¿Qué Significa Serendipia?

Serendipia

El término serendipia se usa cada vez más en la ciencia, para describir la forma como se logran muchos de los grandes descubrimientos. La casualidad juega un papel muy importante en los hallazgos valiosos imprevistos, cuando la suerte favorece –al decir de Pasteur (uno de los beneficiados por la serendipia)- a la mente preparada; es decir, sólo se logra el ¡Eureka! si existe capacidad receptiva. El tema resulta además divertido, por la gran cantidad de anécdotas que lo enriquecen. Tal vez el ensayo más completo sobre el origen y aplicación en biomedicina de este término -en español- fue escrito por el patólogo Ruy Pérez-Tamayo en 1980, quien lo definió como “la capacidad de hacer descubrimientos por accidente y sagacidad, cuando se está buscando otra cosa”. Corría el año de 1754 cuando el escritor inglés Horacio Walpole se topó con una antigua historia oriental, que ocurrió en Serendip, antiguo nombre del actual territorio de Sri Lanka, anteriormente conocido como el Reino de Ceilán. El monarca de aquel país mandó a sus tres hijos a que recorriesen el mundo hasta conseguir los objetos imprescindibles que necesitaba. Los príncipes de Serendip visitaron las aldeas, tuvieron notables experiencias, y regresaron con hallazgos mucho más valiosos que los que les había pedido su padre. Se imagina uno que en estos descubrimientos, todas las personas involucradas en la investigación están “con las pilas puestas”. No siempre: la torpeza de técnicos que dejaron caer cosas tuvo que ver –no sabemos hasta que punto- en hallazgos como el proceso de la vulcanización, el diseño de los vidrios de seguridad o la estructura de los cristales. La serendipia fue determinante en el descubrimiento de América, pues todos sabemos que lo que Colón buscaba era un camino más corto para llegar a las Indias.