La Conquista Española, Historia del Trauma Institucional en Colombia

La personalidad de algunos “Conquistadores”

Muchas teorías se han tejido alrededor de la figura de quien oficialmente “Descubrió” América. Cristoforo Colombo es probable que haya nacido en Génova (Italia), en 1451, hijo del tejedor Doménico Colombo y Susana Fontanarrosa. Adquirió experiencia marina y viajó por varios sitios de Europa incluyendo, posiblemente, Islandia, Irlanda y la Costa Africana.

Colon NO fue el primero que interpretó la forma de la Tierra como esférica. Los griegos Eratóstenes (S III A de C) e Hiparco (S II A de C) ya la habían calculado más de mil años antes del navegante Genovés.

Por otro lado, la idea de llegar a las Indias.

Orientales navegando por el oeste tampoco fue una idea original de Colón, sino del filósofo florentino Paolo Toscanelli.

Su idea de navegar en una tierra redonda para encontrar nuevos caminos comerciales se la propuso al Rey Juan II de Portugal (Sobrino de Enrique el Navegante) y fue rechazada. Entonces se dirige a España en 1485 y vive seis años en la corte.

Acerca del apoyo prestado por la Reina Isabel la Católica también debe hacerse claridad: La colonia comercial genovesa en Sevilla, que mantenía relaciones estrechas con los banqueros italianos Spinola y Di Negri, que conocían a Colón, investigó la factibilidad de la empresa de Colón, basándose en los trabajos previos de Toscanelli. El banquero italiano Francesco Pinelli concedió entonces un préstamo de 1.140.000 maravedíes al navegante. La visión de la Reina Isabel consistió en apoyar la empresa, dándole a Colón la oportunidad de probar su teoría.

El primero en dar el aviso de “Tierra”, fue Juan Rodríguez Bermeo. De acuerdo a disposiciones reales, tenía derecho a 10.000 maravedíes anuales por el resto de su vida. Colón, sin embargo, afirmo haber visto “Una luz” la noche anterior y reclamó para si la recompensa.

El primer atropello de Colón con los indígenas es relatado por el Padre Fray Bartolomé de Las Casas en la siguiente forma:

“…Cuan lejos estaba el Almirante de acertar en el hito y punto del derecho divino y natural.. pues tan ligeramente se determinó a decir que los reyes podían llevar todos los indios, que eran vecinos y moradores de aquellas tierras, a Castilla, o tenerlos en la misma tierra cautivos…”
Y el mismo De Las Casas, mostrando la naturaleza poco belicosa de los indígenas: “…todo tomaban y daban de aquello que tenían de muy buena voluntad, más me pareció que era gente muy pobre de todo.. -Ellos no traen armas ni las conocen, porque les mostré espadas y las tomaban por el filo, y se cortaban con ignorancia…”

En las subsiguientes exploraciones costeras, llegan a lo que hoy es la República Dominicana y la bautizan “La Española”. Luego del naufragio de la Santa María, el día de Navidad, construyen el primer fuerte (Llamado Puerto de Navidad) y se quedan en él 39 voluntarios al mando de Diego de Arana. Estos sinvergüenzas, que en el curso de las siguientes semanas cometen toda clase de abusos en indígenas de ambos sexos, son posteriormente derrotados y ejecutados por guerreros de varias tribus.

Colón y sus secuaces secuestran un numero de indígenas v los encierran en los barcos. En Bahía Samana atacan con espadas a un grupo de indios, para despojarlos de sus arcos y flechas.

Colón llega a Barcelona el 20 de abril de 1493 con gran pompa v acompañado, entre otros, de los seis indios que lograron sobrevivir al secuestro y viaje del ahora “Don Cristóbal Colón, Almirante del Mar Océano, Virrey y Gobernador de las islas que ha descubierto en las Indias”.

En vista de la reclamación del Rey Juan de Portugal, el conflicto entre este país y España es dirimido mediante el Tratado de Tordesillas, sancionado por el Papa Borgia Alejandro VI, de tan ingrata recordación histórica.

Colón ordena construir fuertes en varios puntos de las islas. Se recuerdan los nombres de La Isabela y Santo Tomás.

Desde la Isabela, Diego Colón (Hermano del Almirante) encarga de la recolección de oro, entre otros, al truhán Alonso de Ojeda.

El Almirante vuelve a España en 1.496 y parte en su tercer viaje en 1498. Llega a la costa norte de América del Sur y retorna a Santo Domingo, para luego volver a España con sus hermanos, por orden del funcionario real Francisco de Bobadilla, a explicar el bajo rendimiento obtenido desde el punto de vista económico.

