Historia del Atletismo en Colombia

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Los diferentes acontecimientos acaecidos en la Historia de la Educación Física y del Deporte deben ser comprendidos en la propia dinámica de cambios en la estructura, normas y valores sociales. Son por tanto, acontecimientos que se sitúan en un contexto histórico determinado que es preciso analizar en su conjunto para una mejor comprensión del tema.

Cuando, en 1934, Alfonso López Pumarejo consiguió hacer llegar al poder al grupo liberal después de casi cincuenta años en la oposición, se inició para Colombia una etapa de cambios, que el mismo Presidente denominó como “Revolución en Marcha”. Este grupo liberal pretendía emprender una reforma importante que iniciara la industrialización y modernización del país. Pero ante el importante reto que se marcaban sus mismos dirigentes manifestaban públicamente que el país carecía de los profesionales de alta cualificación que se estaban precisando para poner en marcha nuevas instituciones que confirieran impulso a la ciencia, la industria y la cultura de Colombia, y especialmente el propio presidente se lamentaba de la carencia de profesores.

En su discurso de toma de posesión, Alfonso López Pumarejo hacía pública su preocupación por la carencia de personal docente, en estos términos:

“No tenemos verdaderos maestros en la enseñanza primaria y secundaria… El estado no se ocupa de dotar al país de instituciones que sepan lo que enseñan y lo sepan enseñar. Nuestras universidades son escuelas académicas.. La situación nos obliga a buscar en profesionales extranjeros lo que los maestros nacionales no pueden ofrecer para el progreso material y científico de la nación”. 1

Como puede deducirse de este peque o párrafo transcrito, la educación era una de las preocupaciones prioritarias de Alfonso López, y sus primeros esfuerzos gubernamentales estuvieron en torno a ella. Inició la tarea de reformar el sistema educativo en todos los niveles, desde la escuela elemental urbana y rural, hasta la universidad. Así mediante

“la Ley 12 de 1934 ordenó dedicar a gastos educativos el 10% del presupuesto nacional”. 2

El nuevo gobierno anunciaba su propósito de organizar un sistema educativo nacionalista, modernizador y democrático, capaz de preparar a los obreros técnicos que necesitaba. Así la segunda medida precisa fue dotar al Estado de instrumentos legales para adelantar la reforma.

“Para ello se introdujo el artículo 14 en la reforma constitucional de 1936, que autorizaba al Estado para que, respetando el concepto de libertad de enseñanza, el gobierno pudiera intervenir en la marcha de la educación pública y privada, a fin de garantizar los fines sociales de la cultura y la mejor preparación intelectual, moral y física de los educandos”.3

Sobre esta base constitucional, numerosas leyes y decretos dieron nueva organización, nuevas orientaciones pedagógicas y nuevos contenidos al sistema global de la educación. La escuela primaria urbana y rural, la enseñanza media, el bachillerato, la universidad, experimentaron cambios sustanciales.

Por la Ley 68 de 1935 se había reformado totalmente la organización universitaria. Se otorgó personería jurídica a la Universidad Nacional y se constituyó en facultades, escuelas profesionales nacionales e institutos de investigación por el Conservatorio Nacional de Música, Observatorio Nacional Astronómico, Museos e Instituto Nacional de Radium. Se dispuso la compra de terrenos adecuados para la erección de la ciudad universitaria y la construcción de sus edificios. Se establecieron las bases en que debía formarse el gobierno de la universidad estatal y el cuerpo consultivo. Esta ley consagró de hecho la autonomía universitaria y centralizó organismos dispersos.

Durante este primer gobierno de Alfonso López varios científicos e intelectuales españoles que comenzaban a salir de nuestro país como consecuencia de la guerra civil fueron invitados a ubicarse provisionalmente en Colombia por algunos liberales como Eduardo Santos. Éste político miembro del partido en el poder, estaba cercano a la realidad española y conocía las inquietudes culturales de muchos grupos intelectuales que apoyaban la II República. Sobre esta circunstancia escribía el también liberal, Germán Arciniegas:

“Santos fue constante defensor de la República,(se refiere a la II española) cultivó una amistad muy grande con don Manuel Azaña, y era considerado como uno de los más destacados defensores suyos en América Latina. La acogida que dispensó a quienes buscaron asilo en Colombia fue la mejor. Algunos trabajaron en “El Tiempo” como don José Prat o don Luis de Zulueta. Pero donde brillaron más fue en la Escuela Normal Superior con figuras como la de don Urbano González de la Calle, uno de los filólogos más calificados de España” 4

Historia del atletismo en ColombiaY así durante la primera etapa liberal de Alfonso López algunos exiliados vascos y unos pocos miembros de la cultura española se ubicaron con su apoyo en Colombia de forma provisional, en espera de que se resolviera la que vislumbraban como transitoria circunstancia negativa de la II República española, en la seguridad de que se resolvería en poco tiempo.

