Revista Panamericana de Infectología, Leyendas de las Ilustraciones

Las leyendas para las ilustraciones deben ir mecanografiadas o impresas utilizando doble espacio, comenzando cada una en una página separada, identificada con los números arábigos correspondientes a las ilustraciones. Cuando se utilicen símbolos, flechas o números o letras para identificar partes de las ilustraciones identifique y explique claramente cada una de ellas en la leyenda. Explique la escala interna indique el método de tinción utilizado en las microfotografías.

Unidades de medida

Las medidas de longitud, talla, peso y volumen deben ser informadas en unidades métricas (metros, kilogramos o litros) o en sus múltiplos decimales. Las temperaturas deben ser dadas en grados Celsius. Las presi ones sanguíneas deben ser dadas en milímetros de mercurio. Toda medición hematológica o de química clínica debe ser informada en el sistema métrico en términos del sistema internacional de unidades (SI). Los editores pueden solicitar que los autores utilicen unidades alternativas o que no pertenezcan al SI antes de la publicación.

Abreviaturas y símbolos

Utilice únicamente abreviaturas estándar. Evite las abreviaturas en el título y en el resumen. El término completo para el cual se establece una abreviatura debe preceder su primera aparición en el texto, a menos que sea una unidad de medida estándar.

Envío del Manuscrito a la Revista

Envíe el número requerido de copias del manuscrito en un sobre de papel manila, resguardando las copias y las figuras con cartulina si es necesario para evitar que las fotografías se doblen. Coloque las fotografías y las transparencias en una envoltura separada en papel más grueso. Los manuscritos se deben acompañar por una carta, en la cubierta, firmada por todos los coautores. Esta carta debe incluir

1. Información sobre publicación previa o duplicada o sobre remisión a otra revista, de cualquier parte del trabajo tal como se definió al comienzo de este documento;

2. Una declaración de las relaciones financieras o de otro tipo que podrían llevar a conflicto de interés (ver más adelante);

3. Declaración de que el manuscrito ha sido leído y aprobado por todos los autores, que se han reunido los requisitos para autoría tal como se establecieron anteriormente en este documento y que cada autor considera que el manuscrito representa un trabajo honesto y

4. El nombre, la dirección y el número de teléfono del autor a quien debe dirigirse la correspondencia, y es el responsable de la comunicación con los otros autores con respecto a las revisiones y a la aprobación final de las pruebas.

La carta debe agregar cualquier información adicional que pueda ser útil para el editor, tal como el tipo de artículo para esa revista específica y si los autores desearían asumir el costo de la reproducción de ilustraciones en color. El manuscrito se debe acompañar de copias de los permisos para reproducir material ya publicado, para utilizar ilustraciones o informaciones acerca de personas identificables o para nombrar personas por sus contribuciones.

Declaraciones Separadas

Definición de una publicación revisada por expertos o pares

Una publicación revisada por expertos o pares, es aquella que envía la mayoría de los artículos que van a ser publicados a revisión por parte de expertos que no hacen parte del grupo editorial. El número y el tipo de manuscritos enviados para revisión, el número de revisores, los procedimientos de revisión y el empleo que se dará a las opiniones de los revisores, pueden variar de una revista a otra y por lo tanto cada una debería establecer públicamente para beneficio de los lectores y de los autores potenciales, sus políticas al respecto en las instrucciones a los autores.

Libertad e integridad editorial

Los propietarios y los editores de revistas médicas tienen una empresa común: la publicación de una revista legible, producida con el debido respeto por las metas establecidas por la revista y por los costos. Las funciones de los propietarios y de los editores, sin embargo, son diferentes. Los propietarios tienen el derecho de nombrar y destituir editores y de tomar decisiones de negocios importantes en las cuales los editores deben estar involucrados en la mayor medida posible. Los editores, por su parte, deben tener autoridad completa para determinar el contenido editorial de la revista. Este principio de libertad editorial debe ser defendido de manera resuelta por los editores aun hasta el grado de colocar sus cargos en riesgo. Con el fin de asegurar en la práctica esta libertad el editor debe tener acceso directo al propietario de más alto nivel, no solamente a sus agentes delegados. Los editores de revistas médicas deben tener un contrato que establezca claramente sus derechos y sus deberes y que además defina los términos generales del acuerdo y los mecanismos para resolver conflictos. Un comité consultivo editorial independiente puede ser de gran utilidad par a ayudar al editor a establecer y a mantener una política editorial. Todos los editores y las organizaciones de editores tienen la obligación de apoyar el principio de libertad editorial y de llamar la atención de la comunidad médica internacional sobre transgresiones importantes dicho principio de libertad.

