Sistema de Valores, la Salud y el Tercer Mundo

Dr. Alberto G. Pradilla
Docente de la Escuela de Salud Pública,
Universidad del Valle, Cali -Colombia

“I sit on a man’s back, choking him and making him carry me, and yet assure myself and others that I am very sorry for him and wish to easy his lot by all possible means — except by getting off his back” Tolstoi

Summary. It is obvious for everyone that human beings, societies and countries are significantly different from each other. Even within a single region of a country it is possible to locate groups with value systems, languages, religion differences. This difference creates problems for researchers, for planners and policy makers. It is simple to ignore differences, give them an statistical value and pretend that diversity can be dealt by ignoring confounding variables and divide humans, social groups and countries into convenient groupings such as developed, developing, East, West, peasants, jet set, etc.

The evidence indicate the obvious. Health problems and its manifestations, associated factors, basic causes and the solutions for the same problem are not universal. The prevalent diseases of the so called third world countries are not exclusively infectious nor the diseases of the first are cardiovascular. A discussion on the trends of mortality by age and cause globally and in Colombia indicate that there are great differences between and within countries both in causes of death and in the associated factors year by year. Problems of third world can be found in the first world and those of the first can be found in the third.

It is necessary to ignore value judgements and identify the problems, its causes to design programmes suitable to the characteristics of the country or region. Universal solutions are not any longer appropriated.

Resumen. A pesar de que es aparente que los seres humanos, las sociedades y los países son diferentes entre si, investigadores, planificadores y políticos tienden a ignorar las diferencias y pretender que la diversidad pueden ignorarse, darles un valor o un nombre y crear grupos de conveniencia.

La revisión de tendencias de causas de muerte en el mundo y en Colombia indica lo obvio. La morbimortalidad de los países del tercer mundo no es exclusivamente infecciosa ni la del primer mundo cardiovascular. Existen diferencias claras entre y dentro de los países no solo en las manifestaciones sino en los factores asociados que se modifican de año en año. Existen poblaciones en países del primer mundo con características de salud de tercer mundo y viceversa.

Se hace necesario ignorar los prejuicios e identificar los problemas de cada lugar, sus factores para desarrollar programas adecuados para el contexto del lugar. Debe evitarse caer en el pensamiento simplista de que somos tercermundistas y por lo tanto nuestros problemas son iguales con los otros países clasificados como tales.

Introducción

Es aparente para cualquiera que los seres humanos, las sociedades y los países son diferentes entre sí. Aun dentro de una región en un país es posible ubicar grupos con diferentes idiomas, religiones, creencias y valores. Estas diferencias crean problemas para los investigadores, los planificadores y los políticos. Es muy fácil ignorar las diferencias, dar a ellas un valor estadístico y pretender que la diversidad puede ser manejada ignorando las variables de confusión y entonces dividir a los seres humanos o las sociedades en grupos de conveniencia.

Clasificación Internacional de los Países

En el mundo contemporáneo los países se clasifican generalmente como perteneciendo a uno u otro de los siguientes: O se es del “Primer Mundo, Industrializado, Desarrollado, Norte, Occidente”, o se pertenece al “Tercer Mundo, En Desarrollo, Pre industrial, Sur, Oriente”. Es bastante difícil de comprender como un país con un PBI alto que está geográficamente en el sur y oriente puede ser clasificado como perteneciente al norte y occidente mientras otro país de ingresos muy bajos ubicado en el norte y occidente se clasifica como sur.

Esta clasificación no sería de gran importancia si no fuese por el juego de valores que en forma implícita o explícita se asocia con ella. El concepto mismo de Tercer Mundo está atado con imágenes negativas tales como corrupción, ineficiencia y la inhabilidad de reconocer sus propios problemas o de utilizar las soluciones que el Primer Mundo ofrece. La morbilidad y el tipo de enfermedades de los habitantes del Tercer Mundo deben caer dentro de ciertas categorías aunque ellas no sean siquiera conocidas en el lugar. Las soluciones que se generan en los países del Tercer Mundo no son las apropiadas aunque los resultados demuestren lo contrario. Se hacen grandes despliegues de prensa por programas pequeños de agencias del primer mundo pero no se dice nada cuando las autoridades nacionales tienen éxito en sus propios problemas(2).

El tráfico de armas y drogas parece ser de gran perversidad en el Sur cuando es mas o menos neutro en el Norte. Los daños al medio ambiente generados en mas de las 3/4 partes por países clasificados como del Norte se achaca a las faltas de los así llamados países del Sur. El Norte apoya dictaduras en el Sur para defender la democracia y se olvida de las desigualdades de su propio sistema. El chantaje económico es válido para “defender la libertad” por un país del norte pero es inaudito si se usa para la defensa de su propio país por uno del sur.