Finalizada la contienda, como es sabido, la derrota del gobierno español frente al levantamiento de Franco, fue consecuencia de que un gran número de españoles pasara la frontera de los Pirineos. Tras las precarias y, en gran número de ocasiones, inhumanas condiciones que ofreció Francia a estos exiliados y presionados más aún por los prolegómenos de la guerra mundial, muchos de ellos iniciaron con urgencia los contactos con otros españoles que se encontraban ya en tierras de América.

Para las fechas en que la guerra civil española había concluido, Eduardo Santos Montejo, ya encabezaba el segundo gobierno liberal en Colombia y se había convertido en el político colombiano que se mostraba más proclive a la acogida seleccionada de intelectuales, investigadores y profesores españoles, que fuera de España, buscaban un lugar en América donde reorientar sus vidas personales y profesionales. Desde su periódico “El Tiempo” se hacía proselitismo en pro de la importante categoría científica que muchos españoles republicanos ciertamente alcanzaban y se intentaba neutralizar la campa a que en su contra el diario conservador “El Siglo” igualmente promovía.

A la Universidad Nacional, en período de gestación y estructuración, como vimos, se fue incorporando como profesores a importante número de los exiliados españoles que fueron acogidos, y que contribuyeron a la elaboración de planes de estudios, creación de nuevas facultades, puesta en marcha de múltiples departamentos universitarios, etc.

En la misma línea de renovación y estructuración educativa, se procedió a la reorganización de las escuelas normales y la Facultad de Educación, creada durante el gobierno de Enrique Olaya (1931-1934), fue transformada en la Escuela Normal Superior.

La Escuela Normal Superior fue un empeño liberal que se trató muy especialmente y que se organizó con el objetivo de formular una nueva política para la formación progresista de profesores de educación secundaria, que debían ser el motor e impulso en la reforma y modernización que se pretendía conferir al país. En ella trabajaron como profesores importantes políticos liberales, e incluso varios ministros de educación como Germán Arciniegas o Darío Echandía. En esta entidad aportaron incluso sus esfuerzos personales, siendo conscientes, de la ya mencionada carencia de profesorado cualificado. Así por ejemplo Darío Echandía simultaneó su labor de profesor en la Normal Superior, incluso cuando ocupó cargo como ministro en el gobierno. Sobre este aspecto, que no deja de ser hasta cierto punto sorprendente, escribía el director José Francisco Socarrás (1987):

“Darío Echandía no quiso aceptar sueldo alguno como profesor de la Normal, alegando que no lo consideraba compatible con su cargo de Ministro de Educación. Se hizo poner la clase a las siete de la mañana para poder llegar al Ministerio a las ocho y cuarto a más tardar”.5

Para poder organizar más fácilmente el funcionamiento de esta entidad clave para la formación de profesorado, se trasladó su control directamente al Ministerio de Educación Nacional, y se dispuso por Decreto n 1168 de 1941 como una dependencia de la Sección de Enseñanza Secundaria del Ministerio de Educación Nacional, que ampliaba sus objetivos excediendo los puramente docentes y establecía que (6) :

“La Escuela Normal Superior, además de los fines que actualmente persigue, colaborará con el Ministerio en el estudio, preparación de planes, programas, métodos, organización e inspección de la enseñanza secundaria”. 7

La alta cualificación de los primeros exiliados españoles llegados durante el gobierno de López promovió a que su acogida empezase a ser vista como de gran interés en la puesta en marcha de las renovaciones e innovaciones que el gobierno de López pretendía promover, teniendo un especial encauce, entre otras hacia la reforma de la enseñanza y, como ya se ha mencionado en la puesta en marcha de la Universidad Nacional, y otras universidades y entidades científicas e investigadoras.

