Parto con Fórceps

Parto con Fórceps

Medellín. En un estudio llevado a cabo en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl -durante un periodo de cinco años- se presentó una incidencia baja de parto instrumentado y está disminuyendo, la incidencia de desgarros fue baja en relación con otras series. Se intentó también caracterizar los partos en relación al tipo de fórceps utilizados, indicaciones y técnica empleada. Los ginecólogos antioqueños advierten que es necesario estimular la enseñanza y práctica del arte de los fórceps. El estudio -descriptivo retrospectivo- incluye nueve mil doscientos cincuenta y cinco partos, de los cuales el 2% (ciento ochenta y cinco) fueron instrumentados con fórceps. El fórceps más usado fue el de Kielland y el 63% fueron fórceps bajos y de desprendimiento. Se presentaron desgarros grados III y IV en el 19% de las pacientes sometidas a parto instrumentado.

Hipócrates inauguró el uso de este instrumento en los primeros siglos de la era moderna al extraer a un feto con sus propias manos, aunque hasta 1580 no se establecieron las bases del fórceps moderno. Para poder culminar el parto, el ginecólogo y la matrona disponen de este mecanismo, que les permite ‘coger’ y ‘girar’ la cabeza del feto lo suficiente para que salga adecuadamente. Este aparato, una especie de cuchara doble en forma de equis, viene acompañado por la polémica desde hace años, aunque en la actualidad su uso es seguro prácticamente en un ciento por ciento. El fórceps entra en juego durante la fase del expulsivo, cuando el cuello del útero está completamente dilatado y la cabeza del feto se encuentra ya en el canal del parto. A menudo, su uso se combina con la incisión de una episiotomía que favorece el paso de la cabeza del feto por la vagina.

(Fórceps, la familia crece) www.elmundosalud/

Cortés H, Escobar E. Parto vaginal instrumentado en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl durante un periodo de 5 años (2000-2004), Medellín, Colombia. Rev Colomb Obstet Ginecol. 2006; 57 (1): 27-30.