Panel: Racismo e Insalubridad en Colombia

El doctor ENRIQUE OSORIO dice que, como ciudadano y como médico neurocirujano, ha palpado muy de cerca la violencia al recibir pacientes en los hospitales por causa de ésta. Ese hecho conmueve y mucho más en los últimos años. La violencia tiene mucho que ver con nuestra cultura. La sangre violenta está en todo ser humano a través de toda su historia: la cultura alemana dio origen a la peor destrucción de la humanidad en lo transcurrido desde la prehistoria.

Lo que estamos viendo en Servia, en Bosnia; no vale la pena siquiera señalar todo lo que ha ocurrido en países de nuestro Continente, como lo que sucedió recientemente en Argentina, en Chile, lo que nos indica que el ser humano, en todos los países, en todas las regiones, tiene niveles de violencia sumamente altos, que sólo pueden ser controlados cuando los hombres de bien sean los que dirijan los Estados y los que logren que se cumpla la Ley. Podemos ver cómo en Colombia las ratas por cien mil habitantes han venido cambiando a través de los años en nuestro país l. Observamos que para los años 40 los niveles de violencia se encuentran alrededor del 15 por cien mil habitantes por año. La tasa de muerte por esta misma cantidad de habitantes en los Estados Unidos, hoy en día, se acerca al 9 por cien mil habitantes por año.

Durante la violencia política en nuestro país se incrementa en los años 60, donde la insurgencia guerrillera tiene una actividad muy grande, para disminuir durante los años 70 y la mitad de los 80 a un nivel de 20-25 por cien mil habitantes por año, todo esto con guerrilla a bordo. Es muy interesante analizar el porqué a partir del año 85 esta tasa tiene un incremento realmente asombroso y cómo tenemos para los años 90 alrededor del 95-100 por cien mil habitantes por año de muertes por homicidios en nuestro país, tasa de las más altas del mundo. Si nosotros analizamos comparativamente las muertes en Colombia por edades, podemos observar que la mayoría de ellas se presenta en gente joven, entre los 15-45 años para ir disminuyendo en las edades más avanzadas. Las ratas por homicidio en Colombia en el año 91 fueron: en hombres 170 por cien mil habitantes y en mujeres 12-13 por cien mil habitantes. Los departamentos que tienen más alta tasa de mortalidad: 95.6-238 por cien mil habitantes por año, son los Departamentos de Antioquia, Viejo Caldas, Valle del Cauca, Putumayo, Guaviare y Arauca.

Le siguen los departamentos de la selva amazónica, los Santanderes.Vemos como ese corredor de violencia que hay en el país tiene una situación geográfica también muy especial. El tipo de armas que se usan en los homicidios que suceden en Colombia, son: el 79.6% por armas de fuego; por armas cortopunzantes, el 15% y, ya en un grado menor, por fuerza corporal, por envenenamiento y por otras causas.~ Los homicidios que ocurren en Colombia son causados por grupos de individuos que buscan cambiar la organización social, la guerrilla; por las fuerzas armadas y la policía; los causados por grupos que buscan prevenir la acción de otros grupos con ideologías políticas diferentes a las de ellos, es decir, los grupos paramilitares; los causados por traficantes de droga, los causados por individuos que buscan limpiar la sociedad y toman justicia por sus propios medios, los ocasionados como venganza de homicidios anteriores, en intento de robo y los facilitados por el abuso de sus armas.

En Colombia, por trauma y violencia, en donde el promedio de vida es de 68.8 años, los AVISAS perdidos por trauma y violencia están en el primer lugar, 40%; por enfermedades como las cardiovasculares, cáncer, tabaquismo, etc., 30% y por enfermedades del niño y la mujer 30%.

La carga de violencia en Colombia nos muestra que los homicidios son la principal causa de muerte en Colombia: alrededor de 30 mil muertes por año, 86-90 por cien mil habitantes. Si se compara con lo que ocurre en los Estados Unidos, alrededor del 9% frente a Colombia que está alrededor del 90 por cien mil habitantes, podemos ver que la diferencia entre estos dos países es bastante notable; 17% de todas las muertes en Colombia son debidas a homicidios.

Existen muchas causas: una de ellas es la pobreza en un país donde más del 62% son pobres, donde la tasa de accidentalidad por automóviles es bastante alta: es la segunda causa de morbimortalidad en nuestro país, a diferencia de lo que ocurre en los países desarrollados, donde los accidentes de tránsito ocupan el primer lugar.