Como reflejo de las desigualdades, que están presentes en todas las sociedades, la sociedad global ha sido dividida en dos grupos convenien-temente desiguales. Uno es generoso y sabio, ayudando a aquellos que no pueden ayudarse a si mismos, y actuando en el sistema clásico padre: niño. Sin importar los cambios que han ocurrido en los países del “Tercer Mundo” y las diferencias extremas entre ellos, se espera que las soluciones universales tengan resultados positivos iguales en todas partes. Se generan programas en busca de problemas en vez de identificar los problemas y desarrollar los programas para solucionarlos.

Uno de los resultados de esta clasificación es que las propuestas de ayuda son preparadas por los nacionales de los países donantes o de agencias externas contratadas por el mismo país donante. El personal técnico local no se supone que tenga el conocimiento o el expertismo necesario para evaluar objetivamente su propio problema o diseñar soluciones apropiadas.

Las propuestas preparadas por los donantes se someten al mismo donante para aprobación, incluyendo las cláusulas usuales para evitar malos manejos y corrupción del recipiente. Las propuestas por lo general fallan en la detección de cuellos de botella en la ejecución del proyecto, en cierta forma garantizando su falla. Naturalmente se sobreentiende que la falla del proyecto es causada por la ineficiencia e incompetencia de la administración local. Si por el contrario el proyecto es exitoso la responsabilidad es toda del donante.

La evaluación de intervenciones para el desarrollo refleja también el mundo y la percepción de la vida de quien evalúa. Dependiendo de la definición propia de “bueno”, el mismo proyecto puede considerarse un fracaso o un éxito. Cada quien tiene posiciones igualmente respetables pero esto crea grandes dificultades en las agencias cuando el profesional que evalúa cambia levemente la definición de aquello que se espera del proyecto.

No es infrecuente para algunos países sentirse seducidos por ofertas aparentemente generosas y acordar los objetivos y términos de un préstamo para un programa que no tendrá éxito, casi por definición, debido a problemas logísticos. No hay posibilidad que los factores que limitan la ejecución del programa puedan ser removidos bajo los términos del préstamo, aun que sean aparentes para los locales.

Un inmunólogo o un asistente técnico con seis meses de entrenamiento nacional de un país del Norte puede fácilmente convertirse en un experto para el desarrollo de un plan de nutrición en un país del Sur. Sugerencias de profesionales locales con amplia experiencia sobre el tema no se considera. La opinión del joven consultor del Primer Mundo tiene mucho mayor valor y por lo tanto es mas importante que el conocimiento del profesional local experimentado.

&#Al final las fallas masivas de planes de desarro-llo junto con los préstamos desarrollados por países donantes diez años atrás se atribuyen a la corrup-ción e ineficiencia de los gobiernos locales. Des-pués del fracaso las agencias dan más consejos que naturalmente se acompañan de prestamos nuevos. Es difícil saber si estos consejos son mejores que aquellos que se dieron en el pasado pero se puede predecir que si estos nuevos proyectos fallan, la culpa recaerá sobre los organismos ejecutores en el país. Un país africano, semi desértico, aceptó la oferta de un préstamo generoso para montar ingenios azucareros solo para encontrarse al final que el mercado internacional no tenía la posibilidad de comprar a precios que hicieran rentable su inversión.

En la costa norte de Colombia un programa de mejoramiento de porcinos, gracias a préstamos internacionales, importó cerdos finos de un tamaño tal que impedía su reproducción con las cerdas nativas. La certeza existe de que cualquier persona en el Primer Mundo ( o dentro del país del que proviene el capital) sabe que y cómo debería manejarse la vida de la gente del Tercer Mundo o los campesinos de su propio país.

Bajo estas circunstancias no es ninguna sorpresa que mas del 80% del presupuesto de los países donantes es captado por consultores del mismo país y en gastos administrativos. Al final solo un pequeño porcentaje de los dineros prestados o donados llegan al país de destino. Así mismo se aparece ante la opinión pública mundial como benefactor del tercer mundo cuando se presta a países como Malasia, Zimbabwe, Colombia, todos subdesarrollados.

Son pocos los préstamos o donaciones que se hacen a Mauritania, Chad, Haití que también pertenecen al mismo grupo pero que carecen de infraestructura y logística para ser compradores potenciales. El éxito de la ayuda alimentaria a un país suramericano fue expresado por un funcionario: “Hemos logrado que el consumo de trigo sea superior al de maíz” .

