Visión de la Enfermería Profesional en Colombia

Rosaura Cortés de Téllez*

Resumen

La aproximación al futuro de la Profesión de Enfermería en Colombia que presento es producto de una revisión bibliográfica sobre su desarrollo, a nivel internacional y nacional, a partir del legado de Florence Nightingale, a quien se asocia la historia de la Enfermería moderna.

Palabras clave: profesión de enfermería.

Abstract

The vision on the future of professional nursing in Colombia hereby presented is based on a national and inter national bibliographic review, originating in Florence Nightingale legacy, who is recognized as the founder of modern nursing.

Key words: Nursing profession

El futuro, o sea el mañana de nuestra profesión, es el presente que hoy estamos construyendo, y el pasado construido por quienes nos antecedieron

La idea surgió al reconocer que por ella la historia naciente de la profesión fue motivante, llena de logros, y con una proyección por todos deseada; desde dónde, por la responsabilidad que nos asiste con su legado, cabe preguntarnos: ¿en qué punto estamos?, ¿en qué hemos avanzado y en qué pareciera que estamos estancados o que hemos retrocedido?, ¿cuál es el futuro deseado?, ¿qué rumbos debemos mantener o corregir?; en relación con cuatro aspectos, enunciados así: desarrollo disciplinar, desempeño profesional, formación, oferta y demanda.

Desarrollo Disciplinar – Investigación

A Florence Nightingale se le considera la primera teórica en enfermería y fundadora de la enfermería como profesión a mediados del siglo XIX. Aplicó su amplia formación al estudio de la realidad, en particular de esa parte de la realidad que se constituyó en el centro de su vida: el cuidado de la salud de las personas; desde su convicción de que la enfermería era “la responsabilidad de velar por la salud de otros”; mereciendo el profundo reconocimiento de haber sido la pionera del pensamiento científico y ético en enfermería, y de la administración hospitalaria.

Planteó la importancia de realizar estudios sistemáticos sobre los pacientes y sus enfermedades, basados en la observación y el registro, siendo la primera en utilizar la Estadística, la Epidemiología y los conceptos de higiene y sanea miento. El centro de su teoría fue la relación del paciente con su entorno, la relación de la enfermera con el paciente, y la relación de la enfermera con el entorno del paciente. Opinaba que la enfermedad era un proceso de reparación y que las funciones de la enfermera consistían en manipular el entorno del paciente para facilitar este proceso. Sus propias instrucciones sobre ventilación, calor, luz, dieta, limpieza y ruido, quedaron registradas en su obra escrita. Su pensamiento está presente en el de las grandes teóricas actuales, quienes suelen incluir en sus modelos conceptuales, los elementos por ella contemplados: ser humano, entorno y salud. Con su teoría fundamentó las acciones de enfermería y guió no sólo la práctica misma sino también la educación y la investigación.(1)

A la fecha, el desarrollo disciplinar iniciado por Nightingale, ha continuado, especialmente a partir de los últimos años, y se debe fundamentalmente al ingreso de enfermeras a programas de maestría y doctorado en Estados Unidos, quienes han promovido el interés por el desarrollo del conocimiento y la investigación. En consecuencia, se han desarrollado modelos conceptuales y teorías de enfermería que definen la disciplina y explican su razón de ser, sus principios científicos y filosóficos, y sus valores.(2)

En Colombia, el surgimiento de la investigación, respecto a Estados Unidos, se dio con veinte años de diferencia, con un desarrollo cada vez mayor, promovido en buena parte desde la academia.(3) La investigación entonces, es un rumbo a mantener y a fortalecer al constituirse en uno de los pilares para el desarrollo teórico. Sin embargo, es mucho lo que nos queda por hacer, para vincular la teoría a la práctica como lo hizo Nightingale, de modo que el acto de cuidado refleje la dimensión disciplinar, filosófica, ética y bioética; de humanización y científico-técnica que lo fundamenta.

La meta final del avance teórico de enfermería es el desarrollo de teorías que guíen el cuidado de enfermería que se brinda a los pacientes, necesitándose tanto a la enfermera que crea la teoría, como a la que se desempeña brindando directamente atención, ya que cada una desde su ámbito contribuye a éste. La práctica (el quehacer) soluciona problemas del aquí y el ahora del individuo que cuida, mientras que la disciplina (el saber) entrelaza el pasado, el presente y el futuro mediante un cuerpo de conocimientos que proporcionan argumentos para el desempeño no sólo en el ámbito hospitalario, comunitario, gerencial, educativo e investigativo si no en cualquier otro donde la enfermera busque desarrollar ese conocimiento; lo que implica corregir el rumbo y trabajar conjuntamente la docencia y la asistencia (4).

