Una Aproximación a la Ciencia y el Arte: Una Breve Mirada a la Obra de Giuseppe Verdi

A Brief Look At The Work Of Giuseppe Verdi

Sonia Echeverri Serrano*
Fundación Conocimiento,
Fundación Santa Fe de Bogotá, Colombia

Giuseppe Fortunino Francesco Verdi

Verdi nació el 10 de octubre de 1813 en Le Roncole, ducado de Parma (entonces parte de Francia) (figura 2). Hijo de Carlo Giuseppe Verdi y Luigia Uttini, tuvo en su infancia una formación artística mediocre.

En su aldea natal recibió sus primeras lecciones de música las cuales continuó en 1824 bajo la tutela de Ferdinando Provesi. Maestro de música de la Catedral de Busseto (localidad cercana a Le Roncole). A la edad de 18 años, en el mes de junio de 1832. Verdi viajó a Milán con la intención de estudiar en el Conservatorio. Presentó el examen de admisión pero la comisión rechazó su solicitud con argumentos burocráticos y artísticos.

Los primeros se apoyaban en que Giuseppe Verdi había superado el límite de edad permitido. Para su admisión en el Conservatorio y también que no era ciudadano de VénetoLombardía (dos Estados bajo el dominio austriaco). Recordemos que Verdi nació en el Ducado de Parma (gobernado por la duquesa María Luisa).

El Conservatorio no tenía lugar ni plazas suficientes para recibir alumnos extranjeros. Los argumentos artísticos fueron contundentes: Angeleri, profesor de piano. Le detectó defectos de carácter pianístico irremediables y Piantanida, profesor de composición, conceptuó que si Verdi se hubiera dedicado al estudio del contrapunto, quizá habría podido concretar sus intenciones creativas.

Este informe tan negativo dio al traste con las ilusiones del joven Verdi. Alessandro Rolla. Famoso profesor de violín y viola del Conservatorio de Milán a quien había recomendado Ferdinando Provesi, le aconseja entonces, tomar clases particulares con Lavigna o Negri.

El maestro elegido sería Lavigna quien:

Además de excelente profesor, tenía la posibilidad de enseñarle la grandeza de un verdadero teatro: la Scala. Tuvo la suerte Giuseppe Verdi de que Antonio Barezzi, comerciante de granos de la comarca. Seguro de las cualidades musicales excepcionales de Verdi sufragara sus estudios y a la vez estimulara las relaciones amorosas con su hija Margherita. Con quien contraería matrimonio el 4 de mayo de 1836, vivieron en el Palazzo Tedaldi. Retrato de Giuseppe Verdi por Giovanni

Verdi estudió con Lavigna entre 1832 y 1835. Tras la muerte del maestro Provesi, maestro de capilla de la ciudad, Verdi regresó a Busseto para hacerse cargo de la vacante la cual tenía doble encargo: organista de la colegiata de Busseto y maestro de capilla de la ciudad.

Cargo que ocupó no sin antes sortear una serie de dificultades, enemistades y polémicas, producidas por la formación de dos grupos: los eclesiásticos (cuyo candidato era Giovanni Ferrari, maestro de capilla de Guastalla), y los laicos, dirigidos por Barezzi, quienes insistían en nombrar a Verdi. Sin embargo, al no tener intención de abandonar sus estudios, pidió ser esperado, actitud que fue interpretada, aún por sus seguidores, como falta de interés en el cargo y en querer regresar a Busseto.

La polémica fue de tal magnitud que Verdi tuvo que interponer un recurso ante la duquesa María Luisa, cuyo veredicto fue justo: Ferrari continuaría como organista de la colegiata con un sueldo inferior para poder pagar a Verdi como maestro de capilla de la ciudad.

Al parecer Verdi no fue muy feliz en Busseto, y aunque escribió algunas piezas como los coros de las tragedias de Manzoni y las odas, y Cinque maggio, también de Manzoni, Verdi soñaba con el teatro, soñaba con la Scala de Milán.

Es así como a finales de 1838 dejó el cargo de maestro de capilla de Busseto y el 6 de enero del siguiente año se trasladó a Milán:

Ciudad que se había transformado en uno de los centrosmusicales más aclamados de Europa y la Scala en una especie de centro privilegiado del teatro lírico.

Verdi logra llamar la atención de Bartolomeo Merelli, empresario de la Scala de Milán quien le encargó sus primeros títulos, Oberto (de gran éxito) y Un giorno di regno (1840), ópera bufa que fracasó.

Fracaso que coincide con una época de dificultades personales: la muerte sucesiva de sus dos hijos y de su esposa Margherita, situación dolorosa y deprimente que lo impulsó a abandonar la carrera. Sin embargo, el empresario Merelli lo presionó a estrenar para la Cuaresma de 1842 Nabucco, ópera de tema bíblico, que obtuvo un sonoro éxito en Milán y consagró la carrera de Verdi.

