Pollo Fiesta, de Fiesta

Proveer alimento sano como alternativa nutricional, resume la misión de Pollo Fiesta en casi ya treinta años de actividades, como lo confirma la certificación que le otorgó la autoridad sanitaria.

El objetivo, ofrecer al mercado un producto absolutamente inocuo; los medios para alcanzarlo, hacer las inversiones necesarias para garantizar calidad máxima de la materia prima, esto es, pollo en pie, y el agua utilizada en la planta de beneficio.

Esa aspiración se plasmó en la hoja de ruta que para los siguientes cuatro años diseño Pollo Fiesta a finales de 1999, cuya meta final era la certificación de su actividad de beneficio de pollo, por parte del Instituto para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima.

En recorrer el camino trazado la empresa se ahorró tres de los cuarenta y ocho meses previstos, y hoy experimenta una satisfacción múltiple porque además de alcanzar la certificación para el pollo, entero y despresado, fresco y congelado, es la primera a la que se le otorga el total del puntaje alcanzable.

El Invima resaltó especialmente la calidad del frío con que Pollo Fiesta entrega el producto, y que supera sus parámetros. Esto garantiza mayor vida útil del pollo al consumidor final por cuanto le permite prolongarla si su manipulación del producto no es la óptima.

Esto implicó para la empresa lograr su autosuficiencia en producción de hielo, para lo que tuvo que instalar tres plantas y mejorar la capacidad y la calidad de sus cuartos fríos, como lo explicó el gerente, José Alberto Sierra Villegas, zootecnista de la Universidad Nacional, en el cargo desde hace cerca de ocho meses. Esa calidad de frío mejorará sustancialmente el año próximo cuando se instalarán chillers con el sistema de tornillo, que permite más uniformidad en el enfriamiento.

Un valor agregado

Lo que Pollo Fiesta considera más valioso de este proyecto es el nivel de compromiso al que llegó todo el personal de la empresa, pues tiene claro que más que con inversión económica, la certificación se logra si las personas se involucran de verdad en la cultura de la calidad. Al frente del comité encargado del plan general estuvo la ingeniera de alimentos Mónica Niño Martínez, directora de control y de aseguramiento de la calidad, y del que también formaron parte el gerente; Jorge Luis Moros, subgerente comercial; Mabel Roa, subgerenta administrativa; Luis Fernando García, director de la planta de beneficio; Juan Manuel Ibañez, jefe de planta, y Sidney Manyoma, jefe de distribución.

Pollo Fiesta califica como clave el trabajo de las ingenieras de alimentos Laura Pasculli y Andrea Varón, y del zootecnista Santiago Orozco, profesionales con los que Fenavi-Fonav la orientó y asesoró hasta el 4 de septiembre, cuando recibió la certificación. Este acompañamiento técnico se mantendrá mediante el seguimiento y la auditoría que ejercerá un especialista en Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés), con lo que se garantizará que el proyecto se mantenga dentro los estándares exigidos por Invima.

José Alberto Sierra otorga un valor adicional a la certificación: a raíz de ella, muchas empresas grandes y muy importantes decidieron convertirse en clientes de Pollo Fiesta, pues entienden ese aval a su calidad como sinónimo de seguridad; “tanta, que abre valiosas puertas comerciales y es parte de la tasa interna de retorno de la inversión porque califica a la empresa como excelente proveedora para los grandes clientes, entre quienes aumenta la credibilidad”, enfatiza.

Enfasis en mercadeo

Por ser el elemento clave en toda empresa del sector productivo, Pollo Fiesta canaliza hoy todas sus energía al mercadeo, en el que se hará énfasis especial en el fortalecimiento de su marca Fiesta y en la modernización de los puntos de venta propios, con los cuales llegará, sin intermediarios, a mayor número de consumidores finales. La empresa, consolidada en los estratos 2 y 3 de Bogotá, tiene entre los propósitos para estos últimos días del año y para el 2004 participar de forma significativa en el 4 y 5, y buscar especializarse en el servicio a domicilio, con la calidad y la oportunidad propia de la entrega en la puerta de la casa de un producto fresco. El primer paso es la inauguración, por estos días, de un primer expendio al norte de la capital.

El plan estratégico para el nuevo año comprende ofrecer nuevos productos, de valor agregado, que faciliten el consumo y hagan del pollo algo más apetecible y apetitoso, para que deje de ser un genérico. Para no darle pistas a la competencia y para crear una sana expectativa entre los consumidores, Pollo Fiesta no adelanta un solo dato al respecto.

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