Audaz propuesta de Fenavi

Un paso al futuro

avicultores9202-12EN LA MESA PRINCIPAL, DE IZQUIERDA A DERECHA: MILCIADES OSPINA, MIEMBRO DE LA JUNTA DIRECTIVA DE FENAVI; ALVARO ABISAMBRA, GERENTE GENERAL DEL ICA; JAIME LIÉVANO, PRESIDENTE DE LA JUNTA DIRECTIVA DE FENAVI; CARLOS GUSTAVO CANO, MINISTRO DE AGRICULTURA; DIEGO MIGUEL SIERRA, PRESIDENTE EJECUTIVO DE FENAVI; CESAR PARDO, PRESIDENTE DE FINAGRO; RAFAEL SERRANO, DE LA JUNTA DIRECTIVA DE FENAVI Y ALIRIO VILLAMIZAR, PREIDENTE DE LA COMISIÓN QUINTA DE LA CÁMARA.

El presidente ejecutivo de Fenavi cree que es hora de reunir en una sola organización a la llamada cadena avícola.

El XI Congreso Avícola Colombiano, que tuvo lugar el mes pasado en la ciudad de Cartagena, al cual asistieron cerca de trescientas cincuenta personas, concluyó con una audaz iniciativa de Fenavi, en boca del propio Diego Miguel Sierra Botero, su presidente ejecutivo, que sacudió, primero, a quienes asistían a la ceremonia de clausura, y luego a los demás sectores comprometidos. Se trata de una propuesta que suena osada en un país como este, que se acostumbró a preferir la comodidad de la retórica por sobre el riesgo que implica pasar a los hechos: fundir en un solo ente a las cinco organizaciones sobre las cuales ha venido descansando la mayor parte del peso de la cadena avícola, esto es hasta la producción del alimento balanceado, para que esta deje de ser un mero concepto y se convierta en una suma de verdaderos eslabonamientos con un único norte, de cara, básicamente, al nuevo orden comercial que impondrá el Area de Libre Comercio de las Américas, Alca.

Esto significaría poner bajo un mismo logosímbolo los esfuerzos de Fenavi, la industria porcícola (Asociación Colombiana de Porcicultores, ACP), los productores de granos (Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Fenalce) y los industriales de los concentrados para animales (Cámara de Alimentos Balanceados de la Andi, y Federación Nacional de Productores de Alimentos Balanceados, Federal).

En vista de que el actual esquema, un insensato cada uno por su lado, dejó de ser el mejor para cada uno de estos eslabones, y, claro, está lejos de ser el que necesitan unos y otros para responder a los desafíos que tendrán que asumir en un futuro que ya viene volteando la esquina. Para ponerle términos a su iniciativa, Sierra Botero ha propuesto “declarar de aquí al 28 de febrero próximo, un periodo de transición para el ajuste gremial de la cadena avícola, de tal suerte que se avance en la constitución de dicho ente”. Incluso, puso su case sobre la mesa: hacer dejación del cargo ese mismo día.

avicultores9202-13DIEGO MIGUEL SIERRA, PRESIDENTE EJECUTIVO DE FENAVI.

La propuesta se inserta en el planteamiento que coincidencialmente hiciera, treinta horas antes en el acto de instalación del mismo certamen, el propio ministro de Agricultura, Carlos Gustavo Cano Sanz, quien dejó la sugerencia de que las entidades arriba mencionadas, así como los sectores de las semillas, los agroquímicos y los fertilizantes, unieran sus recursos para hacer un frente común de expansión de la cadena. A juicio de Cano Sanz, la avicultura es una locomotora que hay que cuidar, para que el tren, cuyos vagones son el maíz, la soya, el sorgo y la yuca “tenga viabilidad, futuro y sentido”.

