Espasmo Hemifacial

Espasmo Hemifacial

Ocho pacientes con espasmo hemifacial fueron tratados quirúrgicamente en la Clínica de Marly de Bogotá con craneotomía sub-occipital y descompresión microquirúrgica en la fosa posterior. El neurocirujano Eduardo Jaramillo Carling les realizó seguimiento postoperatorio por más de 5 años y encontró conflicto vascular en todos los pacientes excepto en uno, el cual presentaba aracnoiditis. Todos se mejoraron con el tratamiento quirúrgico.

En una publicación en la revista Medicina (Abril de 2003), hace unas detalladas consideraciones anatómicas en las que recuerda que aunque el nervio facial es un nervio mixto- motor y sensitivo- el componente motor es considerablemente mayor que el sensitivo y está formado por la raíz motora(la cual nace del núcleo motor del VII par -localizado en el piso del cuarto ventrículo- emerge del tronco cerebral en el ángulo ponto-cerebeloso a nivel del surco bulbo pontino) la que está constituida por fibras que conforman el nervio facial propiamente dicho. A continuación abandona la fosa posterior por el agujero auditivo interno (conjuntamente con el nervio auditivo), en el interior del cual el nervio intermedio (o de Weisberg) se une con el nervio facial formando un tronco nervioso único y juntos penetran en el canal facial localizado en la región petrosa, donde se encuentra un ganglio sensitivo, el ganglio geniculado; posteriormente continua un largo trayecto petroso, inerva el músculo del estribo en el oído medio y a continuación emerge del cráneo por el foramen estilo mastoideo.

El cuadro clínico se caracteriza por contracciones clónicas, que adquieren a veces aspecto tónico, en los músculos inervados por el nervio facial de un lado de la cara; las contracciones son involuntarias, de carácter paroxístico, irregulares, generalmente seguidas de sincinesias y paresia del territorio comprometido; son de evolución crónica y benigna.

Las crisis, son desencadenadas por movimientos faciales o tensión psíquica y pueden ser observadas durante el sueño. Pueden originar un paciente irritable y con trastornos psicoafectivos. En el examen físico del paciente se observa el espasmo hemifacial y se puede encontrar paresia del territorio comprometido.

Las características de los tres hombres y cinco mujeres –operados al no mejorar con la terapia farmacológica- se ven en la Tabla.

Caso Clínico

Edad

Sexo

Territorio Facial

Causante del Conflicto

Resultados

A
B
C
D
E
F
G
H

51
25
38
45
52
51
56
54

M
F
M
F
F
F
M
F

facial derecho
facial derecho
facial izquierdo
facial derecho
facial derecho
facial izquierdo
facial derecho
facial izquierdo

A.I.C.A. – A. Bacilar
A.I.C.A.
A. Bacilar
V.petrosas
V.petrosas – Nódulo cereb.
A.I.C.A.
Aracnoiditis
A.I.C.A.

– bueno
+ bueno
– bueno
+ bueno
+ bueno
– bueno
+ regular
– bueno

( – ) = no hay aracnoiditis ni adherencias
( + ) = hay aracnoiditis o adherencias
A.C.S. = Arteria cerebelosa superior
A.I.C.A. = Arteria cerebelosa antero inferior

Hubo engrosamiento de la aracnoides en 4 pacientes y el caso G la presentaba alrededor del nervio, que se encontró atrófico. Se consideraron buenos los resultados cuando mejoraron por lo menos durante 1 año y regulares si presentaban recidivas antes del año. Solo presentó recidiva antes del año un paciente, en el cual se encontró solamente engrosamiento de la aracnoides. Una parálisis facial periférica postoperatoria la presentaron 4 pacientes y todos se recuperaron entre la 2 y las 3 semanas siguientes. Es bueno aclarar que a los 3 primeros pacientes se les realizo “masaje” intra operatorio pero esto fue abolido luego. Los pacientes a los cuales no se les realizó el micro trauma no presentaron parálisis facial. Hubo vértigo y ataxia en sendos pacientes, pero dichos signos desaparecieron eventualmente; por otro lado no se observó hipoacusia en ninguno de los enfermos. El tratamiento médico del espasmo hemifacial se hace con toxina botulínica (Botox), con buenos resultados.