Desempeño Profesional

La guerra de Crimea le dio la oportunidad a Nightingale de ejercer, liderando un contingente de mujeres enfermeras enviado a hospitales; demostrando sus dotes como administradora hospitalaria y como cuidadora, reduciendo la tasa de mortalidad del ejército británico del 42% a 2%. Con su teoría logró establecer la diferencia de esta naciente disciplina, de los trabajos de los asistentes domésticos, y de las tradicionales “enfermeras” (5).

 Florence Nightingale

Figura 1. Florence Nightingale.
Tomado de: www.florence-nightingale-foundation.org.uk/im

A través del tiempo, los organismos internacionales: la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo Internacional de Enfermería (CIE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre otros, han reconocido siempre la importancia del trabajo de enfermería en el campo de la salud, y se han pronunciado sobre sus conocimientos y funciones.

Recientemente, en marzo de 2001, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS, plantearon que los servicios de enfermería tienen como misión prestar atención de salud a los individuos, a las familias y a las comunidades, en todas las etapas del ciclo vital y en los aspectos relacionados con la prevención de enfermedades, la promoción de la salud, la recuperación y la rehabilitación, con un enfoque holístico e interdisciplinario, con el fin de contribuir a un mayor bienestar de la población. Destacan que las intervenciones de enfermería están basadas en principios científicos, humanísticos y éticos, fundamentados en el respeto a la vida y a la dignidad humana.

Los organismos internacionales, igualmente, han estudiado la situación de enfermería a través del tiempo. De los más recientes y destacado por su magnitud, el Estudio Multicéntrico y colaborativo “impacto de la reforma del sector salud en la práctica, la regulación y la educación de enfermería”, realizado en 1998, en cinco países: Argentina, Brasil, Colombia, México y Estados Unidos y con apoyo de la OPS, la Fundación WK Kellogg y ACOFAEN, identificó como implicaciones: condiciones de trabajo precarias, incremento de la carga laboral, pérdida de seguridad laboral, falta de suministros para la prestación de servicios, bajos salarios, falta de recurso humano de enfermería, así como la necesidad de trabajar en dos o más instituciones, insatisfacción laboral e incremento de procesos de demanda por responsabilidad civil.(6)

Esta realidad desalentadora contrasta con los desarrollos disciplinares anotados en el punto anterior, los cuales no han sido apropiados por las enfermeras, unas, por continuar fundamentando la práctica en el modelo médico, lo que limita la profundización de aspectos de especial interés para el avance del conocimiento de enfermería, para generar teorías e indicadores de calidad. Otras, por la falta de credibilidad en el desarrollo teórico de enfermería, o por asociar la aplicación de modelos con la elaboración escrita de planes de cuidado, que además de requerir tiempo adicional de trabajo, son imposibles de aplicar por el elevado número de pacientes a cargo; desconociendo que los modelos son esquemas mentales que orientan la práctica, y constituyen un aspecto esencial de su pensamiento lógico para la toma de decisiones relacionadas con el cuidado de las personas.

Otro factor que influye de forma definitiva, es que las enfermeras cada día y con mayor frecuencia, desarrollan actividades de carácter administrativo, que ocupan buena parte de su tiempo. Si bien no existe duda de la importancia de esas funciones, los profesionales de enfermería han delegado en el personal auxiliar el cuidado directo de las personas, que hasta hace no muchos años, era actividad primordial y fuente principal de su conocimiento.

La falta de oportunidades para cuidar a otros empobrece el desarrollo disciplinar y éste puede ser uno de los factores que lamentablemente ha influido en que se esté desdibujando la práctica del cuidado holístico y se acreciente la sensación de falta de reconocimiento social de la profesión y de autonomía de los profesionales de enfermería.(2)

 Nightingale Florence (1820-1910)

Figura 2. Nightingale Florence (1820-1910).

