terreno para el cultivo de fresa

La preparación del terreno y la plantación son etapas críticas en el cultivo de fresas, ya que establecen las bases para un crecimiento saludable de las plantas y una producción óptima de frutos. 

Desfonde del suelo:

Se realiza una labor de desfonde que consiste en trabajar el suelo hasta una profundidad de aproximadamente 50 cm. Esto ayuda a mejorar la estructura del suelo y facilita el desarrollo de las raíces de las plantas.

Aplicación de materia orgánica:

Se aplica materia orgánica al suelo, a una tasa de aproximadamente 3 kg/m2, mediante una labor superficial de unos 25 cm. Esto proporciona nutrientes importantes para el crecimiento de las plantas y mejora la fertilidad del suelo.

Desinfección del suelo:

A mediados de verano, se lleva a cabo la desinfección del suelo para controlar enfermedades y plagas. La técnica más comúnmente utilizada es la solarización, que implica exponer el suelo al sol para eliminar organismos patógenos.

Acolchado de los caballones y colocación del sistema de riego:

Se acolchan los caballones con polietileno negro para controlar el crecimiento de malas hierbas, aumentar la temperatura del suelo y conservar la humedad. Al mismo tiempo, se instala el sistema de riego localizado para garantizar un suministro adecuado de agua a las plantas.

Pasos para la plantación de fresa

Una plantación cuidadosa es fundamental para el éxito del cultivo de fresas. Al seguir estos pasos y prestar atención a los detalles, los agricultores pueden establecer un cultivo saludable y productivo que les brinde una buena cosecha de frutos de alta calidad.

  1. Determinación del frío requerido: Es importante conocer los requisitos de frío de cada variedad de fresa, ya que esto afecta su desarrollo y producción. Las plantas necesitan acumular una cantidad adecuada de horas-frío para ser cultivadas en el terreno definitivo.
  2. Época de plantación: La época de plantación varía según la zona y la variedad. En general, las plantaciones de invierno se realizan con variedades de día corto y comienzan a finales de verano o principios de otoño. Las plantaciones de verano se realizan con variedades de día largo y comienzan al comienzo del verano.
  3. Distribución de las plantas: Las plantas se disponen sobre los caballones en hileras simples o dobles, con un marco de plantación de 25-30 cm entre hileras y entre plantas.
  4. Riego posterior a la plantación: Después de la plantación, es importante realizar varios riegos para asegurar que las plántulas enraícen correctamente y reciban suficiente agua para su crecimiento inicial.

En resumen, el cultivo de fresas puede ser una actividad gratificante y lucrativa para los agropecuarios. Siguiendo los requerimientos básicos de suelo, clima y cuidados adecuados, es posible obtener una producción abundante y de alta calidad. ¡Anímate a cultivar tus propias fresas y disfrutar de su sabor fresco y delicioso!

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