Medicina Familiar: Fascículo 2 El Niño, Bibliografía Comentada

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

[1] Arias L, Montero JT, Castellanos J. Medicina familiar. Enfoque Integral del menor de 5 años. República de Colombia. Ministerio de Salud. Santafé de Bogotá D.C., septiembre de 1995: 1-13
En esta unidad se describen los cambios físicos, intelectuales y emocionales de los niños, desde el el nacimiento hasta la edad preescolar. Se hace énfasis en la importancia de la familia como núcleo básico de la sociedad para dar el apoyo y amor necesarios tendientes al desarrollo adecuado del menor.

[2] American Academy of Pediatrics: Guidelines for Health Supervision. Elk Grove Village, II, American Academy of Pediatrics Press, 1985.
La guía para la supervisión de la salud, presenta aproximaciones seleccionadas a la atención de familias cuya salud y adaptación están dentro de los rangos normales. Se incluye información biomédica, psicosocial y de desarrollo. Se muestra un modelo flexible con un plan determinado principalmente por la relación entre el médico y la familia, así como por las necesidades y recursos individuales de los niños y sus padres.
Se plantean recursos educativos y da gran importancia a la relación médico-paciente, lo que contribuye a la comprensión de la supervisión de la salud del niño.

[3] Behrman RE, Kliegman RM, Arvin AM, Nelson WE. En: Nelson WE, ed. Tratado de Pediatría. Decimoquinta edición. España: McGraw-Hill Interamericana; 1997: 31-64.
Esta obra esta orientada a un amplio espectro de problemas relacionados con la salud y el bienestar de lactantes, niños y adolescentes con lo que se enfrentan los profesionales médicos, el personal sanitario y los estudiantes de medicina.

[4] Robinson MJ, Roberton DM. Pediatría Práctica. México D.F: Manual Moderno; 1996: 91-150
Esta obra contiene los problemas de salud más frecuentes del niño y adolescente. Además, incluye información acerca de trastornos menos frecuentes y los pone en perspectiva. Contiene una fuerte aproximación clínica al diagnóstico y tratamiento, acompañados de un buen aporte en relación con estudios radiológicos y de laboratorio.

[5] Plata Rueda E. Necesidad de una pediatría más humana. En: Plata Rueda E, Leal Quevedo F, Mendoza Vega J, eds.. Hacia una medicina más humana Santafé de Bogotá: Editorial Médica Internacional Ltda.; 1977: 85-91.
En este capítulo, el autor pone de manifiesto de manera contundente que todo profesional de la salud que atiende niños, debería tomar conciencia de que existe en la pediatría, otra cara de la moneda distinta, de la meramente somática y tecnológica: la cara humana. Igualmente plantea cómo la pediatría en Colombia ha hecho progresos considerables, en ciencia y tecnología, que la colocan al mismo nivel de los países más desarrollados, pero en lo que si está muy atrasada es en el reconocimiento de las necesidades anímicas del niño.
También hace énfasis en la importancia de institucionalizar la presencia de la madre en la atención del niño hospitalizado. Hace un recuento histórico somero de la evolución de la atención hospitalaria madre – hijo.

[6] Plata Rueda E, Leal Quevedo F. Hacia una entrevista pediátrica más humana. En: Plata Rueda E, Leal Quevedo F, Mendoza Vega J. Hacia una medicina más humana. Santafé de Bogotá:. Editorial Médica Internacional Ltda; 1977: 93-115.
Los autores hacen referencia a la entrevista como la medida del acto sacramental del ejercicio de la medicina y por lo tanto debe ser el encuentro de dos humanidades, la del médico y la del enfermo.
Muestran la entrevista como la mirada médica en su totalidad, en la cual se intenta captar la concreta situación del sujeto enfermo y de la cual habitualmente quede un registro escrito que es la historia clínica, que en los sucesivos encuentros va complementándose y enriqueciéndose. Plantean que la entrevista es el escenario primordial de una relación humana, y que en estos tiempos difíciles en que la prisa es una constante, debemos estar concientes de que debe continuar siendo un acto humano pleno de sentido.
Comentan alguna enseñanzas que recibieron de su larga experiencia con niños enfermos y los pequeños detalles que no pueden aprendersen en un libro de texto, sino en el diario trajinar con la complejas relaciones humanas, cuando éste es amable, abierto y receptivo.