Sus títulos son conservados, pero se le retira la autoridad. En reemplazo de Bobadilla es nombrado Nicolás de Ovando, con treinta barcos y 2.500 hombres, que masacran a la población indígena que los recibe para darles la bienvenida.

A Colón, por su lado, le autorizan el cuarto y último viaje en 1502. Otro hacaso económico, otro cúmulo de crueldades y la vuelta a España con enorme amarguraen1506.

En lo que respecta a Don Francisco Pizarro, su historia, más que hoja de vida, es un verdadero prontuario. Criador de cerdos en la zona más pobre de España (Extremadura), vino a estas tierras buscando mejorar su miserable condición social.

Luego de numerosas vicisitudes, logra convertirse en empresario de expediciones. A mediados de 1528 se encuentra en Toledo con Hernán Cortes, quién alienta al excriador de cerdos a continuar su empresa.

Pizarro se dirige entonces a Trujillo de Extremadura, en donde recluta nuevos “soldados”, entre ellos a sus hermanos Juan, Gonzalo y Hernando Pizarro.

En 1532, luego de explorar el norte del Perú, se encuentra con los refuerzos de Sebastián de Belalcazar y Hernando de Soto. Poco antes de fundar la ciudad de San Miguel de Piura, la primera “ciudad” española del Perú, hace asesinar al cacique Amotape, con el objeto de intimidar a los indios de la región.

El factor más importante del éxito de Pizarro fue la división del Imperio Inca y la Guerra civil que lo devastaba desde hacia varios anos. El territorio denominado Tahuantinsuyo, de más de cinco mil kilómetros (Del centro de Chile al sur de Colombia), al mando de Huayna-Capac, en campaña desde hacía varios años para conquistar la zona de la actual Pasto y Popayán, se vistió de luto en 1526 con la muerte del Inca. La causa de esta muerte, que además diezmo al ejército indígena, es probable que haya sido la epidemia de viruela, triada por los españoles. Dos de los hijos de Huayna-Capac se disputaban el trono: Huascar, gobernador del Cuzco, y Atahualpa, jefe del Ejército Imperial de Quito. La mayor parte de la población era leal a Huascar, aunque Atahualpa tenía a su lado el apoyo del poderoso ejército del Norte y la presencia de tres brillantes generales: Chalcuchima, Quizquiz y Ruminavi.

Atahualpa, embriagado por el triunfo de sus tropas, puso poca atención al puñado de invasores del territorio de sus mayores y consintió en salir a su encuentro al encontrar emisarios de Pizarro con el mensaje de amistad que enviaban al gran cacique. Lejos estaba de imaginar la traición española, cuando avanzó desprotegido y con sus súbditos desarmados al encuentro del europeo, quien le garantizó que venía en son de paz.

El 16 de noviembre de 1532, Pizarro apostó sus hombres en varios edificios de la ciudad de Cajamarca, sitio de encuentro con los indios y envió a un fraile llamado Vicente Valverde, quien le enseña un breviario de la religión católica, que es tomada por Atahualpa y arrojado sin mucho interés al suelo. A esto, el fraile comienza a dar gritos: “…Salid, salid cristianos, y venid a estos perros enemigos, que no quieren las cosas de Dios, que me ha echado aquel cacique en el suelo el libro de nuestra santa ley- .. Salid a ellos, que yo os absuelvo…”

Los españoles, montados en sus caballos y totalmente armados, cargan contra los indios al grito de “Santiago”.

Utilizando sus armas de fuego, lanzas y espadas emprenden la matanza, que dura unas dos horas, asesina cada español un promedio de 15 indios, para un gran total de siete mil muertos (!), de acuerdo a las informaciones de lo hermanos de Pizarro, de Ruiz de Arce y del propio Atahualpa luego de la carnicería humana.

El Inca es secuestrado y es entonces cuando ofrece su famoso rescate:

“…de oro una sala que tiene 22 pies en largo y 17 en ancho, llena hasta una raya blanca que esta a la mitad del altor de la sala… y que esto cumpliría dentro de dos meses…”

Ocho meses dura Atahualpa cautivo en Cajamarca, sin perder su majestad e imponencia ni por un solo minuto. Se le permite ser visitado por su corte y a través de ellos imparte algunas órdenes reales, entre ellas la orden de ejecución de Huascar y su familia, al ser tomados prisioneros en el Cuzco.