A pesar de que en el país ha habido violencia permanente desde antes de la violencia política de finales de los años 40, ésta se ha incrementado de tal manera que no tiene antecedentes en nuestra historia. A partir del año 85 empieza a combatirse el narcotráfico, el que evidentemente tiene una impronta en la vida nacional, que logra cambiar por completo al infiltrar todos los estamentos sociales, políticos y económicos del país, uno de los de América Latina con más cultura y con más decencia, pero donde se ha corrompido nuestra juventud, ha logrado el narcotráfico mostrar que el camino más fácil puede ser matar al vecino para hacer dinero o hacer un negocio; desde luego, se debe sumar a esto la forma como se ha enfrentado el problema tan grave del narcotráfico que, sin lugar a dudas, no ha sido la mejor, como lo demuestran las cifras de morbimortalidad, cada vez más altas.

Es terrible esta situación de un país que está presionado por un estado poderoso a hacer una guerra que no le compete; a hacer una guerra infructuosa, porque el problema realmente no está sólo en combatir a los narcotraficantes y no tendrá fin hasta cuano el problema no se tome por donde es, a nivel del consumo. Los Estados Unidos tienen el ejemplo en su propia casa. Va a ser muy difícil y vamos a necesitar muchas generaciones para poder recuperar lo que era este país antes de que surgiera este flagelo.

Interviene el Académico HERNANDO GROOT.En las notas preliminares que se leyeron sobre el propósito de estos foros había una muy importante: la de encontrar mecanismos, si no para acabar, por lo menos para disminuir la violencia. En la primera sesión se habló sobre educación. En la segunda sobre la disminución del alcoholismo.Ahora afrontamos la disminución del consumo en los Estados Unidos como un mecanismo para lograr algo: la disminución del narcotráfico. Pregunta a los asistentes ¿qué ideas tienen sobre propósitos a largo, a mediano y a corto plazo para disminuir la violencia? Interviene el Académico GUILLERMO RUEDA MONTAÑA.

Es un tema de enorme trascendencia y que interesa vivamente a la Cruz Roja, cuyo propósito final, lo dicen sus principios, “es el de una paz permanente entre los hombres”. La Cruz Roja colombiana es miembro, ennivel internacional, de la Comisión de Paz en Ginebra.Con este motivo se asignó a la Cruz Roja francesa ya la Cruz Roja colombiana la presentación de un informe a la próxima Conferencia Internacional, que tendrá lugar en el mes de noviembre, de un trabajo sobre la relación muy evidente que existe entre el analfabetismo y la violencia.

Hemos visto que el predominio del homicidio entre las clases pobres es evidente; sin embargo, hemos venido haciendo desde hace ya algún tiempo unas acciones de desarrollo comunitario en varios sitios del país, muy diferentes entre sí: Cartagena, Bucaramanga, Cúcuta, Tunja, Cali, y hemos encontrado que mientras el promedio nacional oficial de analfabetismo está alrededor del 10% en estas zonas, caracterizadas por unos índices de violencia muy altos, las tasas de analfabetismo están entre el 35 y 45%.

El factor educativo es entonces fundamental, sobre todo para prevenir el problema de la violencia en Colombia. Es cierto que la debilidad de la justicia es factor fundamental, pero además de eso tenemos que aceptar que el panorama educativo en Colombia es igualmente deprimente.

Con referencia a lo que dijo el doctor Groot y a la interesante presentación del doctor Osario, estoy totalmente de acuerdo con sus observaciones. El único camino para terminar el problema del narcotráfico no es solamente la lucha contra la narcodependencia y la adicción; el problema
crucial es el de la corrupción. Se debe entonces realizar una legalización con restricciones. En el mundo de la Cruz Roja, en donde se ha venido discutiendo este problema, se ha llegado a la conclusión de que la únicaposibilidad de solucionar algún día el problema, es la legalización.

El Académico GILBERTO RUEDA PÉREZ apoya las atinadas intervenciones de los Académicos Groot y Rueda Montaña. Ya han surgido algunos esbozos de respuesta a la inquietud del doctor Groot: el doctor Rueda Montaña ha mencionado dos, el de la educación y la legalización. Pregunta al doctor Mardones, como Representante de la Organización Panamericana de la Salud, qué opina con respecto a esta inquietud.

El Académico FRANCISCO JOSÉ MARDONES transmite la experiencia internacional y las estrategias que se están proponiendo: menciona el crecimiento y desarrollo integral del ser humano, desde el cuidado de la madre y de la familia y agrega que no se le debe abandonar, no solamente en su salud sino también en su desarrollo psicológico; se deben detectar las familias de alto riesgo, para seguirlas y prestarles la mayor atención. Este programa da grandes rendimientos y la literatura está llena de información al respecto.

