El Cangrejo y la Salud

Cangrejo y la Salud

Bogotá. En días pasados apareció una columna de opinión firmada por el doctor Augusto Galán Sarmiento con este título, la cual contiene críticas a la reforma de la ley 100 que está contenida en el proyecto de ley 052 aprobado ya por el senado. A pesar del intenso cabildeo hecho por ACEMI –gremio del sector asegurador de las EPS que Galán dirige- este proyecto, que tiene el apoyo gubernamental y de los demás actores del sector salud, está para discusión y aprobación en la Cámara de Representantes. En respuesta a dicha columna, el secretario general de la Academia Nacional de Medicina escribió la siguiente carta:

El presidente de ACEMI en la página editorial escribe una diatriba en contra del proyecto de ley 052/04 con la que trata de desorientar a la opinión en contra de éste e incurre en muchas inexactitudes a saber:

1-. No es cierto que mas del 70% de los colombianos posean un plan de beneficios definido ni una EPS que responda por sus derechos ni una red de servicios de mejor calidad a menor costo, tampoco es cierto que el gasto en salud sea mas justo ni que la cobertura se haya ampliado. Pretender aumentar la cobertura mediante subsidios parciales es fomentar la inequidad ya existente en el Sistema.

2-. Las EPS no solamente son unos intermediarios financieros sino que se han lucrado con el dinero de la salud, que les ha alcanzado para hacer edificios, clínicas propias, universidades, y además para financiar campañas de cabildeo para desorientar a la opinión pública y le recuerdo al Dr. Galán que con la ley 100 de 1993, el dinero destinado a la salud pasó del 3 al 10% de PIB, aumento que no se ha visto reflejado ni en la ampliación del cubrimiento ni en la mejoría de la calidad de la atención de la salud del pueblo colombiano, sino en bonanza para las finanzas de las EPS.

3-. Ataca el Dr. Galán a que en la Ley se obligue a contratar con entidades ajenas a la EPS, ya que con esto se desvirtúa en parte su cómodo sistema establecido de mantener un oligopolio de integración vertical en el cual las EPS ordenan a sus IPS sus políticas basadas no en calidad ni en resultados sino en contención de costos y estas obligan a sus médicos a implementarlas con los pacientes que son obligados a ser atendidos solamente en sus IPS, por sus médicos, contraviniendo la ley y los derechos de los pacientes de escoger libremente su hospital y su médico para establecer, así sí, una competencia por calidad en el servicio, para beneficio de los pacientes.

4-. No se ha enterado el Dr. Galán a pesar de ser Miembro Honorario de la Academia Nacional de Medicina en virtud de la Ley 02 de 1979 por la cual son Miembros Honorarios los exministros de salud, que esta corporación ha llevado a cabo varios estudios sobre la calidad de la atención en los hospitales, y no se ha enterado tampoco que los responsables de la administración del dinero de la Salud no han invertido mayor cantidad de dinero en promover la educación ni la capacitación, de los médicos al servicio de la EPS ni que lo importante en el sistema, tal como lo han implementado los decretos regulatorios de la Ley 100, no es la calidad de la atención sino la eficiencia, refiriéndose a ésta en términos de contención de costos y no, como debería ser en la excelencia de la atención medica o en el resultado benéfico para los pacientes, lo que se refleja en la cantidad de demandas de tutelas a que éstos tienen que recurrir para que las EPS les presten la atención a que están obligadas y cuyo pago no se hace por parte de las EPS sino por un fondo del FOSYGA empleando dineros públicos.

Tiene razón el Dr. Galán cuando dice que Colombia debe dar un paso adelante y yo le agregaría una crítica al proyecto de Ley y es que se queda corto en limitar los lucros de las EPS para que éstas no puedan retener más que un porcentaje del dinero que administran y el resto, o sea, las ganancias, sea reinvertido en salud, porque es a la salud a quién pertenece, y ese es el espíritu de la Ley 100, que el dinero de la salud sea para mejorar las condiciones de salud de los colombianos, no para enriquecer a los intermediarios.

Germán Peña Quiñones MD