Varicela Zoster y Herpes Zoster, Guía de Salud

¿Qué son la Varicela Zóster y el Herpes Zóster?

Tanto la varicela zóster como el Herpes Zóster (o culebrilla) son producidas por el virus de la varicella-zoster, se caracterizan porque son enfermedades de aparición repentina. La varicela es muy contagiosa, inicia con fiebre moderada y una erupción en la piel de tipo macular y papular por unas pocas horas para luego aparecer unas vesículas que se hunden al pincharlas y duran tres o cuatro días, estas lesiones dejan unas costras granulosas. El herpes zóster se presenta en forma de ampollas muy dolorosas.

Es importante tener claridad acerca de que el herpes genital, que es una enfermedad de transmisión sexual, no es causado por el mismo del herpes zóster.

¿Es muy frecuente?

La infección por este tipo de virus ocurre en casi todo el mundo, se sabe que en climas templados 95 de cada 100 personas han tenido varicela antes de iniciar la vida adulta. En países tropicales se presentan más casos en adultos. La presencia de varicela en la edad preescolar está relacionada con la asistencia temprana al jardín infantil y el hacinamiento que puede ocurrir en estos sitios.

Aunque en los Estados Unidos se han aplicado millones de dosis de vacuna contra la varicela, se siguen presentando millones de casos de varicela por año, mientras que en Colombia los casos reportados apenas superan los 50.000 al año y se presentan con mayor frecuencia en menores de nueve años.

¿Cómo se transmite?

Ocurre por el contacto directo de pacientes con varicela (estornudo o dispersión aérea de secreciones respiratorias) o por el líquido de las lesiones de herpes zóster, aunque puede ocurrir también por objetos recién contaminados por personas con la enfermedad. El hacinamiento o casos en comunidades cerradas como en el caso de guarderías, escuelas y hospitales, entre otros facilita la propagación del virus.

El periodo en que el virus se transmite es de 1 a 2 días pero puede durar hasta 5 días antes del comienzo del brote (exantema) de varicela, y continúa hasta cuando todas las lesiones tienen costra (más o menos hasta el quinto día después del inicio de las lesiones). Es importante tener en cuenta que este virus es muy infeccioso. El periodo de incubación para la varicela es de 10 a 21 días, pero es muy común que ocurra en 15 días. Las personas (niños o adultos) que no recibieron la vacuna contra la varicela o no tuvieron la enfermedad de niños, suelen presentar varicela y no herpes zóster o culebrilla.

El herpes zóster se puede presentar en cualquier grupo de edad, pero tiene mayor probabilidad de desarrollarlo si tiene más de 60 años y le dio varicela antes de cumplir 1 año de vida, otro factor de riesgo es la debilidad del sistema inmunitario o la baja de defensas por enfermedad o por medicamentos.

¿Qué se siente, cuáles son los síntomas?

El Instituto Nacional de Salud define la varicela: “Una enfermedad de inicio agudo con rashpapulo vesicular generalizado, sin otra causa aparente, poca o ninguna fiebre y presencia de prurito en las lesiones, las cuales evolucionan de máculas a pápulas, vesículas que en el centro forman costras semejantes a un ojo de pescado.”

En el caso del herpes zóster lo primero que se siente es un dolor tipo ardor muy intenso, y hormigueo en un solo lado y antes de que aparezcan los parches en la piel y las ampollas. La erupción puede comprometer la cara, los ojos, bocas y oídos, pero en general afecta un área pequeña de la columna alrededor del vientre o el pecho en su parte frontal. Posteriormente, las vesículas o ampollas de rompen y forman úlceras que se secan hasta formar costras que se caen en las siguientes dos o tres semanas, es raro que queden cicatrices.

Algunos pacientes pueden presentar dolor abdominal, fiebre y escalofríos, malestar general, dolor de cabeza, dolor articular, inflamación de los ganglios linfáticos, úlceras genitales, debilidad muscular y un salpullido que compromete las diferentes zonas de la cara si el virus afecta un nervio facial, esto suele estar acompañado de dificultad para mover algunos músculos de la cara, caída del párpado, pérdida del movimiento del ojo y problemas de visión, del sentido del gusto y disminución de la agudeza auditiva dependiendo del nervio facial afectado.

¿Cómo se diagnostica?

Las características de las lesiones cutáneas, su forma de aparición y la historia clínica le permiten al médico o personal de salud hacer el diagnóstico; en muycontadas situaciones el médico necesitará exámenes adicionales de las lesiones de la piel, cuadro hemático o anticuerpos para confirmar el diagnóstico. Todos los casos de varicela deberán ser reportados a las autoridades competentes.

¿Tiene muchas complicaciones?

En general, las complicaciones de la varicela se presentan en personas con bajas defensas (inmunocomprometidos), en recién nacidos y en menores de un año de edad, así como en adultos. Estas pueden incluir sobreinfección de las lesiones cutáneas, la neumonitis viral (que puede llegar a ser fatal), las neurológicas como encefalitis, meningitis, etc., sangrado de las ampollas; además, de inflamación del miocardio y pericardio, hígado y riñones.