La invitación de Fenavi está sobre la mesa para que sea examinada por los demás actores del circuito avícola. Si la recogen, estaremos frente a un caso de madurez gremial sin precedentes en la historia agrícola del país, que seguramente servirá de “pato al agua” para el resto de cadenas productivas, y que terminaría por transformar profundamente la estructura agroproductiva nacional. Si la desechan, se estaría perdiendo un tiempo precioso para llegar como un cuerpo monolítico al más duro de todos los escenarios cuantos hayan podido tener avicultores, agricultores y fabricantes de alimentos balanceados: el Alca.

El Congreso Avícola se detuvo en dos grandes temas: el Alca y la agricultura tropical, el primero de los cuales estuvo a cargo de la viceministra de Comercio Exterior, Claudia María Uribe, y de otros tres expertos en el tema: Fernando Barberi Gómez, director de posgrados de Economía de la Universidad del Rosario; Yesid Castro Forero, miembro del Comité de Comercio Exterior del Ministerio de Agricultura y asesor de Fenavi, y Juan Daniel Irigoyen, asesor de la Cámara Argentina de Productores Avícolas, Capia. En el segundo intervinieron Alex Hinsch, de Monsanto (Granos forrajeros: tendencia mundial); Carlos Magno Campos da Rocha, director de Cerrados de la Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria, Embrapa (Enseñanzas del cerrado brasilero); Jaime Liévano Camargo, presidente de la Junta Directiva de Fenavi y de Avidesa MacPollo (Agricultura tropical, ¿realidad o quimera?). Este bloque fue complementado con un panel sobre materias primas, en el cual intervinieron Joao Celso, técnico y cultivador de soya en Brasil; Claudio Braga, de Avidesa MacPollo; Hernando Aparicio Smith, responsable del área de materias primas de Fenavi, y Jaime Liévano Camargo.

Igualmente, el certamen examinó otros asuntos de gran interés para la industria avícola: los resultados del Primer Censo Avícola Industrial (César Caballero, director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane), Retos y oportunidades de la industria del pollo (José Miguel Cordero, consultor de República Dominicana), Proceso administrativo de control (Juan Daniel Irigoyen, Capia), Tecnología en administración de costos avícolas (Jairo Jaramillo, Open Solutions), Logística de distribución de productos avícolas (Eduardo Valdivia, de Sistemas Logísticos Internacionales, SLI), El crédito agropecuario (César Pardo, presidente del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario, Finagro), y Evolución de las relaciones supermercados-proveedores en Colombia (Jaime Concha Prada, director de la Cámara de Cosmética y Aseo de la Andi).

Y en el diálogo sobre Reforma política y partidos políticos, que fue orientado por Ricardo Santamaría, director de El Espectador, intervinieron Rafael Pardo, senador ponente del proyecto de ley sobre reforma política; Antonio Navarro, senador del movimiento Polo Democrático, y el exsenador Juan Manuel Ospina Restrepo.

Minagricultura: ¿contingentes con cero arancel?

avicultores9202-13bCARLOS GUSTAVO CANO,
MINISTRO DE AGRICULTURA.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, quien intervino en el acto de inauguración, llevó una voz de tranquilidad para la generalidad del sector agropecuario, al decir que el gobierno no ha renunciado ni va a renunciar a la defensa de la producción nacional, entre otras razones porque “la agricultura es un instrumento de ocupación del territorio nacional y porque el trabajo de los moradores del campo es una actividad de hondo calado político. Por ello, la Nación, a manera de complemento de la estrategia de seguridad democrática en que está empeñado el presidente Uribe, tiene que volver a contratar, por la vía de las políticas macroeconómica y sectorial, a los celadores de ese espacio público que han sido desplazados, arrojando al país a la hoguera de la disolución”.