Luego de acumular 6 toneladas de oro y casi 12 toneladas de plata, Atahualpa es condenado a muerte. Su cuerpo estrangulado es quemado en la plaza de Cajamarca.

El acto mismo reviste tal infamia, que muchos españoles desaprueban el asesinato, entre ellos el Oidor Gaspar de Espinosa, Gonzalo Fernández de Oviedo, Pascual de Andagoya y Juan Ruiz de Arce.

Como los pecados no vienen solos, las desavenencias entre sicarios debían estallar tarde o temprano. Diego de Almagro, que había fracasado en su conquista de Chile, debido a la resistencia sin par de los indios araucanos, vuelve al Perú e intenta despojar a Pizarro de sus mal habidos bienes, declarándose en guerra con este último.

Luego de varias escaramuzas, Diego de Almagro es capturado y Pizarro ordena su ejecución tras un simulacro de proceso. A su vez, Pizarro es asesinado por el hijo de Diego de Almagro y este muere a manos del capital Vaca de Castro.

Los pizarristas se rebelan contra la Corona y matan al Virrey Blasco Nuñez de Vela a la entrada de Quito. El gobierno envía entonces al licenciado De la Gasca, quien en 1.548 derrota a los restos del ejercito rebelde y ordena la ejecución de Gonzalo Pizarro en Xaquixaguana.

Al respecto de Hernán Cortés, dejemos hablar al Padre De Las Casas, cuando nos dice que Cortes era: “…Natural de Medellín (De Extremadura, España), hijo de un escudero que yo cognosci, harto pobre y humilde, aunque cristiano viejo y dicen que hidalgo…”

Alcanzó a estudiar dos años de Derecho en la Universidad de Salamanca, en donde se caracterizó por ser violento y pendenciero. Uegó a las Indias como polizón en un barco de carga y acompañó a Diego de Velázquez en operaciones de “limpieza” en costas de la recién descubierta Nueva España. Se estableció inicialmente en Santiago de Cuba y explotó en tal forma a los indios, que en corto tiempo se hizo rico.

Se casó a la fuerza con Catalina Juárez, luego de haber probado la prisión en la isla y en uno de los buques españoles, de donde también escapó.

Para su primera expedición, se apropia mediante hurto de las provisiones de los habitantes de Santiago de Cuba, para luego apoderarse de un barco cargado de pan que venía a aprovisionar a la población de Xagua. El mismo gobernador, Diego de Velázquez, quien previamente había recibido advertencias respecto de Cortés, en las que lo describen como “…extremeño, mañoso, altivo y amador de honras…”, lo declara criminal y dicta orden de captura en su contra. Cortés escapa con su expedición de SSO hombres, 300 indios y algunos esclavos negros.

Al llegar a México, se hace nombrar por los bailes jerónimos “capitán y descubrídor” de esas tierras. Luego, por parte de sus propios secuaces, se eleva al cargo de Alcalde Mayor de la Vera Cruz y Capitán General de México.

Aunque Monctezuma le envió a Cortes y a sus soldados regalos de bienvenida y mensajes de amistad, el español aprovecho el estado de guerra entre los indios mexicanos (En la misma forma en que lo haría luego Pizarro en el Perú ). Apeló a todo medio posible. Para comenzar hay que recordar la masacre de Cholula, en donde apoyados por los indios tlaxcaltecas y cempoaltecas, asesinaron sin misericordia a 3.000 indígenas cholultecas y mexicanos, tras lo cual derribaron la imagen del dios Quetzalcoatl.

El genocida llega entonces a ciudad de México, en donde Monctezuma lo recibe como huésped de honor. Tras confusos incidentes creados por el mismo Cortés, apresa a Monctezuma en el palacio de Axayacatl y ordena quemar vivo al cacique Cuauhpopoca, por su haberse atrevido a defenderse de los asesinos españoles en Veracruz.

