Características de la Atención de Alteraciones del Desarrollo en Joven de 10 A 29 Años

Las siguientes actividades, procedimientos e intervenciones, conforman la Guía básica mínima que debe ser realizada por las instituciones responsables de atender a adolescentes y jóvenes entre los 10 y 29 años de edad.

Los servicios de atención a los adolescentes y las redes de servicios conformadas por las diferentes entidades tienen la obligación de disponer de talento humano acorde con el nivel de complejidad, infraestructura que cumpla con las pautas básicas de calidad y complejidad del servicio, al igual que disponibilidad de los recursos que garanticen una atención integral.

Servicios amigables en salud para la gente joven (SAS gente joven) (Servicios diferenciados) (14-18) (C3)

Es necesaria la creación de servicios diferenciados para la atención en salud de adolescentes, especialmente dirigido al grupo poblacional de 10 a 17 años. Estos servicios deben cumplir con una serie de características que permitan a los adolescentes dentro de su contexto biológico, sicológico y sociocultural acceder a ellos y mantenerse como usuario de éstos en oportunidades posteriores.

Modalidades de servicios amigables en salud para adolescentes

La creación de los servicios amigables en salud para adolescentes se asume bajo tres modalidades:

• Unidades amigables en salud para adolescentes: Adecuar un espacio físico en una IPS
• Centro amigable en salud para adolescentes: con espacio físico independiente, por sí mismo puede conformar una IPS.
• Consulta diferenciada, cuando la institución de salud no cuenta con una infraestructura mínima para constituir una unidad amigable, en cambio un profesional de la salud puede dar una atención con las características necesarias desde la perspectiva de los SAS gente joven.

Una vez designado el espacio para la unidad o el centro, se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones:

Estructura física del sitio de atención

• Puertas a la calle: lo ideal es que el servicio tenga sus propias puertas y que éstas permitan el acceso inmediato desde la calle, es decir, una puerta de entrada propia e independiente para el servicio de la gente joven, que dé a la calle
• Señalización: si no es posible las puertas a la calle, porque el servicio está dentro de las instalaciones de una institución, debe haber una señalización adecuada desde la entrada que indique dónde se ubica el servicio de atención a los adolescentes y jóvenes
• El entorno y el ambiente del lugar deben ser adaptados a los gustos y necesidades de los adolescentes (ellos deben participar en su adecuación).
• La sala de espera debe ser atractiva para los jóvenes, con apariencia agradable y tener poco de institución clínica. Debe estar idealmente separada de la sala de espera de adultos. Debe ofrecer material de información, en video e impreso sobre asuntos relacionados con los adolescentes
• Los consultorios deben tener espacios apropiados, diseñados para ofrecer privacidad, y, en lo posible, en un ambiente donde no se revelen relaciones de poder. Deben contar con los elementos necesarios para una atención de calidad.
• Disponer de un salón de reuniones para actividades grupales.

Manejo social, ético y confidencial en la atención

• La atención del adolescente debe garantizar el manejo confidencial de la información y el libre acceso a los servicios de salud sin condicionamientos o conocimiento expreso de los padres o acudientes
• Reconocer en cada joven un ser individual, sujeto de derechos, con características propias, en donde se relacionan su edad biológica, sicológica y social, sexo, cultura, factores económicos y diferencias de género
• La recepción, en lo posible, debe ser por pares o gente joven amigable, que genere confianza y que esté preparada para esta labor
• Tener siempre presente y reconocer la importancia que los adolescentes le dan a la privacidad y a la confidencialidad
• Brindar un trato digno y respuesto; ser amigables y no hostiles
• Informar y asesorar, pero permitir decisiones libres sin juzgamientos de valores.

Recurso humano

Los adolescentes necesitan ser atendidos por personal idóneo, capacitado y con experiencia, que los entienda y genere vínculos de confianza y respeto. En los municipios donde no se cuente con recurso humano capacitado o experiencia, se debe iniciar la atención en los servicios para adolescentes con el médico general o la enfermera a través de protocolos de atención y competencias específicas definidas por estos profesionales.

El recurso humano de profesionales debe abordar integral en forma la atención de los adolescentes, se deben conformar los equipos trans disciplinarios e interdisciplinarios, de acuerdo con el nivel de complejidad en la atención que se ofrezca en el SAS a jóvenes.

Nivel de complejidad en la atención: bajo

Es el nivel de mayor importancia en la detección temprana de las alteraciones del desarrollo de adolescentes y jóvenes; se deben implementar actividades de:

• Educación en salud, promoción y prevención: en este nivel se debe iniciar el trabajo intersectorial e interinstitucional coordinado con todos los demás actores y sectores como educación, cultura, recreación y deporte, organizaciones sociales, comunitarias y privadas que favorezcan una acción conjunta en pro del desarrollo integral de adolescentes y jóvenes.

