El Primer Baño del Bebé: Todo lo Que Debes Saber

Primer Baño del Bebé

El primer baño del bebé es relativo según las costumbres de cada cultura. En un lado se da dos días después de que se le cae el cordón umbilical, esto sucede al menos 15 después de haber nacido. Es decir, que 17 a 18 días después de que el bebé nace debe recibir su primer baño para evitar infecciones o irritaciones en su ombliguito.

En algunos lugares se solía bañar al bebé a las pocas horas de nacer, pero la OMS recomienda que el primer baño se dé a las 24 horas del nacimiento, pero debe ser un baño de esponjas; es decir que no se debe sumergir al bebé. Muchos bebés pueden experimentar miedo al agua, por eso es clave que esta primera experiencia sea lo más placentera posible para ellos; de esta manera, los próximos baños no se convertirán en una sesión de llantos y lucha.

Ver También: Citas con el Pediatra: Cada Cuánto Deben Ser.

Consejos para que el Primer Baño del Bebé sea un Éxito

1. Es un momento que ambos padres deben compartir, es ideal que los dos estén presentes, así el bebé se sentirá más seguro. Durante el baño lo recomendable es que los papás le hablen y le transmitan al bebé la relajación que produce un baño.

2. La temperatura del agua también es clave para que el bebé se sienta realmente cómodo, si lo quieres hacer con toda seguridad, te recomendamos tener un termómetro. La temperatura ideal es de 32°C a 34°C con una temperatura ambiente de 25°C. La manera en la que los papás deben medir la temperatura del agua es con el codo.

3. La tina no debe estar llena de agua, de hecho, la altura del agua debe alcanzar 15 cm, el bebé todavía está muy pequeño y no necesitará de más agua; y por el contrario sí puede resultar peligroso.

4. Alisten todo lo que necesitan, así como también la ropa que le van a poner, dejen todo a la mano, especialmente si solo uno de los papas va a bañar al niño, ya que después no se van a poder mover. Jamás se debe dejar al bebé solo en la bañera, tampoco se podrán distraer, ni descuidarlos.

5. Llénense de paciencia, al comienzo el niño se mostrará molesto con el baño, también pueden sentir miedo. Pero con el tiempo se acostumbrarán y lo disfrutarán. Lo importante es que tengan la mejor experiencia alrededor del baño, de esta manera no asociarán su hora de baño con algo negativo.

En caso de que el bebé proteste demasiado por el cambio de los baños de esponja a los baños normales, vuelvan a los baños de esponja por un par de semanas e inténtenlo de nuevo.

6. Recuerden que no debes bañar al bebé después de alimentarlo, se debe esperar un tiempo a que el bebé haga digestión. Cada familia determinará el tiempo adecuado según lo que observen en su bebé.

7. Y, finalmente, la frecuencia de baño se recomienda que sea de 3 veces a la semana hasta completar el primer año de vida. No es común que los bebés de esta edad se ensucien o transpiren tanto; y por el contrario, baños más frecuentes podrían resecar su piel.

¿Cómo Debe Ser el Baño?

La mejor posición es con un brazo sostener al bebé y con la mano libre bañarlo, cada uno decide con cuál mano se siente más cómodo y seguro. Comienza a mojarlo suavemente por encima, aprovecha para acariciarle su cuerpo mientras lo mojas.

Aplica el jabón y el shampoo con movimientos delicados y suaves, enjuaga y listo, no hay mucha suciedad por quitar. Y es que los primeros baños deben ser cortos mientras que el bebé se acostumbra por completo al agua. Luego debes secarlo muy bien, pero con suavidad, este proceso debe ser rápido para que no sienta frío.

¿Cómo Puedo Limpiar al Bebé Antes del Baño Normal y de Esponja?

Generalmente no es necesario, sin embargo, lo puedes hacer con algodones humedecidos con agua tibia, teniendo mucha precaución con su ombligo y con los pliegues que quedan entre los dedos de sus manos y pies; pues son zonas muy delicadas que con frecuencia tienden a irritarse.

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Autora: Jamy Escobar

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