Disfunción Eréctil ¿Un Nuevo Factor de Riesgo Coronario?

Disfunción Eréctil

Milán. La disfunción eréctil es una forma de enfermedad cardiovascular y con frecuencia precede a la aparición de otras formas de enfermedad cardiovascular clínica, específicamente la enfermedad coronaria, según Montorsi y colaboradores.

Este estudio italiano afirmó que -debido a que la impotencia o disfunción eréctil se manifiesta dos o tres años antes que la enfermedad de la arteria coronaria- la afección generalmente sirve como “centinela del corazón”, o advertencia precoz de problemas cardiacos.

La disfunción eréctil afecta, en alguna medida, al 52 por ciento de los hombres entre los 40 y los 70 en los EE.UU. y 322 millones de hombres en todo el mundo. La afección se relaciona con la edad, factores de aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) y enfermedad cardiaca.

La disfunción eréctil y la enfermedad de la arteria coronaria comparten muchos de los mismos factores de riesgo, como diabetes, tabaquismo, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, depresión y falta de actividad física. Entre las personas que tienen enfermedad de la arteria coronaria establecida, la prevalencia de la disfunción eréctil puede alcanzar el 75 por ciento.

En el estudio participaron doscientos ochenta y cinco pacientes de enfermedad de la arteria coronaria divididos en cuatro grupos, los que tenía síndrome coronario agudo y enfermedad en un solo vaso sanguíneo, los que tenían síndrome coronario agudo y enfermedad en dos o tres vasos sanguíneos, los que tenían síndrome coronario crónico y un grupo de control de pacientes que se sospechaba que tenían enfermedad de la arteria coronaria pero que se encontró por medio de una angiografía que tenían arterias coronarias normales.

Poco más de la quinta parte de los hombres que tenían enfermedad de la arteria coronaria en un vaso sanguíneo tenían disfunción eréctil, en comparación con más de la mitad de los que tenían la enfermedad en dos vasos sanguíneos, y cerca de las dos terceras partes del grupo del síndrome coronario crónico. El veinticuatro por ciento de los que están en el grupo de control tenían disfunción eréctil.

A pesar de la diferencia en la prevalencia entre hombres que tenían enfermedad en uno o dos vasos, sus síntomas eran similares. La disfunción eréctil se relacionó con un aumento de cuatro veces en el riesgo de enfermedad de varios vasos, en comparación con la de un solo vaso.

El 93 por ciento de los hombres que tenían tanto disfunción eréctil como enfermedad de la arteria coronaria informaron sobre síntomas de disfunción eréctil entre uno y tres años antes de experimentar angina, y el tiempo promedio fue de dos años.

Otro estudio alemán publicado este año mostró que una disminución de la fracción de eyección –una medida de la función ventricular izquierda- es un factor de riesgo independiente de la falla cardiaca misma para disfunción eréctil.

Este último trastorno apareció entre tres y cuatro años antes de eventos cardiovasculares, probablemente por la relación de los dos problemas con la disfunción endotelial, por lo que estos autores recomiendan hacer valoraciones cardiovasculares completas en pacientes con disfunción eréctil.

El estudio valoró a ciento noventa y dos pacientes de alto riesgo cardiovascular del programa en relación con el comienzo y la severidad de de la disfunción eréctil. La prevalencia de esta última en ese grupo de enfermos fue de 80.6%.

La erección es un fenómeno que se produce por efecto de un verdadero sistema de neurotransmisores que actúan en cascada sobre los tejidos del pene. Según Juan Fernando Uribe Arcila, en una revisión publicada en la Revista Colombiana de Urología- la sustancia central de estos pro-eréctiles es el óxido nítrico, una molécula abundante en la naturaleza, antigua en la evolución y barata de producir energéticamente. La semejanza entre el pene y el resto del sistema cardiovascular tapizado de endotelio le ha dado un valor adicional a la disfunción eréctil como heraldo anticipado de la mal función del sistema y de la deficiente producción de óxido nitrico. En dicho artículo se revisó la función eréctil desde el punto de vista bioquímico, las causas de disfunción agrupadas en una “teoría cuadrática” y sugirió algunas estrategias de tratamiento incluyendo el complejo grupo de los “no respondedores” a drogas orales.

