Medellín. Varios seropositivos -contactos hogareños de pacientes diagnosticados con lepra- fueron detectados por el Programa Antioqueño de Control de Lepra, informaron microbiólogos del Instituto Colombiano de Medicina Tropical-Instituto de Ciencias de la Salud, lo que indica que aún ocurren transmisiones de la enfermedad en una región considerada como de la fase post-eliminación. Un estudio de doscientos cuarenta y ocho contactos hogareños (hombres, 49%) -de cincuenta y seis leprosos lepromatosos registrados en el programa para 1999- tuvo por objeto detectar en ellos la presencia o ausencia de infección con Mycobacterium leprae. Se les hizo un examen clínico, estudio de bacilos en secreciones nasales con coloración ácido-alcohol resistente y muestras de piel; también IgM anti-PGL-I sérica y reactividad a la Lepromina A (Mitsuda). De esto resultaron dos pacientes con un diagnóstico de infección multi-bacilar, 13% tuvieron títulos positivos para IgM anti-PGL-I; reacción de Mitsuda positiva (> o = 4 mm) en 59%; todos fueron negativos para la coloración ácido-alcohol resistente, excepción claro está de los dos pacientes leprosos diagnosticados como casos nuevos. De esta manera se clasificaron los individuos estudiados en cuatro grupos. 1: Los dos enfermos multibacilares. 2: Quince seropositivos, pero Mitsuda-negativos. 3: Trece seropositivos, Mitsuda-positivos. 4: Ciento treinta seronegativos, Mitsuda-positivos. 5: Ochenta y ocho seronegativos, Mitsuda-negativos. Así que hay motivo de alarma, pues los dos pacientes nuevos pueden infectar otros contactos hogareños y los de los grupos dos y tres son personas que pueden desarrollar la enfermedad en el futuro, por lo que se hace necesario hacer un seguimiento de estos individuos de alto riesgo si en verdad se quiere eliminar realmente la lepra, propósito sanitario a nivel mundial.

¿Qué es la prueba de la lepromina? Es la inyección intradérmica de una suspensión de bacilos de Mycobacterium leprae muertos por calor; una reacción positiva consiste en una reacción tipo tuberculina a las 48-72 horas o –cuando hay hipersensibilidad retrasada- una lesión nodular (papular eritematosa) -a veces ulcerada- a las tres o cuatro semanas (reacción de Mitsuda). La prueba no es diagnóstica pues una amplia proporción de la población normal muestra reactividad a la lepromina debido a su sensibilidad innata a algunos antígenos. En los sujetos que han padecido lepra, la reacción a la lepromina es indicativa de una lepra tuberculoide o de una lepra marginal próxima al extremo tuberculoide del espectro -como se sugeriría para el grupo tres del estudio anterior- mientras que la anergia a la lepromina indica un estado lepromatoso o casi lepromatoso –como sería eventualmente el grupo dos- pero no habría aún infección demostrada por la negatividad de la coloración (Diccionario Ilustrado de Términos Médicos, www.iqb.es). La lepromina viene a ser similar a la prueba de tuberculina o de Mantoux, donde es frecuente la positividad en el adulto –por primoinfección o por vacunación- pero cuya negatividad en un paciente con baciloscopia positiva, indica anergia tuberculosa. Si se trata de un niño no vacunado con problemas bronco-alveolares, lo recomendable es tratar como para tuberculosis.

Para mayor información sobre lepra, favor consultar el suplemento número dos del Tensiómetro Virtual.
Cardona-Castro NM, Restrepo-Jaramillo S, Gil de la Ossa M, Brennan PJ. Infection by Mycobacterium leprae of household contacts of lepromatous leprosy patients from a post-elimination leprosy region of Colombia. Mem Inst Oswaldo Cruz. 2005; 100(7):703-7

Compartir:

CLIC AQUÍ Y DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!