Conflicto de interés

Existe conflicto de interés con respecto a un manuscrito cuando un participante, bien sea en la revisión por expertos o en el proceso de publicación (autor, revisor y editor), posee nexos con actividades que podrían influir de manera inadecuada sobre su juicio independientemente de que dicho juicio se vea o no afectado. Las relaciones financieras con la industria (por ejemplo mediante un empleo, consultorías, propiedad de acciones como honorarios o testimonio experto) bien sea directamente o a través de un familiar inmediato, se consideran por lo general que como conflictos de interés importantes. Sin embargo, los conflictos de interés pueden deberse a otras razones, como relaciones personales, competencia académica o pasión intelectual. La fe pública en el proceso de revisión por expertos y la credibilidad de los artículos publicados dependen en parte de qué tan bien se manejen los conflictos de interés durante el proceso de escribir el artículo en cuestión, hacerlo revisar por los expertos y editarlo. A menudo pueden identificarse y eliminarse los sesgos mediante una cuidadosa atención al método científico y a las conclusiones del trabajo. Las rel aciones financieras y sus efectos son menos fáciles de detectar que otros conflictos de interés. Los participantes en la revisión por expertos deben dejar establecidos sus conflictos de interés y dicha información debe estar disponible de tal manera que otras personas puedan juzgar sus efectos por ellos mismos. Debido a que los lectores pueden ser menos hábiles para detectar los sesgos en los artículos de revisión y en los editoriales que en los informes de investigación original, algunas revistas no aceptan revisiones y editoriales de autores con conflicto de interés.

Autores. Al remitir un manuscrito, bien sea un artículo o una carta, los autores son responsables de admitir y hacer constar, si existen conflictos de interés de tipo financiero o de otro tipo que pudieran sesgar su trabajo. Además deben dar crédito en el manuscrito a todo aporte financiero para el trabajo o cualquier otra conexión financiera o personal con el mismo.

Revisores. Los revisores expertos externos o ajenos a la revistas deben dejar constancia frente a los editores de cualquier conflicto de interés que pueda sesgar sus opiniones con respecto al manuscrito y deberían también descalificarse a sí mismos de revisar manuscritos específicos si lo consideran inapropiado. Los editores deben tener conciencia de los conflictos de interés de los revisores para interpretar las revisiones y juzgar por sí mismos si el revisor debe ser descalificado. Los revisores no deben utilizar su conocimiento del trabajo antes de la publicación para impulsar sus propios intereses.

Editores y consejo editorial. Los editores encargados de tomar las decisiones final es acerca de los manuscritos no deben tener compromisos financieros o personales en ninguno de los asuntos que tengan que juzgar. Otros miembros del equipo editorial que participen en las decisiones editoriales deben enviar a los editores una descripción actual de sus intereses financieros (que pudieran tener relación con los juicios editoriales) y descalificarse a sí mismos de tomar decisiones donde existan conflictos de interés. Los artículos publicados y las cartas, deben incluir una descripción de todo el apoyo financiero y de cualquier conflicto de interés que a juicio del editor deban ser conocidos por los lectores. El consejo editorial no debe utilizar información conseguida a través de su trabajo con los manuscritos para obtener ganancias privadas.

Correcciones,retractaciones y “expresiones de preocupación “con respecto a los hallazgos de una investigación

En principio, los editores deben asumir que los trabajos remitidos se basan en observaciones no fraudulentas. Sin embargo, pueden presentarse dos tipos de dificultades. En primer lugar, es posible encontrar errores en artículos ya publicados que requieran la publicación de una corrección o errata a una parte del trabajo. También es posible que el error sea tan serio como para viciar todo el contenido del trabajo, pero esto es improbable y debe ser manejado de manera individual por los editores y los autores. Este tipo de error no debe ser confundido con inadecuaciones puestas en evidencia como consecuencia del surgimiento de nueva información científica en el curso normal de una investigación. Esto último no requiere correcciones ni retractaciones de información. El segundo tipo de dificultad es el fraude científico. Si surgen dudas sustanciales con respecto a la honestidad de un trabajo, bien sea enviado para publicación o ya publicado, es responsabilidad del editor asegurar que esta inquietud sea adecuadamente resuelta, incluyendo una posible consulta con los autores. Sin embargo, no es tarea de los editores conducir una investigación completa o establecer una determinación final. Dicha responsabilidad pertenece a la institución donde fue realizado el trabajo o a la agencia gubernamental o privada que lo financió. El editor debe ser informado prontamente de la decisión final, y si un trabajo fraudulento ha sido publicado, la revista debe imprimir una retractación. Si este método de investigación no da lugar a una conclusión satisfactoria, el editor puede decidir publicar una expresión de preocupación con una explicación. La retractación o la expresión de preocupación, deben aparecer así denominadas, en una página numerada y en una sección prominente de la revista, listadas en la página del contenido e incluir en su encabezamiento el título del artículo original. Ellos no deben ser solamente una carta al editor. Idealmente el primer autor del artículo debe ser el mismo en la retractación, aunque en ciertas circunstancias el editor puede aceptar las retractaciones de otras personas responsables. El texto de la retractación debe explicar por qué el artículo está siendo sometido a dicha retractación e incluir la referencia bibliográfica del mismo. La validez de los trabajos previos del autor de un artículo fraudulento debe ser también puesta en duda. En este sentido, los editores deben solicitar a la institución en donde trabaja el autor que les asegure la validez de los trabajos previos publicados en sus revistas o solicitarles la retractación. Si esto no se logra, los editores pueden decidir publicar un anuncio con respecto a que la validez de los trabajos publicados previamente por dicho autor no es segura.

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