Hipoacusia en Recién Nacidos

Hipoacusia en Recién Nacidos

Santiago. Los defectos de la audición, congénitos o adquiridos en el período perinatal constituyen un grave trastorno sensorial que afectará el desarrollo del habla y del lenguaje, ocasionando serias dificultades psicológicas y de comunicación, tanto para el niño como para su familia, lo que lleva a problemas de desarrollo personal y de integración social del paciente.

El daño auditivo perinatal es de etiología multicausal según un estudio reciente realizado por Peñaloza, en el que se revisó la casuística total del archivo clínico del Instituto Nacional de la Comunicación Humana (5.732 casos), de estos se seleccionaron setecientos veintisiete casos de hipoacusia—sordera sensorial determinada como congénita o adquirida antes de los cinco años de edad, de ellos, en ciento sesenta se observó la asociación del trastorno auditivo con condiciones perinatales adversas, específicamente el peso al nacer, puesto que el 57% tuvo un peso inferior a 2.900 g.

En el 56,3% de los casos estudiados, el parto se interpretó como distócico. Asimismo, en 33,8% de los casos, hubo evidencia de problemas neonatales en el niño, como ictericia, cianosis o trastornos respiratorios.

La incidencia de la hipoacusia severa o profunda en el recién nacido según la OMS es de uno por mil, ascendiendo al uno a tres por mil si se incluye la variedad moderada y al 5 por mil recién nacidos vivos cuando se consideran todos los grados de hipoacusia.

En Chile, aun cuando no existen cifras homogéneas acerca de la incidencia de hipoacusia neonatal, ésta oscila entre uno y tres casos por cada mil recién nacidos vivos. Este índice a pesar de no mostrar una alta frecuencia es mayor que las incidencias de otras enfermedades, para las que ya se están aplicando pruebas de detección precoz como es el hipotiroidismo donde la tasa es de 1/3.500 y fenilcetonuria de 1/14.000.

Pérez-Villegas R, Arraigada-Belmar M y col. Maternal and perinatal factors associated with hypoacusia: A series of cases. Rev Colomb Obstet Ginecol 2006; 57 (3): 201-206.

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