Cuando ser vislumbró la posibilidad de llegada al país de exiliados extranjeros procedentes de España y Europa, los políticos liberales en el gobierno, empezaron a pronunciarse al respecto. Parecían haberse convencido, a través de los primeros exiliados que iban conociendo, de la incipiente idea “importadora de rojos” de Eduardo Santos.

A pesar de los temores que se albergaron en cuanto a las ideologías izquierdistas, un sector vio la posibilidad para Colombia y su “Revolución Liberal” en la factible acogida de personas cualificadas que impulsasen y ayudasen a promover y desarrollar las reformas que la nación estaba precisando.

Podemos citar en este punto como especialmente significativas las opiniones de Darío Echandía que respondían en cierta forma a la opinión de un gran número de políticos liberales:

“El paso revolucionario que nosotros podríamos dar hacia la creación de una vida más alta, sería la importación de millares y millares de hombres, que sabiendo un oficio, se quedaran sin oficio en Europa. Las leyes de inmigración se pondrían entonces en vigencia en Colombia y así se formará una sociedad mejor, después del paso de una generación” 8

Así muchos españoles como Francisco Cirre fueron especialmente contratados en Francia para impartir clases en la Escuela Normal Superior. A su claustro de Profesores se incorporaron un número importante de exiliados españoles: Francisco de Abrisqueta, Luis de Zulueta, María Rodrigo, Mercedes Rodrigo, Francisco Vera, Manuel Usano, José de Recasens, Francisco Cirre, Pedro Urbano González de la Calle, Pablo Vila, José María Ots Capdequí, Rafael Ureña, Francisco de Sales Aguiló, etc. Y como veremos, la Educación Física se benefició en esta entidad muy especialmente del aporte que suponía la elevada cualificación profesional concretamente de Manuel Usano Martín.

El director de la Escuela Normal Superior José Francisco Socarrás (1987) se detiene especialmente para hacer mención a lo poco usual de la configuración de su claustro de profesores que le dio la especial relevancia que alcanzó y el alto nivel conseguido:

“Antes de ocuparme de lo que fue la Escuela Normal Superior durante mi rectoría debo hacer una observación que estimo importante. Como motivo de la guerra mundial y, sobre todo, de la toma del poder por el nazismo en Alemania y el franquismo en España, expatriados de esos países se asilaron entre nosotros, generosamente acogidos durante los gobiernos de los Presidentes Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos. Entre ellos se contaron profesores de gran valía como Paul Rivet, Pedro Urbano González de la Calle, Luis de Zulueta, Pablo Vila, Francisco Vera, Manuel Usano, Francisco Cirre, Mercedes Rodrigo, José de Recasens, Fritz Karsen, Justus Wolfran Schottelius, Rudolf Hommes, Kurt Freudenthal, Gerhart Masus, quienes enseñaron en la Escuela Normal y contribuyeron a darle el alto nivel científico y pedagógico que ella mantuvo”. 9

Como resumen para este artículo, podemos apuntar que los republicanos españoles tuvieron un importante papel en cuanto a la reforma educativa que los gobiernos liberales llevaron a cabo en Colombia, en la enseñanza primaria, secundaria y universitaria. Su influencia no se redujo tan solo a formar parte muy importante, numéricamente hablando de instituciones claves para la reforma, sino en su participación en la elaboración de planes de estudios, desarrollo de reformas, creación de instituciones, etc.

Entre el grupo de españoles acogidos se encontraba Manuel Usano Martín. Él y su familia se habían mantenido en espera, primero en Burdeos y luego en Toulouse, de los visados que su amigo el Dr. Puche gestionaba para poder viajar a Méjico. Pero los azares políticos propiciaron la llegada en primer lugar de la documentación que desde Bogotá le facilitó José María Ots Capdequí, importante historiador del Derecho Indiano que también fuera su compañero en la Universidad valenciana, y que ya se encontraba en el exilio en Colombia, invitado por el Presidente Eduardo Santos.

Historia del atletismo en Colombia 1946Manuel Usano llegó a Colombia habiendo visto truncado por escasas fechas su doctorado. Su título de Licenciado en Medicina español no le habilitaba en el país para ejercer como galeno, por lo que buscó entre sus recursos profesionales, aquellos que pudieran servirle para proporcionar a su familia y a él mismo el “modus vivendi”, y como consecuencia realizaría una labor trascendental para la Educación Física y el Deporte de Colombia. Así, y sin embargo, dadas las circunstancias del país, el título que como Profesor de Educación Física poseía Manuel Usano expedido por el Excmo. Sr. Presidente de la República española, si le fue revalidado por el Sr. Ministro de Educación Nacional de Colombia.