El problema, difícil de resolver, es que estos juicios de valores se llegan a creer en los países del sur, que terminan por considerarse inferiores a si mismos. Posiblemente esta falta de auto estima hace que funcionarios y técnicos de las organizaciones nacionales de países del tercer mundo, pero que se consideran como ciudadanos superiores, repliquen el esquema con grupos de población o ciertas regiones dentro de su mismo país y que son clasificadas como subdesarrolladas.

Así mismo funcionarios de países del primer mundo consideran a todos los inmigrantes como ciudadanos de segunda clase que deben sentirse orgullosos de servir a los ciudadanos de primera clase. Pareciera que la colonización en reversa o la venganza de las antiguas colonias es invadir los países que los colonizaron en el pasado.

Reportes publicados por varias agencias internacionales indican que en términos globales ha habido ganancias impresionantes en educación, saneamiento, disponibilidad de alimentos, acceso a sistemas de salud. Estos cambios pueden explicar los aumentos en esperanza de vida, los cambios en la estructura de la mortalidad específica por causa y edad así como la disminución de la desnutrición infantil.

La interpretación de estos datos, sin embargo, parece implicar que los países en desarrollo no están mejor hoy que cincuenta años atrás. Que la población del tercer mundo está muriendo de hambre, todos sus niños muriéndose y todos sus gobernantes son ineptos. Durante una entrevista para una cadena de Televisión del primer mundo se solicitó al entrevistado centrar sus respuestas a las enfermedades del mundo civilizado. Para el asombro del entrevistador, el entrevistado no sabía de qué mundo estaba hablando.

¿Quiere esto decir que desarrollo tiene un significado diferente para las distintas latitudes y que una vez que un país, un grupo étnico o una persona se clasifica dentro de un determinado estereotipo su suerte está definida?. ¿ O es que los datos y la información que se presenta es falsa?. En términos prácticos esta división del mundo permite ignorar aquellos países donde los problemas son mas serios y concentrar la inversión solo en aquellos que tienen suficiente capacidad para convertirse en sitios de inversión o mercados potenciales en corto tiempo.

Es solamente una cuestión de revisar los fondos asignados a un puñado de países, no necesariamente los mas pobres. También es conveniente políticamente hablar de pobreza del tercer mundo e ignorar los grupos marginales que existen en casi cualquier sociedad y que lo son por razones de credo, etnia, cultura o por que sí.

Evidencia que indica la imposibilidad de generalizar diagnósticos y soluciones con base en grupos

Durante la segunda parte de este siglo el mundo ha experimentado cambios significantes en muchos de los factores que se asocian a la desnutrición infantil y a varias de las causas de muerte. Los promedios globales tienden a ocultar el hecho de que existen países y grupos de población en todos los países cuya situación continúa igual o ha empeorado. El sistema de valores que ha prevalecido en este periodo ha orientado la dirección del desarrollo hacia las ganancias económicas del país.

La industrialización, el afán de exportar, la mecanización han creado las condiciones para el desempleo rural, migración hacia los centros urbanos y la degradación de las condiciones sociales y el entorno. Las manifestaciones tradicionales de la pobreza se están remplazando por otros tipos de manifestaciones que parecen en la superficie menos dramáticas y por lo tanto se publican menos. Las altas tasas de mortalidad infantil y desnutrición del menor de cinco años se reemplaza por muerte e incapacidad a los 50 años, niños delgados y emaciados por adultos obesos e hipertensos.

El Fondo para el Desarrollo de las Naciones Unidas ha efectuado recientemente esfuerzos para identificar en una forma mas precisa (Indice de Desarrollo Humano, IDH) aquellos países donde las condiciones de la sociedad han permanecido estáticas o han empeorado durante las últimas décadas. Esta publicación anual desde 1990(3) reporta indicadores de desarrollo humano en contraposición a los indicadores de desarrollo económicos. El Indice incluye disponibilidad de servicios y su uso, educación, niveles de pobreza, vivienda, etc. y por lo tanto permite visualizar los factores mas importantes que deben mejorar.

Este mismo tipo de análisis se comienza a utilizar dentro de los países y podría tener gran utilidad en la definición de problemas de desigualdad social que en última instancia son la base de la mayoría de los problemas de salud. La clasificación de los países por este índice es muy diferente de la clasificación de países por su PIB. Aparecen países muy ricos con Indice bajo, países de ingresos medios con Indice alto.

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