El Va pensiero (coro de los esclavos, tercer acto de Nabucco):

Es uno de los coros más conocidos de Italia. Con letra de Temistocle Solera, inspirada en el Salmo 137, es calificada como la “obra judía de Verdi”, puesto que canta la historia del exilio hebreo en Babilonia, tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén.Casa natal de Giuseppe Verdi en Le Roncole Además de su calidad artística, sus óperas servían para exaltar el carácter nacionalista del pueblo italiano y la situación política difícil que se vivía en ese momento en Italia. Alcanzó un gran éxito con I Lombardi y Ernani, triunfo que motivó que los patriotas usaran su apellido como divisa: tras los “Viva VERDI” pintados por las paredes se escondían las siglas de Vittorio Emmanuele Re D’Italia, una Italia ocupada por los austríacos (figura 3).

El origen campesino de Verdi y sus convicciones nacionalistas lo impulsaron a adoptar la causa del llamado “Risorgimento” escribiendo óperas al parecer históricas pero que ocultaban, una invocación a la reunificación italiana como es el caso de Attila (1846).

Lea También: Una Breve Mirada a la Obra de Giuseppe Verdi, Rigoletto (1851)

Se cree que factores externos como la exigencia de los contratos:

La censura y la inestabilidad económica de los empresarios, entre otros, hicieron que la producción artística de Verdi fuera escasa y las óperas poco atractivas. El compositor solía referirse a esa época como a “años de presidio”.La palabra VERDI, significando Va pensieroLa siguiente década (1850) encontró un Verdi más maduro, había abandonado el apasionamiento patriótico y acometido una ópera narrativa en la que los personajes muestran sus recónditos, y no siempre benévolos, aspectos psicológicos, modelo operático utilizado hasta ese momento solo por Mozart.

Es así como Rigoletto, construida a partir de un drama de Victor Hugo, plasma la doble personalidad malvada y bondadosa de un jorobado bufón de la decadente corte del rey Francisco I de Francia. Otras óperas como Il trovatore, La traviata, Les Vêpres sicilienns (de gran aceptación en la Ópera de París). Hacen que Verdi alcance renombre y cotización internacional las cuales han permanecido hasta nuestros días. Aunque, en forma inesperada la censura moral napolitana prohibió Ballo en maschera (1859) en Roma.

El matrimonio con su antigua amante e intérprete Giuseppina Strepponi (figura 4) y el deseo de apoyar al movimiento nacional italiano como senador de la monarquía de los Saboya lo llevaron a escoger una vida tranquila, cultivando la tierra.

Sin embargo, poco tiempo después el desengaño que sintió de la política lo motivó a buscar nuevos horizontes, eso lo impulsó en 1862 a estrenar en el lejano San Petersburgo La fuerza del destino, del duque de Rivas, y para la Ópera de París compuso en la misma década Don Carlo, basada en una tragedia de Schiller. Giuseppina Strepponi en la decada de 1840

Para la apertura del Canal del Suez compuso Aida (Ópera del Cairo):

Aunque se estrenó dos años después, es una obra cuyo esplendor y reconocimiento perduran a través de los años.

Compuso también obras no operísticas, de carácter religioso, como la misa Réquiem (1874) en honor al poeta Manzoni, y el Te Deum.

También el Himno de las naciones con melodías de los himnos italiano, francés, inglés y norteamericano, además de un cuarteto para cuerdas en mi menor (1873).

Posterior al éxito alcanzado manifiesta su deseo de retirarse. Pero la presión ejercida por la empresa editora Ricordi, propietaria de los derechos de autor de sus óperas más importantes y el incentivo económico. Hacen que produzca sus dos últimas óperas Otello en 1887 y Falstaff en 1893, basadas en Shakespeare, con libreto de Arrigo Boito. Casa Verdi en Milan

La muerte de su Giuseppina en noviembre de 1897 empezó a minar su vitalidad y producción operística. Finalmente el 27 de enero de 1901 muere en Milán a causa de un derrame cerebral.

Al paso del cortejo fúnebre el público emocionado entonó espontáneamente el coro de los esclavos de Nabucco (“Va pensiero sull’ ali dorate”).

Dejó su fortuna para el establecimiento en Milán de “Casa Verdi”, una casa de reposo para músicos jubilados (figura 5).

Giuseppe Verdi es considerado el compositor de ópera italiana más notable e influyente del siglo XIX, y puente entre el belcanto y la corriente del verismo.

Es autor de la famosa trilogía popular o romántica: Rigoletto, La Traviatta e Il Trovadore.

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Autores:

* Sonia Echeverri Serrano. Enfermera de la Universidad Industrial de Santander, Magíster en Bioética de la Universidad El Bosque. Asesora del Servicio de Soporte Metabólico y Nutricional del Hospital Universitario . Fundación Santa Fe de Bogotá, Editora de la Revista Actualizaciones en Enfermería, Directora Ejecutiva de la Fundación Conocimiento.
Correspondencia: [email protected]
Recibido: febrero de 2012
Aceptado para publicación: febrero de 2012
Actual. Enferm. 2012, 15(1): 36-41

 

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