Es preciso en este punto conocer la trayectoria anterior en España de MANUEL USANO MARTÍN10 y así explicar como pudo llegar a producirse este cúmulo de circunstancias que se confabularon en beneficio de la Educación Física y el Deporte de Colombia.

Manuel Usano nació en Arévalo (AVILA) el 26 de febrero de 1909. Cursó el Bachillerato en el Instituto General y Técnico de Valencia que finalizó el 5 de agosto de 1925. Entre 1926 y 1932 llevó a cabo los estudios de Licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad de Valencia. Realizando el examen de Grado en 1932 con calificación de sobresaliente.

Desde 1930 hasta 1934 fue Alumno-Interno y Médico-Interno del Hospital Clínico de la Facultad de Medicina de la citada capital levantina. En este último a o el 15 de julio fue admitido como Colegiado número 2342 en el Colegio de Médicos de Valencia.

Manuel Usano fue un gran deportista en varias especialidades atléticas. Entre 1928 y 1935 fue Director del Comité Deportivo de la Universidad de Valencia, desde cuyo cargo organizó el deporte universitario. También fue Presidente de las Federaciones de Atletismo, Natación y Rugby de Valencia en diversos períodos y campeón universitario en varias ocasiones, de decatlón, atletismo, fútbol y rugby.

En 1932 se graduó como Profesor de Educación Física en la Universidad de Madrid. Sabemos por fuentes orales de su familia que Manuel Usano fue fundador en España del Instituto Escuela de Valencia. También debió de participar en la creación de la Escuela Nacional de Educación Física creada en torno a las inquietudes de la Institución Libre de Enseñanza, organización a la que Manuel Usano estaba próximo y era afín. Esta escuela se integró en la Universidad de Madrid, circunstancia, la de su inclusión en la estructura universitaria, que ocurría por primera vez en nuestro país, dependiendo de la Facultad de Medicina y de la sección de Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras, medida gubernamental publicada en la Gaceta de Madrid, el 14 de diciembre de 1933.

En mayo de 1933, Manuel Usano obtuvo una beca de la Junta de Ampliación de Estudios que le permitió estudiar durante un año en Alemania: Fisiología del Deporte y del Trabajo. Durante ese tiempo realizó estudios en la Escuela Superior de Educación Física de Alemania, en Berlín (Deutsche Hochschule für Leibesübungen). Asistió al curso anual de especialización médico-deportiva organizado por la Dutsche Sportärztebund, que aprobó, obteniendo el certificado como Sportarzt (Médico Deportivo).

En 1933, fue el Delegado Oficial de España en el Primer Congreso Internacional de Medicina del Deporte, celebrado en Turín y Roma (Italia).

Entre 1932 y 1939, fue Profesor Especial de Educación Física, por concurso, del Instituto Escuela de Valencia. Este trabajo le simultaneó con el de Profesor Ayudante de clases prácticas de las Cátedras de Bioquímica y Fisiología en la Facultad de Medicina de Valencia. En estos mismos a os (1932-1939) fue Médico-Jefe del Departamento de Fisiología del Deporte y Biometría deportiva de la Universidad de Valencia.

Durante el período comprendido entre 1931-1939 realizó su especialización científica hacia la Fisiología, en su aplicación al trabajo, alimentación y ejercicio físico, bajo la dirección del Dr. José Puche Álvarez, Catedrático de Fisiología y Bioquímica de la Facultad de Medicina de Valencia. Durante el tiempo que estuvo como Profesor Ayudante de Cátedra de Fisiología con el Dr. Puche, estuvo realizando la tesis doctoral, que presentó alrededor de las fechas en que surgió la contienda civil y que nunca llegó a defender por las circunstancias posteriores, quedando así truncada la finalización de su Doctorado.

Terminada la guerra, ya en Francia y entre 1939 y 1940 trabajó en el Instituto de Educación Física de la Universidad de Toulouse (Francia), sobre Fisiología del Deporte, colaborando con el Profesor de Fisiología de la Facultad de Medicina y Director del Instituto, Profesor Camil Soula.

