¿Cómo Humectar la Piel?

Cómo Humectar la Piel

La pregunta del millón: ¿cómo humectar la piel? Y es que no se trata de humedecer, sino de realmente humectarla, que la piel se mantenga hidratada para que esté más saludable.

Además de retener el agua en la piel, las cremas humectantes, gracias a su contenido de agua y aceites de origen vegetal o mineral, suavizan y eliminan los síntomas de resequedad, como manchas blancas, escamas, líneas superficiales y tirantez.

Si usted siente el cutis tenso y propenso a las escamas, es probable que esté perdiendo humedad debido a factores como la resequedad del medio ambiente, la exposición prolongada a los rayos solares o al agua salada o con cloro, la ingestión de bebidas alcohólicas que actúan como diuréticos, el uso de productos no apropiados para su tipo de piel o una limpieza excesiva del cutis.

La piel joven posee mayor cantidad de agua natural y de grasas y su capacidad de regeneración es igualmente superior, de ahí la transparencia, limpieza, tersura, elasticidad y ausencia de arrugas de los cutis jóvenes, que cuentan con la hidratación adecuada.

La propiedad de tener líquido es una de las mayores diferencias entre una piel joven y una piel envejecida. El agua del cutis se evapora a través de las glándulas sudoríparas. Con el paso de los años, las células se deterioran y guardan menos humedad, factores que aumentan la producción de arrugas.

¿Cómo Humectar la Piel?

Para humectar su piel es conveniente empezar con la exfoliación o eliminación de las células muertas acumuladas; esto permite la entrada de los productos humectantes.

Las cremas humectantes se aplican a continuación. Aunque siempre son beneficiosas, la piel no se comporta de igual manera durante todo el día.

Se ha comprobado que la renovación de las células es mucho más activa cuando el cuerpo esta en reposo; por ello se aconseja hacer uso de las cremas de noche al acostarse.

En el mercado es posible encontrar gran cantidad de productos humectantes que se absorben rápidamente y dejan la piel suave y sin brillo a la vez que contienen filtros para atenuar la acción de los dañinos rayos solares. Busque el que mejor se acondicione a su tipo de piel.

Por ejemplo, para las pieles secas lo recomendable son productos con texturas oleosas que le brinden extra hidratación y nutrición a la piel, por ejemplo, aceites, leches y cremas.

Por el contrario, para las pieles grasas lo mejor son productos con texturas ligeras como los geles o serums, que no dejan la piel pesada o con sensación grasosa, pero sí la humectan.

Otra gran recomendación de los expertos en belleza, es aplicar el tónico antes de la hidratante, esto hace que la piel reciba mejor las propiedades del producto. El tónico ayuda a equilibrar la piel, reestableciendo el ph después de la limpieza, también ayuda a cerrar los poros, hidrata y refresca el cutis.

También preparara la piel para recibir los nutrientes e ingredientes especiales de la crema hidratante, pues activa la circulación en la zona facial, gracias a su efecto tonificador. Por eso resulta un paso importante si quieres maximizar todos los efectos de tu hidratante.

¿Por Qué es Importante Hidratar la Piel?

No importa el tipo de piel que tengas, siempre debes hidratar la piel, los tejidos de nuestra piel necesitan esa humectación y retenerla para retrasar el proceso de envejecimiento.

La humectación permite que la piel se mantenga elástica, suave y tersa; y es importante que con el paso del tiempo humectemos de manera adecuada nuestra piel; pues pierde su propia capacidad de retener el agua, lo que hace que se reseque con más facilidad, haciendo que se marquen más fácilmente las líneas de expresión y arrugas.

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