Tomado de: www.medicalmuseums.org/museums/florence

Esto evidencia entonces, un retroceso en los logros alcanzados por Nightingale, para quien la observación y el cuidado directo fueron elementos centrales del ejercicio profesional y de su función como administradora hospitalaria, con una clara diferenciación del rol profesional y del aporte de éste al mejoramiento de las condiciones de salud de las personas. Esta realidad crítica demanda corregir el rumbo: promover los cambios necesarios para lograr un punto de equilibrio entre el cuidado del paciente y el control administrativo de los servicios, asumir un verdadero liderazgo y un actuar autónomo soportado en el desarrollo disciplinar alcanzado, que oriente las verdaderas metas de enfermería y salvaguarde la calidad ética, científica, y técnica del cuidado; y demostrar por medio de la investigación las bondades del cuidado de enfermería ofrecido directamente o a través del equipo de enfermería, bajo su dirección y liderazgo. En esta vía, un trabajo que se está asumiendo en diferentes países de Europa y de América, incluido Colombia, con apoyo igualmente de agencias internacionales, es la definición de competencias, estrategia que articula la formación y el trabajo, hablándose de diferentes tipos de competencias: genéricas, específicas, disciplinares, laborales.

Otro elemento que debería jugar a favor de esta crisis, es la legislación existente, tanto desde el sector educación, como desde el sector salud, y desde la profesión; legislación que demanda el conocimiento y el pronunciamiento oportuno y el seguimiento a su aplicación. Igualmente importante, es la existencia de organismos nacionales e internacionales comprometidos con la profesión, y que convocan un trabajo colectivo; rumbo éste a mantener, requiriendo que individualmente se asuma la responsabilidad de ser miembro activo, logrando una participación más amplia en las discusiones y toma de decisiones.

Otra estrategia para manejar esta crisis es continuar realizando investigación que permita sistematizar la realidad del ejercicio profesional y plantear estrategias de solución. En tal sentido, ACOFAEN desarrolla en este momento, el Proyecto de investigación multicéntrico, titulado Ejercicio laboral de las (os) enfermeras (os) egresadas (os) en Colombia en los últimos 10 años, en relación con su perfil de formación en el contexto del Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Formación Profesional

Nightingale nació en Florencia, Italia, el 12 de mayo de 1820, pero se crió en Inglaterra, recibiendo una esmerada educación, con formación en idiomas, literatura, filosofía, religión, historia, economía, política, ciencias, matemáticas. Por las condiciones hospitalarias de la época sus padres se opusieron a su deseo de dedicarse a la Enfermería, adquiriendo esta formación de manera autodidacta, informándose de los cuidados que se prestaban en distintos países. Organizó la enseñanza y la educación de la profesión, y fundó la primera escuela de formación de Enfermería (St. Thomas’s Hospital), en 1860. La influencia de su escuela se confirma con la creación durante el período 1860-1910, de cerca de 30 escuelas de Enfermería, alrededor del mundo, que siguieron su modelo; elevando la Enfermería al rango de profesión respetable para las mujeres. El programa tenía varias etapas formativas que debían ser superadas, capacitando para la dedicación completa a la práctica hospitalaria, siendo la capacidad de observación requisito indispensable para ser enfermera.(5)

En Colombia, la Educación Superior en Enfermería se inició en 1903 con la creación de la primera escuela, y fue en 1924 cuando se dio inicio a la formación profesional. En 1965 ya eran seis escuelas, dos décadas después 21, y a la fecha, 45 programas(7) Esta realidad es semejante, entonces, a la dada en los tiempos de Nightingale: aumento de oportunidades para estudiar enfermería, y dedicación importante de tiempo de los programas a la práctica. Sin embargo, desde ese componente práctico, caben las siguientes preguntas: ¿qué tanto alcanzamos sus logros en relación con la claridad del rol profesional? ¿Qué tan aguda es la capacidad de observación desarrollada para cuestionar, identificar problemas o necesidades y plantear soluciones?, ¿qué tan real es la aplicación del conocimiento disciplinar? ¿Qué tan aguda es la capacidad de observación desarrollada para cuestionar, identificar problemas o necesidades y plantear soluciones?, ¿qué tan real es la aplicación del conocimiento disciplinar?

Por otra parte, son temas de actualidad en la educación superior en el país y en el mundo, los referidos a: formación por competencias, flexibilidad curricular, movilidad estudiantil, formación articulada desde el pregrado hasta el doctorado, internacionalización, formación en segunda lengua, uso de nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC), trabajo inter y transdisciplinario; constituyéndose en desafíos particulares para la formación de enfermeras competentes y competitivas, con altos estándares de calidad humana y científica, que cuenten con una formación profesional integral que responda a las necesidades nacionales teniendo en cuenta los requerimientos y estándares internacionales.