[7] Ronderos J, Iregui ML. Guías para la evaluación y mantenimiento integral de la salud del niño entre los 0 y 5 años. Santafé de Bogotá: Fedicor, 1996: 1-76.
En esta obra los autores resaltan la importancia del análisis y la implementación de las conductas destinadas al cuidado de la salud, la intima relación existente entre los aspectos biológicos y las realidades familiares y sociales de los pacientes, dado el claro impacto de estos últimos, sobre la génesis y evolución de las enfermedades y las dolencias físicas y mentales tanto del infante, como de los diferentes miembros de su grupo familiar.
En cada uno de los fascículos se presenta una breve metodología que facilita el análisis de la interacción padres – hijo, y de las realidades cotidianas de la familia, así como algunas tareas de desarrollo personal y familiar.

[8] Fanta E. Guía del crecimiento y desarrollo en el niño y el adolescente En: Meneghello J, ed. Pediatría. 5ª. edición. Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana S.A.; 1997: 79-117.
Este capítulo expone un resumen de los acontecimientos decisivos, así como de los limites normales en exámenes periódicos durante las distintas fases de desarrollo y de consulta del niño sano. Muestra como los exámenes periódicos en etapas especificas del desarrollo y del crecimiento permiten identificar en forma temprana los problemas y fomentan una buena relación entre el niño, la madre, la familia y el pediatra.
Plantea también que la evaluación de cómo se están satisfaciendo las necesidades del niño dentro de un determinado contexto cultural, puede ser abordado usando el mejor conocimiento posible como criterio.

[9] Arias L, Montero JT, Castellanos J. Enfoque integral del escolar. República de Colombia. Ministerio de Salud. Santafé de Bogotá D.C., septiembre de 1995: 2-8.
Este artículo describe los cambios presentados por la persona en edad escolar, tanto en su aspecto físico como intelectual y emocional.
Este enfoque integral tiene en cuenta los factores genéticos que influyen en el desarrollo escolar, al igual que considera las interacciones con la red familiar y el contexto sociocultural. El escolar, por el proceso intenso de socialización que vive, propio de su ciclo vital individual, puede ser canalizado como un excelente agente de cambio social.

[10] Mussen P, Coger J, Kagan J. Desarrollo de la personalidad del niño. Desarrollo durante la niñez intermedia. México: Editorial Trillas S.A.; 1971: 479-659.
En estos capítulos, se examinan brevemente el continuo crecimiento físico del niño durante este periodo y se muestra el impresionante desarrollo intelectual y cognositivo que caracteriza a estos años. Igualmente se analiza el desarrollo general de la personalidad y los problemas de ajuste del niño, así como la influencia de su ambiente social en expansión cuando ingresa en el mundo más amplio de la escuela y del grupo de semejantes o compañeros.

[11] Bastidas M, Posada A, Ramírez H. Crecimiento y desarrollo del niño escolar En: Posada A, Gómez JF, Ramírez H, eds. El niño sano.Medellín: Editorial Universidad de Antioquia; 1977: 222-234.
En este capítulo se analiza el crecimiento y el desarrollo del niño escolar sano. El crecimiento se presenta en relación con sus variaciones de peso, talla, perímetro cefálico, frecuencia respiratoria, frecuencia cardiaca, presión arterial, agudeza visual, senos paranasales y dentición. El análisis del desarrollo se hace en sus aspectos motor, cognoscitivo, psicosexual y psicosocial.

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