Enfermedades endocrinas, Metas de tratamiento de la diabetes tipo 2

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

Para alcanzar un buen control de la DM2 se deben establecer metas para cada uno de los parámetros clínicos y bioquímicos que se enumeran en las Tablas 2 y 3 tomadas de las Guías de ALAD 2000. Allí se advierte que para la mayoría de estos parámetros no existe un umbral por debajo del cual se pueda asegurar que la persona con diabetes nunca llegará a desarrollar complicaciones.

Por consiguiente las metas que se presentan en las tablas son en cierta medida arbitrarias.

Se han colocado como niveles “adecuados” aquellos con los cuales se ha logrado demostrar reducción significativa del riesgo de complicaciones crónicas y por lo tanto se consideran de bajo riesgo. Los niveles “admisibles” son aquellos que podrían mantenerse cuando es imposible alcanzar los niveles “adecuados” o cuando alcanzarlos conlleva mayor riesgo que beneficio como en el caso de personas mayores o con una expectativa de vida corta. Estas personas estarían en un riesgo moderado de complicaciones.

Niveles “inadecuados” son aquellos por encima de los cuales el riesgo de complicaciones es alto.

En lo que respecta al control glucémico, el objetivo terapéutico principal es alcanzar una HbAlc adecuada y si es posible, colocarla en el rango normal. La HbAlc es el mejor parámetro predictor de complicaciones crónicas y los estudios clínicos controlados han demostrado que al reducir la HbAlc se puede reducir el riesgo de complicaciones micro y macrovasculares.

Para alcanzar una HbAlc adecuada es necesario lograr un promedio adecuado de glucemia. En la mayoría de las personas con DM2 el promedio de glucemia depende en gran medida de la glucemia mantenida durante los períodos de ayuno. Sin embargo, en algunas personas este promedio puede estar determinado principalmente por las glucemias post-prandiales.

Este fenómeno puede verse principalmente en los comienzos del proceso, y especialmente en la etapa de intolerancia a la glucosa, donde la glucemia post-prandial es un buen predictor de riesgo macrovascular (cardiovascular).

Por lo dicho anteriormente, es importante obtener con frecuencia valores de glucemia durante el ayuno y en los períodos post-prandiales y esto solo es posible mediante el automonitoreo.

El automonitoreo en sangre capilar utilizando tirillas reactivas y un glucómetro para su lectura es el método ideal. Es especialmente útil para conocer el comportamiento de la glucemia en los períodos postprandiales y en las horas de la tarde y la noche, cuando el paciente no tiene acceso fácil al laboratorio. Sin embargo, su costo y necesidad de educación y entrenamiento pueden volverlo difícil de aplicar en algunos lugares. Toda persona con DM2 que no pueda practicar el automonitoreo debería medirse la glucemia al menos una vez por mes o más frecuentemente (una vez por semana) si no se encuentra controlado (Tablas 2 y 3).

Tabla 2. Metas para el control de los parámetros de control glucémico

Tabla 3. Metas para el control de los demás parámetros bioquímicos

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