Estos retos, aunque responsabilidad directa de las instituciones educativas, no serán satisfactoriamente superados, sin la participación del sector laboral, siendo necesario modificar el rumbo actual de acciones realizadas desde la docencia y desde la asistencia, tomando la investigación como eje integrador para la producción de nuevos conocimientos y de respuestas que impacten el desempeño profesional y la situación de salud colombiana; de modo que los egresados sean más responsables de las necesidades de la sociedad, más exitosos en humanizar la atención de salud en un medio cada vez más tecnificado, más creativos y críticos, más capaces de abordar científicamente los problemas del paciente o comunidad y de defender los derechos del usuario; con una actitud reflexiva y transformadora frente a su propia práctica, que motive su deseo de seguir aprendiendo, con la perspectiva de la formación posgraduada.(8)

Oferta y Demanda

Nightingale proyectó la profesión a nivel mundial: las graduadas de su escuela eran líderes de enfermería a es cala internacional, la influencia de su escuela conllevó la creación de cerca de 30 escuelas de Enfermería en el mundo, y ella era consultada con frecuencia para la planificación de nuevos hospitales en diferentes países.(5)

Portrait of Florence Nightin Gale

Figura 3. Portrait of Florence Nightin gale, donado a la John R. Williams Health Sciences Library en 1979 por la Escuela de Enfermería antes de su cierre. To mado de: www.urmc.rochester.edu/…/about/history.cfm Nursing

Esa visión internacional es una exigencia en el mundo globalizado de hoy y su impacto para Enfermería es ya evidente como consecuencia entre otros, de la escasez global de enfermeras, originada por la confluencia de factores, tales como: deficientes condiciones de trabajo (elevado estrés en el ambiente laboral por aumento en su volumen y severidad, condiciones inseguras, trabajo de horas extras obligatorias o trabajo extenuante e insatisfactorio); envejecimiento de la población de enfermeras; disminución de admisiones en los programas, aumento de oportunidades para las mujeres en otros campos; baja imagen y estatus de la Carrera, salarios inadecuados; aumento de la demanda de servicios de enfermería y de enfermeras con niveles de posgrado.

Estos y otros problemas fueron reconocidos por el CIE en el 2004, identificando además, diferencias significativas en la proporción de enfermeras por 100.000 habitantes entre países y por áreas; migración interna e internacional, impacto del VIH/SIDA, y necesidad de reformas efectivas del sector salud. Frente a esta situación, los esfuerzos de Estados Unidos y de otros países para subsanar la escasez, se han dirigido al empleo de enfermeras del mundo. Sin embargo, esta práctica de captación internacional ha sido criticada por la OMS, el CIE, y la ANA, de una parte, por considerar inequitativa la exigencia de los mismos estándares de educación, entrenamiento y exámenes requeridos a las enfermeras de los Estados Unidos, lo que significa una inversión importante de tiempo y dinero, para licenciarse y trabajar en dicho país; recomendándose la revisión formal de esos requisitos. De otra parte, por considerar que acrecienta problemas de diferente orden en los países de origen, por ser personal altamente formado y críticamente necesario para los sistemas de salud; sin desconocer por esto, que a dichos profesionales no se les puede prohibir que busquen una mejor vida personal y profesional a través de la migración.

Estudios realizados sugieren tres opciones para influir positivamente la dinámica de migración de enfermería: apoyo al mejoramiento de las condiciones de trabajo, salario, prestigio y respeto profesional en el país de origen. Estimular y facilitar bilateralmente, país a país, el flujo regulado de enfermeras.

Crear acuerdos para que la compensación financiera directa y/o in directa fluya del país que capta al país de origen, con un retorno de enfermeras mejor capacitadas. Por su parte, la causa de baja demanda a los programas, ha sido abordada con iniciativas internacionales, como las asumidas por Johnson & Jonson en el 2002; y por una coalición de más de 43 organizaciones de enfermería y de servicios de salud, en el 2005; promoviendo la carrera de Enfermería como carrera de opción interesante.

Sin embargo, dicha causa se complejiza con el hecho reportado en el Informe de la Asociación americana de colegios y de escuelas de Enfermería (AACN) sobre los programas de enfermería en el período 2003.2004: rechazo de aspirantes por escasez de docentes, de sitios de práctica clínica, de salones de clase y de presupuesto.

