Enfermería a la Paciente con Preeclampsia, Control prenatal

PreeclampsiaUno de los objetivos del control pre­natal es la identificación temprana de los factores de riesgo asociados a pa­tología hipertensiva de la gestación, con la finalidad de intervenir dichos factores o realizar un diagnóstico opor­tuno.

Cuidados de enfermería durante el control prenatal:

• Desde la primera consulta el pro­fesional en enfermería debe iden­tificar factores de riesgo asociados a la patología.

• Valorar factores de riesgo biopsi­cosociales (estrés, ansiedad, llanto fácil, depresión) y remitir a ayuda psicológica.

• Durante la consulta de enfermería realizar control estricto de tensión arterial, ganancia de peso corporal, evolución del crecimiento fetal in­trauterino, aparición y evolución del edema, alteración en el estado de conciencia y presencia de sín­tomas de vasoespasmo (cefalea, epi­gastralgia, fosfenos, tinitus, hipe­rreflexia), con el fin de diagnosti­car en forma temprana la apari­ción de preeclampsia.

Para realizar un adecuado control de peso se deben seguir las siguien­tes recomendaciones:

– Báscula calibrada, pesar a la ma­dre a la misma hora, posición co­rrecta sobre la báscula (brazos a los lados, mirada al frente, y pies en el área demarcada de la báscula), la madre debe estar con la vejiga vacía, mínima ropa y sin zapatos.(6)

• Para realizar la toma de tensión ar­terial correctamente, se deben se­guir las siguientes recomendacio­nes:

– Verificar que el manómetro del tensiómetro esté calibrado y que el tamaño del manguito sea el apropiado.
– La paciente debe estar tranquila y en reposo de más de cinco mi­nutos.
– El brazo de la paciente debe es­tar relajado, apoyado sobre una superficie firme y a nivel del co­razón.

• Valorar en cada consulta el bien­estar fetal, por medio de fetocardia y movimientos fetales referidos por la madre.

• En caso de que se identifiquen pa­cientes de alto riesgo se deben re­mitir a consulta por especialista.

• Informar a la paciente, a la pareja y a la familia signos de alarma: ci­fras de tensión mayores de 140/90 mm Hg, edema matutino, epigas­tralgia, cefalea, fosfenos, tinitus, aumento exagerado de peso, dis­minución o ausencia de movimien­tos fetales, sangrado vaginal y am­niorrea.

• Sugerir reposo en decúbito lateral izquierdo, con el fin de mejorar el flujo útero – placenta – feto.

• Ordenar una dieta nutritiva y equi­librada (60 a 70 gramos de proteí­nas, 1200 mg de calcio y zinc, mag­nesio y vitaminas adecuadas). No hacer restricción de sodio; sin em­brago, se deben evitar las comidas saladas, consumir alimentos ricos en fibra, beber de ocho a diez va­sos de agua al día y evitar el alco­hol.(8)

hospitalario

El manejo hospitalario está enfocado en disminuir las complicaciones ma­terno-fetales, para tal fin el profesio­nal de enfermería debe:

• Vigilar cada dos horas signos vi­tales, en especial tensión arterial y frecuencia cardiaca fetal.

• Sugerir reposo, este mejora la per­fusión placentaria, optimiza el ma­nejo electrolítico a nivel renal, fa­vorece el crecimiento fetal y dis­minuye la hiperactivación de re­flejos neurohumorales durante el ortostatismo y el ejercicio, mejo­rando el control tensional.(12)

• Realizar control de peso diario, idealmente en la mañana y con la misma báscula todos los días.

• Realizar control de líquidos admi­nistrados y eliminados.

• Canalizar vena periférica con un catéter de buen calibre.

• Valorar del estado de conciencia y toma de reflejos osteotendinosos.

• Sugerir a la paciente la posición en decúbito lateral izquierdo.

• Tomar e interpretar exámenes de laboratorio con el fin de contribuir con el diagnóstico oportuno o con la evaluación del curso de la pa­tología. Los exámenes de labora­torio indicados son: hemoglobina, hematocrito, recuento de plaque­tas, tiempo de protrombina, tiem­po de tromboplastina, pruebas de función renal (creatinina, ácido úri­co, nitrógeno ureico, proteinuria cuantitativa y cualitativa y depura­ción de creatinina), pruebas de función hepática (transaminasas y bilirrubinas).

Para hacer la recolección de orina de 24 horas se debe usar un fras­co de 500 a 1.000 ml de capacidad, limpio y seco; eliminar la primera orina de la mañana, anotar la fe­cha y hora de inicio y desde ese momento recoger la restante has­ta la misma hora del siguiente día.(13)

• Valorar bienestar fetal, el profesio­nal en enfermería lo puede valorar por medio de movimientos fetales, toma de frecuencia cardiaca fetal y realización de monitoria fetal electrónica, además está indicada la toma de ecografía obstétrica y perfil biofísico.

• Iniciar maduración pulmonar fetal, la cual está indicada en embarazos entre 26 y 34 semanas con el fin de disminuir el riesgo de enferme­dad de membrana hialina. El me­dicamento de elección es la beta­metasona como se enuncia en el tratamiento. Tener en cuenta que la administración debe ser I.M. (intra­muscular) y que su aplicación pue­de producir leucocitosis.

• Proporcionar medidas de seguri­dad a la paciente: barandas eleva­das, almohadilladas, dejar el tim­bre de llamado al alcance de la pa­ciente y/o familiar y tener el carro de paro al alcance en caso de con­vulsión y paro cardiorrespiratorio.

• Valorar la tensión arterial antes de administrar tratamiento antihiper­tensivo.

• Administrar con precaución el sul­fato de magnesio, en la paciente con diagnóstico de preeclampsia se uti­liza para evitar las convulsiones; para su administración tenga en cuenta:

– Explicar a la paciente su indica­ción y posibles efectos secunda­rios del medicamento.
– Colocar a la paciente sonda vesi­cal a drenaje para verificar la fun­ción renal.
– Administrar la dosis de impreg­nación y de mantenimiento a tra­vés de bomba de infusión, te­niendo en cuenta la guía de ma­nejo de la institución.
– Valorar y registrar cada hora: ten­sión arterial, frecuencia cardia­ca, frecuencia respiratoria, fre­cuencia cardiaca fetal, reflejos osteotendinosos y estado de con­ciencia.
– Realizar control de líquidos ad­ministrados y eliminados, ya que la vía de eliminación es renal.
– Tener al alcance el antídoto (glu­conato de calcio).
– No administrar en pacientes con antecedentes de cardiopatía o fa­lla renal.
– Valorar signos de intoxicación: hi­porreflexia, frecuencia respirato­ria menor de 12 por minuto, oli­guria y paro cardiorrespiratorio.
– Valorar signos de flebitis quími­ca.

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