El Elefante y la Idiosincrasia Estereotipada

Nueva York. Las Naciones Unidas convocaron a estudiantes universitarios de todos los países para que cada equipo presentara una monografía sobre el elefante. Se realizaron tres reuniones generales explicatorias y cuando no hubo más dudas, los equipos tuvieron siete días para presentar su trabajo. Lo que las Naciones Unidas buscaba -y lo logró-es que cada uno lo hiciera de acuerdo a su particular idiosincrasia:

Los americanos presentaron un pequeño librito o manual, encuadernado en rústica que se titulaba How to make money with elephants. Los alemanes presentaron sesenta y ocho tomos encuadernados en cuero, el primero tenía mil páginas en papel cebolla y se titulaba: Un brevísimo y resumido estudio sobre el elefante primer tomo, la oreja izquierda. Los franceses presentaron un libro titulado L’amour et l’elephant. Los japoneses presentaron dos libros: Cómo copiar elefantes y El elefante transistorizado. Los holandeses presentaron: Variaciones sobre quesos a base de leche de elefanta. Los ingleses presentaron God save the elephant, and the Queen. Los portugueses presentaron un ensayo llamado: Os elefantes mais poderosos do mundo são os elefantes lusitanos de Angola y Mozambique. Los españoles presentaron dos libros Esencia, presencia y constancia del elefante y El elefante católico a la luz de las doctrinas de Santo Tomás de Aquino y San Juan de la Cruz (escrito antes del gobierno de Rodríguez Zapatero). Y cuando le preguntaron a los argentinos por su trabajo sobre el elefante, estos contestaron: “¡y bueno! ¿Era para hoy? ¿No lo podemos entregar la semana que viene?” No se presentó ningún proyecto desde la perspectiva de Bolivia, puis –antes de Evo Morales- habían estado distraídos por las oligarquías, tirándose piedras para llegar al mismo punto. Los venezolanos, por otro lado, declararon al carajo con el elefante que nos está mamando el petróleo. Los colombianos dijeron que era un apunte del señor Cardenal Rubiano, quién dijo que sí el Presidente Samper no supo del ingreso de dineros narcos a su campaña, era como si no se hubiera dado cuenta de que había un elefante en la sala de su casa. Los chilenos por otro lado, quienes ya lo habían hecho desaparecer, declararon en un Acuerdo Nacional, que habría verdad y justicia, y mientras, otorgaron una pensión vitalicia a todos los que presuntamente fueron testigos (antes del juez Baltasar Garzón). En Turquía, el gobierno de Ankara declaró que el elefante era un caballo de Troya de los terroristas y los metieron preso.

Los italianos no opinaron sobre el elefante; en su lugar contaron una anécdota, esta sí de la vida real. Cuando el príncipe Ludovico el Moro le encargó a Leonardo Da Vinci hacer una escultura en bronce del Duque de Sforza a caballo, el genio -que no podía hacer nada sin irse hasta el meollo del asunto, lo que lo hacía un artesano tremendamente incumplido- se dedicó a investigar sobre la fundición del bronce (y sobre la vida de los caballos), por lo que escribió sendos tratados sobre dichos temas, más no trabajó en la escultura que le habían encomendado. Esta es la versión italiana sobre la erudición alemana.

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