Como soluciones se plantean: apoyar la educación avanzada de las enfermeras que se comprometan a enseñar enfermería y a realizar investigaciones que lleven al avance de la educación, y valorar y recompensar altamente la dedicación a la labor docente. Igualmente se señalan los intercambios internacionales de docentes como mecanismos importantes para facilitar la colaboración y para promover diálogos de búsqueda de soluciones. Estas situaciones conllevan una baja retención laboral, para lo cual muchas instituciones de los Estados Unidos están invirtiendo en la mejora de los ambientes de trabajo, incluyendo la contratación cuidadosa, el apoyo educativo, el fortalecimiento de alianzas con escuelas de enfermería, los apoyos administrativos, y la creación de consejos de enfermería.

Este panorama internacional fue ratificado por la OMS en el 2002 en relación con los servicios de enfermería y partería – direcciones estratégicas 2002-2008, planteando como áreas claves que requieren intervención: la planeación de recurso humano, el manejo de personal y las condiciones laborales, la práctica basada en la evidencia, la educación y la consejería.

Como reto, las enfermeras como fuerza laboral, en asocio con organismos nacionales e internacionales, deben promover los cambios requeridos para mejorar las condiciones laborales, haciendo atractivo el ejercicio profesional en los diferentes campos, mejorando la retención laboral. La academia en particular, tiene la responsabilidad de asumir un papel directivo en la solución de las causas de la escasez de enfermeras en el mundo, desarrollando modelos innovadores y alianzas estratégicas para alcanzar los resultados relacionados con el recluta miento y retención, aspectos legales y éticos, escasez de docentes e intercambios globales. Adicionalmente, considerar el abordaje del cuidado desde una perspectiva transcultural, de la cual Leninger fue la primera enfermera que conceptualizó sobre ella:

“La Teoría indica que así como las per sonas en todo el mundo tienen características universales y diversas de acuerdo con su cultura, el cuidado de la salud igualmente tiene semejanzas y diferencias de acuerdo con el contexto cultural en que se encuentra. Estas diferencias y semejanzas del cuidado cultural deben ser identificadas y comprendidas para que las enfermeras y los enfermeros sean eficientes al asistir a las personas de diferentes culturas ofreciendo un cuidado cultural mente congruente”.(9,10)

Referencias Bibliográficas

1. Amaro Cano MC. Florence Nightingale, la primera gran teórica de enfermería. Revista cubana de enfermería. 2004; 20 (3): 1-12.
2. Moreno Fergusson ME. Importancia de los modelos conceptuales y teorías de enfermería: experiencia de la Facultad de Enfermería de la Universidad de la Sabana. Aquichán 2005; 5(1):4455.
3. Duque Páramo MC. Una mirada al desarrollo de la investigación en enfermería. Investigación en enfermería: imagen y desarrollo. 1999;1(1):25-32.
4. Velandia Mora de Varela AL. Humanismo: fortaleza de enfermería para el desarrollo teórico y científico de la profesión. Investigación en enfermería: imagen y desarrollo. 1999; 1(2):7-25.
5. Monroy Pubiano P. Vida de Florence Nigthingale. Enfermería Hoy. 2006; Sexta Edición.
6. Torres Esperon JM. Reflexiones sobre funciones del personal de enfermería. Revista cubana de salud pública 2004; 30(4):1-9.
7. ACOFAEN – Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería. Fundamentos para la formación y el ejercicio basado en competencias para la Enfermería en Colombia. 2005.
8. Caballero SN. Cambios curriculares centrados en la práctica de la Enfermería. Cuadernos de la Universidad Católica de Cuyo 1996; 20(27):89-99.
9. Bernal de Pheils P (traductora). Academia Americana de Enfermería – Panel de expertos en Enfermería global y salud. Documento de opinión en Enfermería global y salud. 2006.
10. Vásquez Truissi ML. El cuidado de enfermería desde la perspectiva transcultural: una necesidad en un mundo cambiante. Investigación y educación en enfermería. 2001;19(1): 48-54.


* Enfermera, Magister en Administración en Salud, PUJ. Decana
Académica Facultad de Enfermería Pontifi cia Universidad
Javeriana, Bogotá, Colombia

Correspondencia: rocortes@javeriana.edu.co
Recibido: noviembre de 2006
Aceptado para publicación: noviembre de 2006
Actual. Enferm. 2006;9(4):26-30

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