Implementación de las BPA en el cultivo de tomate

BPA en el cultivo de tomate

El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, junto con otras entidades, evidenció la importancia; que tiene la implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas, BPA en el cultivo de tomate.

A través de un trabajo experimental, se logró demostrar que estas prácticas disminuyen el impacto de plaguicidas; en matrices ambientales como agua y suelo, y protegen la salud de las personas.

La información está documentada en un nuevo material divulgativo, el cual será difundido entre los actores de la cadena; para incentivar las BPA en el cultivo de tomate y de esta forma fortalecer su producción inocua en el país; amparar los recursos ambientales, proteger la salud humana; y brindarle una mayor sostenibilidad al cultivo para hacerlo más competitivo internacionalmente.

El trabajo en campo consistió en la realización de una prueba piloto en el municipio de La Merced, departamento de Caldas; en donde se seleccionaron 5 cultivos de tomate a los que se les implementó las BPA y otros 5 a los que no; en un periodo de un año y medio.

El resultado del estudio arrojó diferencias significativas en los promedios de producción, que en los cultivos tradicionales fueron de 1.96 kg/planta; y en los de BPA de 2.24 kg/planta, con un incremento del 14%, generando mayor rentabilidad.

Adicionalmente, un cultivo que implementa adecuadamente las BPA, dado que garantiza que los alimentos que se producen son aptos para el consumo humano; tiene mayores oportunidades de acceder a los mercados internacionales; teniendo en cuenta que los países compradores de frutas y hortalizas en fresco exigen que los productos provengan de predios certificados en BPA.

“Las BPA son una estrategia de producción agrícola que garantiza sostenibilidad y competitividad, por lo que productores; y demás actores de la cadena deben comprender la importancia de adoptarlas en los cultivos de tomate; a fin de ampliar las oportunidades de comercio en el ámbito internacional”; puntualizó René Castro, Químico MSc, quien participó por el ICA en este proyecto.

El proyecto, financiado por Colciencias y denominado “Determinación de los efectos en la salud y el medio ambiente por el uso de plaguicidas en el cultivo del tomate en zonas productoras de Colombia, en el marco de un sistema productivo sostenible”; también contó con la participaron de la Universidad del Valle, la Universidad del Quindío, el Instituto Nacional de Salud y la Dirección Territorial de Salud de Caldas.

Durante su desarrollo, el ICA capacitó a los productores en BPA y efectuó los análisis de residuos de plaguicidas en el tomate; en el Laboratorio Nacional de Insumos Agrícolas, LANIA, en Mosquera.

Por su parte, el Instituto Nacional de Salud evaluó el impacto del uso de plaguicidas en la salud de las personas, a través de muestras de sangre y orina; mientras que la Universidad del Quindío hizo el análisis de aguas para determinar la posible contaminación; y la Universidad del Valle realizó el análisis de residuos de plaguicidas y de fertilidad en suelos.

Finalmente dentro de las principales prácticas de manejo establecidas en la BPA, se encuentran: manejo de suelos, nutrición de las plantas, protección del cultivo, documentación y registro de las labores de la finca, plan de manejo de residuos y asistencia técnica, entre otros aspectos.

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