Entretanto, el Gobernador Velázquez, envió un nuevo ejercito bajo las ordenes de Pánfilo de Narváez a México a aprehender a Cortés. El malhechor logra seducir a los soldados enemigos con oro y promesas de riqueza. Mientras Cortes obtenía esta “victoria”, su lugarteniente Pedro de Alvarado lleva a cabo otra matanza en una ceremonia religiosa azteca, más sangrienta aún que la de Cholula, lo que por fin enfurece a los indígenas, que entran en resistencia bajo el comando del hermano de Monctezuma, Cuitlahuac. Cortés llega de nuevo a México y es sitiado por los aztecas. Intenta convencerlos por todos los medios de sus “buenas intenciones”, pero los indios no dan el brazo a torcer. Entonces el peninsular asesina a Monctezuma e intenta escapar de la ciudad el 30 de Junio de 1520, en lo que se llamo la “Noche triste”. Los españoles son alcanzados por los indígenas y pulverizados por los ejércitos organizados de los aztecas. Cortés pierde todo: Hombres, caballos, armas, tesoros e incluso el valor. Se refugia entre sus aliados los tlaxcaltecas.

Luego de un año y con nuevos refuerzos de aventureros, criminales y condenados llegados a México, sitian la ciudad, defendida por el valeroso Cuauhtemoc, el 26 de Mayo de 1521. La batalla es extremadamente sangrienta y Cortés entra en la ciudad, con su armamento más avanzado, cuando se encuentra en totales ruinas.

Con el objeto de investigar el sitio de los tesoros reales, Cuauhtemoc y otros nobles son sometidos a tormentos tan brutales que varios fallecen durante la tortura, pero sin decir una sola palabra, bajo la mirada aprobadora de soldados españoles, clérigos y letrados peninsulares. Posteriormente, luego de someterlo a toda clase de humillaciones, el cacique es ahorcado por orden de Cortés. Continua con sus fechorías por varios años, obteniendo del rey el título de Marqués del Valle de Oaxaca, Capitán General de la Nueva España y del Mar del Sur. Vuelve a España y fallece en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, el 2 de diciembre de 1547.

Por su parte, Sebastián de Belalcázar, también originario de Extremadura, nació en 1480, hijo de humildes labradores. Se embarca con Colón y sirve bajo las ordenes de Balboa, para luego ser parte de la expedición al imperio incaico. No se contenta con ser un simple subalterno y envía una expedición al norte al mando de Pedro de Anasco y Juan de Ampudia, a los que luego se une Belalcázar, “fundando” gran cantidad de ciudades en lo que hoy son los departamentos de Nariño, Valle, Cauca, Caldas.

El 10 de marzo recibe del emperador Carlos V, el titulo de Adelantado y Gobernador vitalicio de Popaván. De aquí en adelante toma posesión de cuanta tierra se pone en su camino. Hostiga a los indios en tal forma que estos se rebelan, le presentan batalla y lo derrotan en el Peñón de Tálaga. Por otro lado, se muestra celoso del éxito fundador de su subordinado Jorge Robledo, a quien logra apresar y asesinar el 5 de octubre de 1546.

Luego de otra serie de fechorías en serie, Belalcazar es juzgado por el Licenciado Francisco Briceño, quien encuentra tal evidencia de criminalidad, que condena a muerte a Belalcázar. Este apela ante el Consejo de Indias y emprende el camino de regreso a España para su juicio definitivo, falleciendo en el viaje, en la ciudad de Cartagena, en 1551.

Por último, nuestro querido Don Gonzalo Jiménez de Quesada, era originario de Granada, estudio Leyes y se embarcó con Fernández de Lugo hacia América. De este mismo recibe la orden de seguir las márgenes del Magdalena. Llega con sus “soldados” a Hunsa (Tunja), en donde efectúan un saqueo total de la ciudad y apresan al cacique Quemuenchatocha, ya anciano. Continúan hacia Suamoz (Sogamoso), que en la misma forma arrasan, quemando además el Templo del Sol.

Posteriormente, en Bacatá, ataca y asesina al Zipa. Aprovecha la guerra entre los Chibchas y los Panches y derrota a estos últimos en la Batalla de Tocarema. En la celebración del triunfo, que tiene lugar en Bcjacá, traiciona a sus aliados y aprisiona a los jefes muiscas, a quienes manda luego colgar. El nuevo príncipe chibcha, Sagipa, es sometido a torturas para revelar los sitios del tesoro real y fallece en el proceso.

Posteriormente, su hermano Hernán Pérez de Quesada, igual o más sanguinario que el Adelantado, ordena la ejecución del cacique Aquiminzaque y de los jefes indígenas de Samacá, Suta, Truequé, Toca, Motavita y Boyacá.

Viejo, cansado, empobrecido, fallece en Mariquita en 1579.

2 COMENTARIOS

  1. Gracias por este artículo de la conquista española y la violencia en Colombia. Me gustaría saber la fecha de publicación. La necesito para citarlo en un artículo que estoy haciendo.

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