La inversión más importante, en los próximos años, en términos de productividad económica y social, es la que se realiza en el período preescolar, tanto por lo que significa en el futuro educativo del niño, como en la prevención del grave problema de salud pública, entre otros, de la violencia, muy asociada al consumo de droga y alcohol, los que en el adolescente forman una tríada perfecta para aumentar la mortalidad en su grupo. Esa estrategia es real y tiene un costo económico ya estudiado.

La otra estrategia es la de los municipios saludables para América Latina. Esta estrategia, que en Colombia tiene muchos líderes, entre los que se encuentra el doctor Rodrigo Gutiérrez, gran figura de la salud pública colombiana, quien estudia aspectos sobre la violencia, se trabajó con notables efectos demostrados en la prevención de accidentes de tránsito. Recordemos que las muertes por accidente no son solamente por violencia.

Se ha demostrado, en el estilo de vida saludable, lo necesario de la prevención del consumo de droga. Se ha mencionado en esta sala la posibilidad de la legalización de la droga: un adolescente que consume droga es una tragedia familiar. Países desarrollados como Holanda y Francia han adoptado la estrategia de la legalización dela droga y he visto esa tragedia familiar en hijos de amigos holandeses. Tiene, sin embargo, un factor a favor: al chico que descubren que consume más o que está afectado en su rendimiento escolar o en sus relaciones familiares, lo hospitalizan de inmediato, pues son países que tienen recursos y redes para control del consumo mínimo.

Los adictos tienen que ser cpntrolados semanalmente por especialistas, por psiquiatras, recursos que en nuestros países no existen. Es una medida que tiene sus factores discutibles, incluso en países desarrollados, en donde pueden decir que tienen un sistema completo de salud. Sin embargo, tiene un costo emocional para la familia.

El problema mayor es que la violencia se concentra en chicos pobres que consumen la droga; en estos grupos se incrementan los accidentes de tránsito y los suicidios. Estaríamos encontrando muchas más patologías de las que ya tenemos en este caso.

Desde el punto de vista de programas de salud, lo más destacado es el de los municipios saludables. En estos, el poder político asume todos los campos: la recreación de la juventud, el cuidado de los niños, etc. Adicionalmente, está la libertad del hombre de optar permanentemente por el bien y el mal. Es una lucha permanente de la humanidad que quizás nunca se termine, pero hay factores muy profundos, muy complejos, mas lo fundamentalmente es la creación de una cultura de la paz, la creación de una cultura de la salud. No se debe olvidar el papel que jugó el tema de la salud en la pacificación de Centroamérica y cómo actuó en el proceso de reintegración, después de la llegada de la paz.

El Académico ALBERTO VEJARANO LAVERDE recuerda que la humanidad no ha tenido sino cuarenta días de paz: los cuarenta días del diluvio universal. Soy optimista porque tengo el honor de haber pertenecido a la Cruz Roja por más de 32 años, durante los cuales he podido palpar y he podido vivir una realidad que muchos de ustedes seguramente desconocen: la existencia de 85.000 voluntarios que dedican la mayor parte de sus horas libres a ayudar a semejantes que se encuentran en situaciones difíciles, arriesgando su vida en todas las tragedias que ha tenido nuestro país, tanto las naturales como las provocadas por el hombre.

Eso le da a uno esperanza, el ver que los jóvenes, entre los 15 y los 20 años, se ocupen de esto. La acción de la Cruz Roja es una acción eminentemente de paz, por lo tanto es una acción de formación de mejores ciudadanos. Eso es lo que nosotros predicamos permanentemente: ser mejores ciudadanos.

El 95% de nuestros voluntarios, hombres y mujeres, pertenecen a la clase media baja. Es vergonzoso decirlo, pero prácticamente no existen voluntarios de las clases altas. Es una tragedia ver que las personas que cuentan con las mayores capacidades se olvidan de los que están en malas condiciones y cuyas capacidades son menores.

El doctor GUIDO CHAVES se refiere a la parte histórica de nuestros países y opina que se debe tener en cuenta también la parte positiva de nuestros pueblos. En Colombia hay algunos departamentos en donde es menor la violencia; así mismo, en América se puede observar cómo desde la Colonia se veía este fenómeno, por ejemplo, en la Sierra, Ecuador: es un pueblo que se dedicó a la pintura, al arte, a la escultura. Se debe retomar una de las zonas menos violentas del país como lo es Nariño y preguntarse porqué esas zonas no tuvieron y no tienen todavía tanta violencia: hasta ahora les está llegando. Sugiere el doctor Chaves que se analice y se piense qué extractar; qué de bueno tenían esos indígenas, quién los formó para que no se mataran tanto los unos a los otros.

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