El Trabajo del Foto-Reportero

El reportaje es un género especial de la fotografía periodística caracterizado, particularmente, por su modo de abordar la realidad por su contenido y su forma. Todavía en los años treinta los reportajes gráficos publicados en los periódicos eran anónimos, mientras que las noticias escritas llevaban la firma o por lo menos las iniciales del autor. En el reportaje gráfico siempre se trata de captar la realidad y ya no tanto de satisfacer el deseo del autor de hacer público su punto de vista. Durante el transcurso de largos años se mantuvo excluido de toda evaluación estética, sin embargo, la crítica no le hacía falta. Se dedicaba a crear nuevas y actuales visiones de la realidad, tanto próxima como distante.

Alfred Adler en Conferencia. Salón Town Hill de Berlín- Salomon,1932

Siendo susceptible de una propagación rapidísima, sirve como instrumento de información y divulgación de los conocimientos. Convence, propaga, recuerda momentos tanto efímeros, como trascendentales. Es típico por su relación con el momento presente por su ligazón con los acontecimientos del día, por su autenticidad. Nunca se ha esforzado por representar una imagen autónoma de la realidad, aunque, hace treinta años prácticamente se convirtiera en tal imagen. Es, de hecho, “un cuadro del tiempo moderno” que todavía espera su descubrimiento. La función social de la fotografía documental es, desde los años treinta, incomparablemente superior a la de “la fotografía académica artística”, puesto que se dirige a vastos conglomerados de masas, habla un lenguaje comprensible, a veces hasta sencillo, otras veces naturalista, crudo; formulando ideas serias, espontánea o concientemente. Es el pilar de la fotografía periodística y, por su capacidad de concebir y propagar ideas de un modo gráfico, constituye, además, una importante fuente de documentación.

Lo que en un principio era un método se ha desarrollado en un género independiente y autóctono en virtud de su fuerza de expresión que incluso ejerce influencia en toda una serie de otras manifestaciones plásticas (el grabado, la escultura, la pintura). Halla mos elementos del dinamismo del fotoreportaje en cada una de estas categorías. El fotorreportaje, originalmente derivado del reportaje verbal, literario, y aparentemente sin relación con la creación plástica, de repente cobró fuerza y creció en un género comparable con las diversas disciplinas plásticas. Debe su desarrollo a los modernos medios de expresión. Entre las categorías de la fotografía, la fotoreportaje ocupa un puesto autónomo. Tiene su propia vida. Su relación con la categoría “tiempo” es tan fuerte que, a veces, su valor puede medirse sólo en el momento de su nacimiento, puesto que dentro de varios días “u horas” su vida efímera se habrá acabado. Pocos reportajes gráficos sobreviven la repercusión real del hecho que describen. Son, sobre todo, los que captan momentos de significado histórico, los que están hechos por verdaderas personalidades del periodismo gráfico. El reportaje fotográfico se ha convertido en una parte integrante de la información gráfica. Mientras la fotografía periodística no suele ser tan espontánea ni tan agresiva, el reportaje fotográfico es expresivo y penetrante.

El reportaje responde a las apremiantes cuestiones de su tiempo y, por otro lado, tiene la obligación de plantear tales cuestiones. Debe ser simultáneamente testigo y juez, como participante en los sucesos y guía para el lector. Debe ser un original método de abordar problemas y debe ser, al mismo tiempo, un género independiente cuya fuerza e incidencia resaltan en la prensa. No es fácil decidir hasta dónde el fotoreportaje es método de trabajo y cuándo se le puede calificar de género periodístico. Pero no es indispensable hacer esta distinción. Lo que sí es importante es la misión social del reportaje fotográfico y ésta está clara desde hace casi cincuenta años, puesto que se deriva de su orientación publicitaria. El reportaje fotográfico informa, anuncia, enfatiza, recuerda, celebra, elogia, advierte, acusa, capta los momentos más célebres o más vergonzosos de la vida. A veces se transforma en un documento histórico, tanto más precioso, cuanto más antiguo. Es el más veraz de los géneros de la fotografía. Las obras maestras de un fotoreportaje son, a veces, obras maestras del propio arte fotográfico.