La edad es el factor de riesgo más importante para padecer disfunción eréctil de cualquier grado y a mas edad, mayor severidad del proceso. La disfunción eréctil puede ser un síntoma de otras enfermedades importantes, como la diabetes, hipertensión, ateroesclerosis, enfermedades hepáticas, etc. Otras veces es consecuencia de la toma crónica de fármacos, con acción hormonal, psicotropos o antihipertensivos. Tanto el abuso de alcohol como drogas (cocaína, heroína, etc.) se ha asociado a disfunción eréctil. El tabaco produce disfunción eréctil por daño vascular, pero también se ha asociado como factor de riesgo independiente a las enfermedades crónicas relacionadas con el consumo de tabaco.

¿Cuáles son sus causas?

En el acto sexual intervienen diversos factores físico y psíquicos. La alteración de uno de ellos o la confluencia de varios alterados, puede dar lugar a una disfunción eréctil de causa física, psíquica o mixta.

Las alteraciones más frecuentes son vasculares y especialmente la arteriosclerosis. En este grupo están las personas con colesterol alto, tabaquismo, diabéticos y personas con tensión arterial alta. También pueden padecer disfunción eréctil, por daño en la vascularización, las personas que han sufrido traumatismos en los huesos de la pelvis, o que han sido tratadas con radioterapia.

Las consultas de disfunción eréctil, con alteración neurológica como causa, son menos frecuentes. Pero se da en enfermedades del cerebro, como Parkinson, Alzheimer, trombosis y embolias cerebrales. También las alteraciones de la médula espinal, como la hernia de disco, fracturas de columna vertebral con daño medular. Las personas que han sido tratadas quirúrgicamente por cáncer de próstata, colon o recto, también pueden padecer disfunción eréctil.

Ente un 5 y 10% de las consultas de disfunción eréctil, pueden ser por causa de enfermedades hormonales o consecuencia de alguna alteración hormonal secundaria a la toma de algún medicamento. La toma crónica de algunos medicamentos puede llevar a la impotencia por distintos mecanismos. Anabolizantes, cortisona, medicamentos que inhiben la acidez gástrica, analgésicos opiáceos, antidepresivos, medicamentos contra la ansiedad o la psicosis, algunos de los medicamentos para la hipertensión arterial, algunos diuréticos, todos ellos tomados de forma mantenida pueden ser causa de disfunción eréctil.

Las personas con alteraciones afectivas padecen disfunción eréctil con gran frecuencia. El 90 % de los pacientes con depresión grave, padece alguna forma de disfunción eréctil. También pueden padecer disfunción eréctil personas con estrés profesional, problemas de entorno social y laboral, personas con ansiedad o psicosis.

El control neurológico de la erección peneana comprende la acción de los sistemas neuroefectores adrenérgico, colinérgico y no adrenérgico y no colinérgico (NANC). Los nervios adrenérgicos median la contracción del músculo liso intracavernoso, lo que causa la detumescencia del pene erecto. Los nervios colinérgicos contribuyen a la relajación del músculo liso y a la erección del pene mediante la inhibición de los nervios adrenérgicos a través de las interneuronas inhibitorias y la liberación del factor relajador derivado del endotelio. Gracias a la acetilcolina que se libera en las terminaciones nerviosas colinérgicas.

El sistema NANC puede ser el elemento principal en la erección peneana y la vía NO-GMPc es el mecanismo principal de la erección canina. Posiblemente participan en la erección sustancias secretadas por el endotelio que cubre los espacios sinusoidales, como las prostaglandinas, el factor de contracción derivado del endotelio. También parece que las endotelinas 1, 2 y 3 son el factor de contracción del endotelio.

Montorsi P, Ravagnani PM, Galli S, Rotatori F, Veglia F, Briganti A, Salonia A, Deho F, Rigatti P, Montorsi F, Fiorentini C. Association between erectile dysfunction and coronary artery disease. Role of coronary clinical presentation and extent of coronary vessels involvement: the COBRA trial. Eur Heart J. 2006 ; 27(22):2632-9.
Baumhakel M, Bohm M. Erectile dysfunction correlates with left ventricular function and precedes cardiovascular events in cardiovascular high-risk patients. Int J Clin Pract. 2007; 61(3):361-6.
Martínez-Sanz C. Disfunciones sexuales. Manual de urología esencial. https://escuela.med.puc.cl/publ/manualUrologia/DisfuncionesSexuales.html
Uribe-Arcila JF. Una teoría general de la función y de la disfunción eréctil. Rev Col Urol 2006; 15 (3).

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