Al referirse al episodio de la “patrasiada” colombiana en la Comunidad Andina de Naciones, CAN, dijo que si se está hablando de aranceles y de protección de la cadena es porque existen imperfecciones en el mercado internacional de los productos más sensibles, como los cereales, las oleaginosas, los lácteos, el azúcar y los cárnicos, sujetos de una guerra de tesorerías en los países de mayor desarrollo, imposible de emular por las naciones subdesarrolladas. Se preguntó: “¿Qué sentido tiene que la Unión Europea, UE, por cada dólar que el sector agropecuario aporta al Producto Interno Bruto otorgue US$0.95, es decir 95%, en ayudas y subsidios a sus agricultores, que no alcanzan a ser 2% de la población total? ¿Qué sentido tiene que Estados Unidos, con una proporción similar de la población dedicada a la agricultura, destine US$0.61 por cada dólar que aporta la agricultura al PIB? Semejantes proporciones no podrían entenderse desde el ángulo de la mera racionalidad económica, sino desde al ángulo geopolítico”.

Frente a esto, el minagricultura es partidario de que se reclame, de un lado, lo que llamó el “principio de equivalencia”, para compensar el daño que subsidios y ayudas causan a los productos que se transan en el mundo, y del otro, que se adopten medidas de frontera, sin que estas signifiquen sacrificar a los consumidores ni a la industria.

Igualmente, dijo estar del lado de quienes abogan porque haya una protección contra los trozos de pollo estadounidense, mientras estos sigan siendo apreciados allá como un desecho. “Uno no puede caer en la trampa de creer que somos ineficientes porque nos están entregando algo que para nosotros es caviar, pero a precio de desecho”, manifestó.

Cano Sanz reveló de otra parte, que en materia de contingentes, o cupos de importación, se hará un trabajo conjunto con el sector privado, poniéndole imaginación para que el país no se anticipe a desproteger a la industria avícola, que debe seguir creciendo. Contingentes que, a su juicio, pueden estar cercanos a cero.

El gobierno mirará los trozos de pollo

Para la viceministra de Comercio Exterior, Claudia María Uribe, es muy difícil excluir la agricultura y la avicultura de las negociaciones del Alca, pero cree que podrían existir posiciones favorables para conseguir la manera de proteger a la industria colombiana del pollo, de la competencia de los cuartos traseros estadounidenses. “Cuando uno mira todo el tema agrícola, no encuentra una situación tan particular como la de los trozos de pollo”, dijo.

avicultores9202-14CLAUDIA MARÍA URIBE,
VICEMINISTRA DE COMERCIO EXTERIOR.

Considera la alta funcionaria que si Colombia logra defender racional mente su agricultura, seguramente podrá hacer unas buenas negociaciones en el Alca y en la Organización Mundial de Comercio, OMC, aunque estas van a ser muy complicadas, en virtud de los acuerdos que existen entre países. Por ello, es fundamental la existencia de acuerdos comerciales como la CAN, el Mercosur o el Mercado Común Centroamericano.

Al abordar el tema de los obstáculos que enfrenta el Alca, no sólo para Colombia, sino en general para la subregión andina, mencionó en primer lugar, a la agricultura, seguida del antidumping, los estándares laborales (que tienen que ver con encarecer la mano de obra), las asimetrías, la propiedad intelectual y el medio ambiente. Y si de algo ha venido hablando la CAN desde hace ocho años es justamente de agricultura, tema por el cual es más bien poco el interés que han mostrado el Mercosur y los centroame ricanos. Por ello, expresó la viceministra, la CAN les ha dicho que ellos, que no han participado en el examen de asuntos tan cruciales como los subsidios y otras prácticas que distorsionan el comercio, no son los llamados a pedir que se abran nuestros mercados.

“Los países andinos”, manifestó Claudia María Uribe, “hemos dicho que queremos hablar en América de subsidios y otros temas, pero que si eso no es posible estamos dispuestos a negociar donde sea, siempre y cuando el acceso a mercados quede vinculado a lo que se logre en la CAN. Pero no nos llamemos a engaño: aquí, por años y años, mantuvimos la caña del 0 x 0 x 0, pero lo cierto es que Colombia no está preparada para este esquema, por lo que mejor sería decir hasta dónde podemos ir en la negociación”.