Realidad y Futuro de la Fotografía Periodística

Hemos visto hasta ahora el lado positivo de la fotografía y una de sus aplicaciones al servicio de la información. Echemos ahora con Susan Sontag, una breve mirada a la otra cara de la moneda, a lo que tiene de oscuro y negativo éste que ha llegado a ser el arte por excelencia del Siglo XX.
“Sean cuales fueren los argumentos morales en favor de la fotografía, su principal efecto es convertir el mundo en un supermercado o museo sin paredes donde cualquier modelo es rebajado a artículo de consumo, promovido a objeto de apreciación estética. A través de las cámaras las personas se transforman en consumidores o turistas de la realidad o realities, como sugiere el nombre de la revista francesa, pues la realidad es considerada plural, fascinante y objeto de rapiña. Acercando lo exótico, volviendo exótico lo familiar y vulgar, las fotografías posibilitan una ojeada experta al mundo entero. Para los fotógrafos no limitados a la proyección de sus propias obsesiones hay momentos arrebatadores, modelos bellos por todas partes…”

“… El progreso de la fotografía ha vuelto cada vez más literales los sentidos en que una fotografía permite controlar la cosa fotografiada. La tecnología que ya ha reducido al mínimo el efecto de la distancia que separa al fotógrafo del modelo en la precisión y magnitud de la imagen; suministrando medios para fotografiar cosas inimaginablemente pequeñas y también cosas inimaginablemente remotas, como las estrellas; conseguir que la obtención de imágenes sea independiente, de la luz misma (fotografía infra rroja) y liberado el objetoimagen de su confinamiento en dos dimensiones (holografía); reducido el intervalo entre la visión de la imagen y su apropiación (de la primera Kodak, cuando un rollo revelado tardaba semanas en volver a manos del fotógrafo aficionado, a la Polaroid, que despide la imagen en pocos segundos); logrado no sólo imágenes móviles (cinematógrafo) sino su grabación y transmisión simultánea (video) esta tecnología ha transformado la fotografía en una herramienta incomparable para descifrar la conducta, predecirla y alterarla” .

Pablo Casals en Concierto

El mundo de los últimos veinte años ha estado fundamentalmente dominado por la imagen; la imagen es pues el personaje de estos tiempos y su imperio se acrecienta no ya con el paso de los años sino con el paso de las horas.

Ese bombardeo constante de imágenes a que está sometida la conciencia del hombre corriente ha limado su sensibilidad y su capacidad de asombro y amenaza con sumirlo en la más absoluta indiferencia.

Antes del video se establecía un plazo entre el suceso y la contemplación de la imagen fotográfica en la prensa del día siguiente. Este breve tiempo permitía mediatizar los efectos, diluir la noticia en el tiempo y aminorar su impacto en el sujeto receptor. Ahora con el video la imagen es simultánea del suceso y el destinatario. Si a esto se le añade el desarrollo vertiginoso de la televisión y la realidad y las posibilidades infinitas de la Internet, el hombre de hoy se convierte en testigo presencial de los sucesos que ocurren en cualquier lugar del globo.

 

Pudiera pensarse que esta circunstancia pone en ventaja al hombre de ahora con respecto al de las últimas décadas del recién pasado Siglo XX. Pero no. Esa presencialidad en el acontecer cotidiano de todos los pobladores del planeta nos está volviendo día a día más insensibles, más objetos del consumismo, más descontentos e infelices porque con escasos segundos de intervalo nos llegan las imágenes cruentas de un atentado terrorista en Irak o Israel; la cara sonriente de un astro de fútbol que le regala a su mujer –ex estrella de la canción, un juguete íntimo que cuesta un millón de dólares; la de un grupo de niños en los huesos que se mueren de hambre en algún sitio de la geografía del África.

Entonces, lo que está amenazado de extinción inexorable, no es solamente el reporterismo gráfico, la fotografía de prensa, sino la prensa escrita misma y con ella la reflexión profunda, la toma de conciencia y la búsqueda de un mundo realmente mejor para los que vendrán.

Bibliografía

• Freund G. La Fotografía como Documento Social. México: Editorial Gustavo Pili, 1993. p. 208.
• Freund G. Conversaciones con Rauda Jamis. Traducción de Ana Beiciu, Barcelona: Editorial Circe. 2002. p. 206.
• Gernsheim H y A. Historia Gráfica de la Fotografía, Barcelona: Editorial Omega, 1967.
• Sontag S. Sobre la Fotografía. Traducción de Carlos Gardini. Barcelona: Editora y Distribuidora Hispanoamericana, EDHASA. 1981. p. 220.
• Sougez ML. Historia de la fotografía. Colección Cuadernos Cátedra Arte, 4ª Edición, Madrid: Ediciones Cátedra, s.f.,1991. p. 480.

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