Fiebre Reumática

Fiebre Reumática

El tratamiento sistémico de la faringitis estreptocócica con penicilina (como la benzatínica o la fenoxi-metílica o V) y la mejoría en el nivel económico individual llevó a una declinación, y casi que a una desaparición, de la fiebre reumática (F.R.) en los países desarrollados. Esta patología hasta la década de los 50, fue una de las principales causas de morbilidad infantil. Aunque en los Estados Unidos por ejemplo, a veces se producen pequeñas epidemias, en otros países como Francia, los casos que se ven son generalmente de inmigrantes provenientes de naciones donde la F.R. es endémica o común, como en los países en vía de desarrollo.

Jean F. Bacli, del Hospital Necker de París y un grupo de distinguidos pediatras y microbiólogos de las islas caribeñas francesas Martinica y Guadalupe, donde el nivel económico y el sistema de salud se encuentran a medio camino entre el que se tiene en Francia y el que se tiene en regiones subdesarrolladas, informaron hace algún tiempo en el Lancet los resultados de un interesante proyecto sanitario de erradicación de la F.R. en estas dos islas, el que ya completó 10 años.

Este programa educativo ha estado dirigido al público y a los trabajadores de la salud y ha resultado altamente efectivo. El proyecto ha incluído en primer lugar un adecuado registro de los casos de F.R. primaria y secundaria, basándose en los criterios modificados de Jones y con hospitalización sistemática de los niños. La estrategia involucró también las infecciones estreptocócicas de la piel y la glomérulo-nefritis aguda resultante. La carditis fue catalogada como severa, leve o subclínica y la glomérulo-nefritis fue definida por edema, proteinuria y hematuria de menos de 3 meses de evolución. Al público en general se le hizo énfasis en que, aunque la infección estreptocócica inicial es de características clínicas benignas, sus consecuencias cardiacas son muy graves.

Debido a la renovada atención sobre la enfermedad, ya desde el comienzo del programa las hospitalizaciones llegaron hasta un 20%. Hubo una declinación rápida en la incidencia de F.R. (y de la carditis, su más severa complicación) a un costo modesto; la disminución de casos de glomérulo-nefritis fue aun más rápida. La frecuencia de la F.R. fue mas alta en las familias más pobres y fue precedida de infección sintomática de la garganta en la mitad de los casos. La declinación final en el número de casos de F.R. fue de un 75%, promedio aproximado, en las dos islas.

El tamizaje sistemático de estreptococo en la garganta de los escolares mostró que el 10% eran portadores, aunque en los países en vía de desarrollo esta cifra sube a 25% y más. El programa educativo debe mantenerse para evitar el resurgimiento de la enfermedad.