Para la alta funcionaria son once las cosas que Colombia y la CAN de ben lograr para llegar en una mejor posición a las negociaciones del Alca, a saber: 1) el compromiso de los miembros con la CAN, 2) el compromiso de los miembros con el Alca, 3) la definición del Arancel Externo Común, AEC, 4) la desarancelización de la negociación en la CAN y el Alca, porque esto nos ha llevado a la difícil situación de las últimas semanas, 5) una definición respecto a que es mejor negociar en bloque que de manera individual, 6) que se acepte que no siempre los intereses nos coinciden en el Alca y la OMC, 7) mantener hasta donde sea posible la vocería única, 8) establecer si vale la pena tener esquemas unilaterales como el Atpdea, 9) consolidar la CAN, 10) trabajar con Europa, pues no hay que olvidar que los europeos están molestos con el Alca, y 11) definir si queremos o no acuerdos bilaterales.

El Alca: más que un acuerdo comercial

Yesid Castro Forero, miembro del Comité de Comercio Exterior del Ministerio de Agricultura, y consultor de Fenavi, empezó su intervención llamando la atención sobre un hecho que la opinión ha perdido de vista: que el Alca es más que un acuerdo de libre comercio, más que una puja arancelaria, puesto que engloba otros objetivos superiores como la lucha contra la pobreza y la discriminación, el desarrollo sostenible, la protección de los derechos humanos, la seguridad de las personas y la promoción del desarrollo social, en un marco de equidad. Así las cosas, dijo, el desmonte de los aranceles como respuesta a la presión de Estados Unidos, nos aleja de los propósitos supremos de ese pacto hemisférico que fue propuesto por el presidente Bush, padre del actual primer mandatario de ese país, porque eso significaría liberar las importaciones de productos con precios distorsionados por las ayudas internas de las naciones formadoras de precios, lo cual sería una violación al principio de equidad. “La lucha contra la pobreza no se gana destruyendo el empleo rural por un comercio desigual”, anotó.

avicultores9202-16YESID CASTRO F., MIEMBRO DEL COMITÉ DE
COMERCIO EXTERIOR DEL MINISTERIO DE
AGRICULTURA, Y CONSULTOR DE FENAVI.

Con relación al reciente episodio de la notificación de aranceles consolidados, Castro Forero es de la opinión que esta no tiene mayor trascendencia porque puede ser corregida. Sin embargo, si no se llega a un Arancel Externo Común, AEC, pues nos quedaremos con esos aranceles, a partir de los cuales Colombia deberá programar las rebajas arancelarias de todo el proceso de desgravación del Alca. En el caso del maíz, un arancel de 15% (el mismo del fríjol soya) no alcanza a cubrir el subsidio que los países de la OECD le otorgan en promedio a este producto: US$31 por tonelada en los últimos cinco años, en dólares corrientes. “Con respecto al precio promedio CIF, sería el equivalente a un ad valorem de 26%, o sea, que el arancel notificado por Colombia para este producto sería insuficiente para que pudiera haber un comercio equitativo”. Para el pollo y los trozos, las notificaciones fueron 20% y 173%, respectivamente.

Dado que Colombia mantiene su posición de proteger la agricultura contra inestabilidades y distorsiones, Yesid Castro se pregunta qué hacer si ya hay unos aranceles notificados que podrían quedar en esos niveles y el país verse obligado a desgravar a partir de los mismos, en caso de que no haya AEC andino, y aun habiéndolo se corregirían pero, finalmente, habría que desgravar porque el compromiso en el Alca es llevar a cero los aranceles. Ante esto, expresó, “hay que empezar a mirar otras opciones que tiene abiertas el país, algunas de las cuales fueron mencionadas aquí por la viceministra, como es la de bloquear la desgravación de los productos sensibles, mediante la insistencia en la condicionalidad, es decir, que no se desgrava hasta tanto no se eliminen las ayudas, que no se van a eliminar”.

avicultores9202-16bFERNANDO BARBERI,
DIRECTOR DE POSGRADOS DE ECONOMÍA
DE LA UNIVERSIDAD DEL ROSARIO.

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!