A Dora Cadavid todavía la Cortejan, pero…«A mi edad me da Miedo Fracasar»

Mientras que Inesita, el personaje de Dora en Betty, la fea, tiene como únicas amistades a las chicas del cuartel, pues su marido y sus hijos la dejaron, a la actriz no le pasa lo mismo; conserva el amor de su hijo y su familia, de su hermana, y hasta le sobran pretendientes, aunque ella confiesa que no está pensando en otro matrimonio.

Si bien a Inesita se le fue el marido, Dora aún trata de recuperarse de la muerte de su esposo José Luis, con quien vivió un gran amor: «Es insuperable la forma de la muerte de él. Eso no es quitarle la vida a quien muere sino mermársela a quien queda vivo. Uno queda con miedo y rabia, aunque eso ya lo superé. Me refugié en mi hijo, mi nieta y mi hermana Nena». Y es que el amor por su hijo Moisés ha sido decisivo para ella: «El amor por los hijos y por los nietos, es diferente. Él fue la persona en la que me apoyé cuando perdí a José Luis, y en su esposa Marcela, y creo que los amo por igual. Mi Daniela es una entretención, es un amor descomplicado, sin obligación, como sí le toca a uno con el hijo. A Daniela, la disfruto».

Ella tiene un amigo por Internet y confiesa que prefiere a los hombres chilenos.

CIBERNÉTICA
Pese a todo ello, Dora ha encontrado en la red una nueva ilusión, gracias a su hijo Moisés, que le enseñó cómo chatear. Tan pronto aprendió, envió un mensaje diciendo que quería encontrar amigos. «Ese anuncio lo contestaron varios y continué la comunicación con Jesús María. Es escritor, es muy culto y está al tanto de lo que pasa, quiere al país y hace votos para que salgamos adelante». Con él lleva casi un año escribiéndose: «Cuando llego a Pereira, mi hijo le envía un mensaje y él me llama por teléfono». Sin embargo, y aunque él la conoce por la televisión, ella no le ha pedido ni siquiera una foto, ni sabe cuándo lo verá. Y aunque está muy entusiasmada con él, cree que de esta relación no surgirá un nuevo amor: «No creo que sea amor. He tenido dos matrimonios: uno con el padre de Moisés, con quien me casé muy joven y quizás no supimos entender el amor, y el segundo, que me enseñó de verdad a amar, y no digo el amor carnal, sino a compartir y otras cosas que se deben encontrar en una pareja. Pero un tercero creo que no, me da susto que a los 62 años me llegue un fracaso. Porque a los 20 se supera, pero a esta edad no. Es mejor tener un amigo al cual contarle cosas, y así, como amigos, oigo ofertas, estoy haciendo casting».

Ella prefiere amigos extranjeros, aunque no le faltan los galanes nacionales: «El colombiano quiere matrimonio o ser el compañero, y a veces uno busca a alguien con quien compartir un fin de semana, sin necesidad de tener cama, y eso es muy difícil que se encuentre. Es increíble que a mi edad tengo que espantar incluso hombres jóvenes. Lo que pasa es que todo lo vuelvo charla, para no sentirme pretendida ni hacerlos sentir mal; pero para el tercero yo no arranco».

PLENAMENTE
Dora estuvo casada con chilenos, aunque tuvo un amor colombiano: «Tuve un amor muy grande colombiano, duré seis años de amores con un antioqueño muy prestante, pero nada que ver con los chilenos. Ellos no son celosos porque tienen una gran autoestima. Me separé del primero por pura juventud, porque después fuimos grandes amigos. Ellos comparten con la mujer; no sé si sean infieles, pero al menos no son descarados; les gusta exhibir a su mujer y que se la admiren, porque quien ama, está orgullo de su mujer y la muestra, ¿o no?»

La actriz confiesa que está de acuerdo con la unión libre, pero no aceptaría la infidelidad: «Jamás estaré de acuerdo. Una infidelidad se perdona, pero la deslealtad no, y es muy difícil que una cosa este lejos de la otra. Yo no perdono la infidelidad». En cuanto a las relaciones libres, ha aprendido a aceptarlas con el tiempo: «Ahora es lo normal. Lo único que digo es que no hubiera sido capaz de iniciar mi vida sexual antes de los 20. Ahora es a los 12»

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