El Caso de Dopaje de Aaron Davis

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Durante el transcurso de los años, el dopaje ha ido tomando mayor importancia en la práctica de todos los deportes, convirtiéndose en materia de controversia y estudio, por las vulneraciones a las reglas de juego limpio o “fair play”, pero también en ocasiones ha impedido el ejercicio libre de la conocida presunción de inocencia que hace parte de todos los sistemas procesales a nivel mundial.

Para World Rugby, Federación Internacional que rige este deporte, las reglas antidoping: “son reglas deportivas que gobiernan las condiciones bajo las cuales se practica el deporte. Destinadas a hacer cumplir los principios del anti-doping de manera global y armónica, tienen una naturaleza distinta de las leyes penales y civiles y no tienen la intención de estar sujetas o limitadas por requerimientos nacionales y standards legales aplicables a los procedimientos penales o civiles1”.

En esta oportunidad presentaremos el caso de Aaron Davis, jugador de Rugby suspendido por cuatro años por la presunta violación a las normas antidopaje, en específico a la Regulación 21 propia de World Rugby.

Aaron Davis fue jugador de fútbol americano hasta el año 2015 y posteriormente, en el año 2016 firmó con el equipo de rugby Ohio Aviators. Al jugar fútbol americano conocía las reglas antidopaje y manifestó en varias oportunidades haberse sometido a controles antidopaje.

Al practicar dos deportes relativamente similares, el jugador pensó que las reglas antidopaje y las sustancias prohibidas eran las mismas.

Sin embargo, en prueba realizada fuera de práctica, se encontró que el jugador contaba con presencia de Norandrosterona, sustancia prohibida por World Rugby, que había sido ingerida por el jugador a través de suplementos vitamínicos.

El mismo jugador mencionó que tomaba los suplementos, y que en realidad no se había fijado en los componentes ni había reparado en la lista de sustancias prohibidas por World Rugby.

La sanción establecida por World Rugby para los casos de dopaje, es de cuatro años.

Este término puede ser reducido en dos casos:

(i) si la sustancia no está especificada en la regulación; o

(ii) si el jugador prueba que su consumo no fue intencional.

Teniendo en cuenta que la sustancia si se encontraba específicamente prohibida en la regulación, al jugador en su defensa solamente le quedó tratar de probar que el grado de culpabilidad en la ingesta de la sustancia fue leve, y con eso tratar de reducir la sanción a la mitad.

Después de haberse realizado pruebas de laboratorio, con el fin de probar que la sustancia se hallaba presente en los suplementos vitamínicos, se encontró que dichos suplementos no contenían Norandrosterona.

El jugador incluso buscó probar que la sustancia había ingresado en su cuerpo a través de alimentos contaminados, sin embargo, no fue posible probar la veracidad de las afirmaciones, ni de donde pudo provenir la sustancia, haciendo que el jugador se viera condenado con la sanción de cuatro años de suspensión.

Esta decisión fue ratificada por el tribunal de segunda instancia en World Rugby (Post Hearing Review Body de World Rugby). Esta decisión de todas formas es apelable ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS por sus siglas en francés).

Para mayor información contactarnos al correo electrónico [email protected]

Cristina Delgado
GHER Asociados
Twitter: @gher_asociados


Bibliografía

1. REGULACIÓN 21. World Rugby, Prefacio. En: https://www.worldrugby.org/handbook/regulations/reg-21/reg-21?lang=es

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