Acciones conjuntas con educación y capacitación general de docentes y docentes multiplicadores. Acciones de formación cualificada a líderes y jóvenes pares promotores en la comunidad

• Atención médica de primera vez y controles: detección de las alteraciones en el desarrollo físico y mental y de factores de riesgo en aspectos sicosociales y culturales
• Atención por enfermera y controles: detección de las alteraciones en el desarrollo y de factores de riesgo en aspectos sicosociales y culturales
• La atención médica y de enfermería debe contar con materiales y equipos para:

– Tomar la presión arterial
– Medir peso y talla para calcular el índice de masa corporal
– Realizar las pruebas de agudeza visual
– Toma de citología vaginal
– Realizar o remitir para que se realicen las siguientes pruebas de laboratorio: hemoclasificación, Hb, Hto, Colesterol-HDL.
– Aplicar las siguientes vacunas siguiendo el esquema del PAI: tétanosdifteria, sarampión-rubéola, fiebre amarilla.

• Asesoría en:

– Actividad física, dieta y hábitos de vida saludables
– Actividad sexual (planificación familiar, embarazos no planeados y no deseados, ITS)
– Uso y abuso de tabaco, alcohol y drogas
– Asesoría preconcepcional
– Alteraciones en el desarrollo físico, emocional y problemas biomédicos
– Comportamiento escolar y social (pares, compañero o compañera, familia)
– Cambios conductuales
– Nutrición y trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, otros)
– Violencia intrafamiliar (abuso físico, sexual y sicológico)
– Violencia juvenil, delincuencia
– Accidentes en actividades de recreación, deportivas, laborales o accidentes de tránsito.

• Enseñanza del autoexamen de la mama
• Enseñanza del autoexamen testicular
• Entrega y aplicación de métodos anticonceptivos.

Para el acceso a los servicios y la entrega o aplicación de métodos de planificación familiar a los adolescentes, se deben tener en cuenta las siguientes observaciones:

No existe prohibición legal para que los adolescentes mayores de 14 años tengan relaciones sexuales, siempre y cuando se trate de relaciones establecidas libremente. Sin embargo, cualquier acto sexual de cualquier naturaleza con menores de 14 años sea consentido o no, independientemente de que involucre penetración o contacto genital, constituye delito y está sancionado por el Código Penal (19).

Es necesaria la creación de servicios diferenciados para la atención en salud de adolescentes, especialmente dirigidos al grupo poblacional de 10 a 17 años. Estos servicios deben cumplir con una serie de características que permitan a los adolescentes dentro de su contexto biológico, sicológico y sociocultural acceder a ellos.

Con base en el marco general de derechos humanos, derechos sexuales y reproductivos, derechos del niño y a los compromisos adquiridos frente al programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo, se han desarrollado los criterios generales para la prestación de los servicios de salud sexual y reproductiva de los adolescentes; dentro de estos criterios se encuentra el de acceso a información, servicios y suministros.

Este criterio de acceso a información, servicios y suministros significa que los adolescentes tienen derecho a recibir información sobre sexualidad y reproducción, acorde con su edad, circunstancias y necesidades, pero que en todo caso sea veraz y completa de manera que les permita protegerse de embarazos, infecciones de transmisión sexual, situaciones de violencia, abuso o acoso sexual y, en todo caso, que les permita tener una vida sexual responsable y sana y tomar decisiones informadas sobre métodos de planificación familiar y servicios, según sus necesidades y el desarrollo evolutivo de sus capacidades (19).

Teniendo en cuenta las observaciones anteriores, los adolescentes mayores de 14 años deben tener acceso a los servicios y a los métodos de planificación familiar, que deben ser entregados según los planes de aseguramiento por las diferentes entidades EPS, ARS o DTS.

También deben contar con asesoría, apoyo y seguimiento familiar.

Nivel de complejidad en la atención: medio

Los SAS gente joven en este nivel de complejidad deben realizar entre otras las siguientes actividades:

• Este nivel de complejidad debe ofrecer el apoyo dentro de la red de servicios en el nivel bajo de complejidad
• Realizar, complementar y apoyar las actividades relacionadas con el nivel bajo de complejidad
• Atención médica por profesional capacitado o con experiencia en salud de la adolescencia, médico familiar o especialista con experiencia en adolescentes
• Atención en salud mental por siquiatría y psicología
• Atención especializada por pediatría y gineco-obstetricia, especialistas con experiencia en adolescentes
• Asesoría y atención por enfermería
• Atención en nutrición
• Terapias individuales y grupales
• Asesoría y seguimiento familiar
• Apoyo en el área diagnóstica en el nivel bajo de complejidad.

Nivel de complejidad en la atención: alto

Las actividades en este nivel deben surgir de las remisiones hechas por los niveles bajo y medio de complejidad en la atención. Este nivel debe ofrecer el apoyo especializado que amerite cualquier patología encontrada en adolescentes y jóvenes. Para la resolución de las patologías remitidas debe contar con un grupo de especialistas con amplia experiencia o especializados en atención a adolescentes, entre otros: pediatra, ginecólogo obstetra, cirujano, cirujano plástico, endocrinólogo, siquiatra y los que se necesiten para cada caso específico.

De igual modo, debe ofrecer apoyo en el área diagnóstica a los otros niveles.

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