Algunas veces, el dolor en el área donde ocurrió el herpes zóster puede durar de meses a años, y se lo conoce como neuralgia posherpética (después de sufrir el herpeszóster), el dolor puede ser leve o muy intenso. Las personas mayores de 60 años de edad suele ser el grupo más susceptible para presentar esta complicación.

 ¿Es posible que me vuelva a dar?

Después de sufrir de varicela generalmente queda “vacunado” por muy largo tiempo, y si no tiene problemas de defensas inmunitarias es raro tener un segundo episodio de varicela, pero el virus sigue latente o inactivo en el organismo, aún después de que una persona se recupera de la varicela, y años más tarde aparecer o reactivarse atacando los nervios y aparecer como herpes zóster o culebrilla. Normalmente el herpes zóster desaparece en 2 o 3 semanas y rara vez reaparece.

 ¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento está encaminado al control de los síntomas y a tratar de acortar el curso de la enfermedad. El médico puede recetar varios medicamentos entre ellos antiinflamatorios para reducir la inflamación y el dolor aunque estos no funcionan en todos los pacientes. Los antivirales como el Aciclovir y el Valaciclovir ayudan a disminuir el dolor, prevenir complicaciones y ha mostrado eficacia para acortar el curso de la enfermedad. Los antivirales deben comenzar a tomarse en las siguientes 72 horas después de sentir por primera vez el dolor o el ardor y antes de que aparezcan las ampollas. Estos medicamentos antivirales se prescriben en presentación oral (pastillas); sin embargo, algunos pacientes requieren que se les administre por vía intravenosa.

Los antihistamínicos vía oral o tópica (ungüento aplicado en las lesiones) reducen la rasquiña o picazón. También suelen prescribirse analgésicos para disminuir el dolor y el malestar general, así como algunas cremas para reducir el dolor.

¿Se puede prevenir?

vacunaSi nunca ha sufrido de varicela o no ha recibido la vacuna contra esta enfermedad, debe evitar el contacto con salpullidos y ampollas de personas con herpes zóster o varicela.

Existe inmunización (vacuna) contra el herpes zóster que es muy diferente a la vacuna contra la varicela. Los adultos mayores de 60 años de edad vacunados contra el herpes zóster tienen menos probabilidad de tener complicaciones secundarias a esta enfermedad.

El uso de medicamentos que incrementan la inmunidad (inmunoglobulinas) está indicada en caso de contacto con personas con varicela o con herpes zóster. Es eficaz para modificar o evitar la enfermedad siempre y cuando se aplique en las siguientes 48 horas (ideal) – 96 horas de la exposición al virus. El médico decidirá administrar este medicamento después de un análisis juicioso de caso.

La vacunación contra la varicela (no incluida en el PAI), está recomendada para prevenir brotes entre los trabajadores de salud y en general es un programa de salud ocupacional que implementan las instituciones de salud.

Recomendaciones

  • Las compresas húmedas y frías sobre la piel afectada, los baños (de avena coloidal y de almidón)y lociones calmantes (calamina, y extracto de pimienta o chile picante) pueden aliviar la picazón y la molestia.
  • Mantener la piel limpia y desechar los vendajes utilizados para cubrir las úlceras en la piel. Lavar con agua caliente la ropa que tenga contacto con las úlceras de la piel, las sábanas y las toallas.
  • Evitar el contacto con personas con varicela y herpes zoster en especial si está embarazada.
  • Descansar en cama hasta cuando la fiebre baje.
  • Evitar la automedicación, si tiene una cardiopatía, sufre de presión arterial alta, enfermedad renal o ha tenido úlceras gástricas o sangrado estomacal, hable con el médico antes de usar los medicamentos prescritos pues algunos como los analgésicos narcóticos pueden inducir sueño y producir confusión. Cuando esté tomando un narcótico, no beba alcohol ni use maquinaria pesada, algunos pueden causarle malestar estomacal y estreñimiento lo cual se alivia con la ingesta de líquidos y alimentos ricos en fibra.
  • Se recomienda volver a consultar al médico si los síntomas no han desaparecido después de 3 a 4 semanas.

En conclusión, tanto la varicela como el herpes zóster son enfermedades agudas, muy infecciosas y de alto riesgo de contagio especialmente en personas susceptibles, en comunidades cerradas y hacinamiento por lo que se deben asumir con responsabilidad individual y colectiva.

Bibliografía

• Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Zóster. Disponible en:
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000858.htm  Consultado el 26 de abril de 2016.
• CDC. Culebrilla.Transmisión. Disponible en: http://www.cdc.gov/shingles/about/transmission-sp.html Consultado el 27de abril de 2016.
• García Aguado J. Varicela y herpes zóster. Guía-ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico (2014). Disponible en: http://www.guia-abe.es/files/pdf/Guia-ABE2_Varicela-y-herpes-zoster_v.3.1_2014.pdf Consultado el 26 de abril de 2016.
• Grupo de Vigilancia y Control de Enfermedades Transmisibles (Eventos inmunoprevenibles. Instituto Nacional de Salud. Protocolo de Vigilancia de Varicela. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/Documentos%20y%20Publicaciones/PROTOCOLO%20VARICELA.pdfConsultado el 26 de abril de 2016.
• Herpes zóster. Clínica Universidad de Navarra. Disponible en: http://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/herpes-zosterConsultado el 26 de abril de 2016.

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