Epilepsia Primaria: Etiología de la Epilepsia

La etiología de la epilepsia va de la mano con la naturaleza de la epilepsia y refleja un fenotipo comportamental. La epilepsia y el déficit cognitivo han sido relacionados con un gran número de entidades nosológicas. En la última década se han asociado a diferentes síndromes genéticos, con una base genética común al igual que secuelas como el trauma y los episodios de anoxia [14]. Algunos síndromes como el de West, Landau-Kleffner, epilepsia con punta onda continua durante el sueño lento (EPOCS), son devastadores para las funciones cognitivas [23].

Las epilepsias primarias generalizadas por lo general se asocian con inteligencia normal [5; 23].

Edad inicio de crisis

Un inicio temprano de crisis (menor de dos años), se ha relacionado con alteración cognitiva. Se cree que existe una vulnerabilidad del cerebro a deteriorarse por efecto de las crisis [12; 14; 26; 27; 28]. La presencia de crisis en etapas tempranas lleva por procesos de plasticidad a reorganización de circuitos funcionales con consecuencias en el perfil neuropsicológico y relación con menor desarrollo intelectual y presencia de trastornos del aprendizaje [23].

Hallazgos en electroencefalograma (EEG)

Es reconocida la asociación entre descargas subclínicas continuas en el EEG y alteraciones en las funciones cognitivas en pacientes epilépticos [23]. Es importante aclarar el termino Deterioro Cognitivo Transitorio, definido por Etchepareborda como “Fenómeno caracterizado por un déficit cognitivo breve durante las descargas subclínicas o interictales…” y que requiere baterías neuropsicológicas para su evaluación [4].

Cuando un paciente presenta una descarga de punta-onda en el EEG, hay un enternecimiento
o pérdida de las reacciones durante la descarga, siendo más frecuentes en pacientes con descargas generalizadas que en focales (67% vs 33% de compromiso).

Se ha notado que hay una relación importante entre control de crisis y disminución de descargas subclínicas y mejoría en las pruebas neuropsicológicas [23; 29].

Fármacos antiepilépticos

El número y el tipo de fármaco antiepiléptico han sido relacionados con alteraciones en la atención, velocidad de procesamiento, patrón de sueño-vigilia con somnolencia diurna, entre otras alteraciones en el perfil neuropsicológico, siendo la atención el principal factor afectado y relacionado con la generación de los procesos de aprendizaje [23; 30;31; 32]. Las dosis altas de los FAE y la politerapia, son los factores que mayor relación tienen con un pobre resultado cognitivo, al igual que la dificultad para el control de las crisis [4; 23].

Los medicamentos que han sido claramente relacionados con bajos puntajes de coeficiente intelectual son el fenobarbital y la primidona. No se ha documentado diferencia estadísticamente significativa entre los otros medicamentos, probablemente por que sobresale el efecto de mejoría al disminuir las crisis y las descargas subclínicas que los efectos adversos del medicamento [4; 23].

Hay respuestas neurocognitivas que empeoran con respecto a las determinaciones básales correspondientes a tareas que no tienen sustrato en el área de la descarga eléctrica, que podrían atribuirse a efecto adverso del medicamento anticonvulsivante [4].

Otros factores identificados, que pueden influir, son la duración de la crisis y la velocidad de respuesta al tratamiento instaurado [23].

De estos factores algunos pueden catalogarse como modificables y no modificables. En el primer grupo se puede incluir el grado de control de las crisis y el número de FAE y la adecuada monitorización de posibles efectos adversos (incluidos los cognitivos). Por eso cuando se evalúa un paciente con epilepsia y presencia de problemas de aprendizaje, debe revisarse el esquema antiepiléptico que viene recibiendo y realizarse los ajustes correspondientes y revalorar el comportamiento académico del niño [4; 23].

En los factores no modificables se encuentra la etiología, la edad de inicio y el tipo de crisis epiléptica [23].

El 40% de los niños con epilepsia y problemas de aprendizaje tienen polifarmacia [13].

Comorbilidad con trastornos del afecto

El estado de ánimo y emocional del paciente influye en la motivación que termina afectando funciones neuropsicológicas y empeoran los Trastornos de Aprendizaje [23].

La calidad de vida del paciente y de su familia, el ausentismo escolar por causas médicas, el duelo por estar enfermo, la dependencia a fármacos, terminan afectando los procesos de aprendizaje, memoria y conducta [23].

Talero y colaboradores realizaron un estudio en 13 escuelas de una localidad de la ciudad de Bogotá, como aproximación a la frecuencia de los problemas de aprendizaje, en el que se dictaron talleres para el entrenamiento a los profesores de grados 1 a 5 de primaria, en la identificación de los problemas de aprendizaje de la lectura, y posterior mente diligenciaron encuestas para identificar los alumnos que cumplían los criterios según lo observado por los maestros. Se obtuvieron datos de 110 maestros de preescolar y primaria, con un total de 3014 alumnos analizados, de los cuales 215 (7%) no cumplían los criterios de adquisición de la lectura adecuados para la edad y grado escolar, y 621 (21%) fueron catalogados como lectores lentos.Los autores concluyeron que hay una frecuencia de problemas en la adquisición de la lectura similar a la reportada en la literatura, aunque para el diagnóstico de los TEA es necesario la aplicación de escalas estandarizadas para dicho fin, la visión del profesor que interactúa de forma constante con los niños, sirve como punto de partida para el abordaje diagnóstico, mas no puede ser concluyente. [33].

Adicional a la información aportada por este trabajo sobre la frecuencia de las dificultades escolares en nuestra población, nos permite entender la concepción de los maestros sobre estas dificultades, quienes identificaron como factores que juegan un papel importante a las dificultades a nivel social (problemas familiares), la inasistencia, problemas de salud (desnutrición, problemas sensoriales), problemas emocionales, déficit de atención, problemas específicos del aprendizaje como principales causantes de problemas académicos en los niños de Bogotá [33].

Según el estudio realizado por Roselli y colaboradores, en el medio la tasa de abandono escolar en niños con TEA es del 40%, generado por baja autoestima, desmotivación por las dificultades particulares del aprendizaje y déficit en habilidades sociales [34].

De acuerdo a datos del estudio de salud materno-infantil, la prevalencia de los problemas de aprendizaje en Colombia es del 5.1% [35].

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