Gracias a las gestiones que Antonio Trías Pujol, médico español que ya se encontraba en el exilio en Bogotá y el ya mencionado, José María Ots Capdequí realizaron, el gobierno de Eduardo Santos envió un salvoconducto por el cual autorizaba a su Consulado en París para dar el visado de entrada en Colombia a Manuel Usano Martín y su familia.

Como consecuencia embarcaron en Marsella rumbo a América, con la esperanza de reencauzar sus vidas personales y familiares. Para ello portaban un potencial profesional de gran interés, teniendo en cuenta que Manuel Usano contaba en 1940 con 31 años y un currículum que avalaba una futura trayectoria profesional cargada de potencialidades positivas, allí donde las circunstancias políticas le hicieran llegar.

Su trabajo en Colombia

La familia Usano arribó a tierras de Colombia el 22 de junio de 1940 al Puerto de Buenaventura. Después de tres días de viaje en tren llegaron a Bogotá.

Historia del atletismo en Colombia Manuel UsanoMientras buscaba un trabajo más estable, Manuel Usano estuvo un tiempo de ayudante en el consultorio que compartían el español Antonio Trías Pujol y su ex-alumno colombiano Guillermo Ferré. En este consultorio Trías ejercía la especialidad de traumatología y Manuel Usano comenzó a dar masajes, poner inyecciones, etc.

El antiguo tratado de convalidación de títulos existente entre Colombia y Espa a, había propiciado la llegada de algunos médicos españoles, que saliendo de nuestro país como consecuencia del resultado de la contienda civil de 1936-1939 deseaban alejarse de las rencillas políticas entre los partidos republicanos que presumían reproducirse entre el numeroso contingente de asilados acogidos en México.

La llegada de prestigiosos doctores como Antonio Trías Pujol o Carlos Zozaya, invitados y acogidos por el gobierno liberal de Eduardo Santos Montejo, suscitó ciertos recelos entre el grupo profesional colombiano, que albergaba quizás el temor de que el número de miembros de la competencia española pudiera irse incrementando. Como consecuencia se suscitó un importante debate en cuanto a la convalidación de títulos y solamente los médicos anteriormente citados, Trías y Zozaya, consiguieron la convalidación del título que les permitió trabajar legalmente en la medicina en Colombia.

Ante la imposibilidad pues de obtener la convalidación de su título y no poder por tanto ejercer legalmente la medicina en el país, Manuel Usano Martín encauzó su trayectoria profesional en torno a la Educación Física, aspecto profesional que, como hemos podido ver a través de su currículum, era una especialidad a la que también había dedicado en España esfuerzos académicos, docentes e investigadores y sobre la que poseía una experiencia importante. Consiguió un trabajo como Profesor en el Instituto Nacional de Educación Física de Colombia (Bogotá). El 14 de agosto de 1940 comenzó la impartición de clases en este centro docente. Desde el primer momento de su incorporación parece que su aportación resultaba bien necesaria y su cualificación suscitó un gran beneficio cualitativo y cuantitativo para esta entidad. Así fue designado Profesor de Fisiología, Kinesioterapia, Biometría y Atletismo, además de ser nombrado Jefe de los Laboratorios de Investigación y prácticas.

Este primer pasó le incentivó a buscar en la misma especialidad, ingresos que complementaran los siempre escasos que reportaba la enseñanza. Así Manuel Usano empezó a encontrar profesionalmente un espacio en que podía reencauzar su vida y aportar al país su experiencia y buen hacer. El mismo trabajo que iba realizando le fue abriendo camino, puesto que iban siendo conocidas dentro de la especialidad la cualificación y la experiencia que en este campo Usano podía suponer para el país que le había acogido.

Nombrado Director Técnico del equipo atlético de Cundinamarca11 en los V Juegos Atléticos Nacionales de Colombia en 1941, el equipo resultó vencedor. Ese mismo a o fue nombrado Director de Educación Física y Deportes de la Escuela Militar de Cadetes, cargo que simultaneó con su trabajo en el Instituto de Educación Física hasta 1942.

Con la incorporación de Manuel Usano en 1940 al Instituto Nacional de Educación Física, este español se introdujo en el único centro colombiano que había intentado en el país la impartición de una docencia institucionalizada en la especialidad de Educación Física. Este Instituto había sido creado por iniciativa del gobierno liberal de Alfonso López Pumarejo en 1936. Su creación fue fruto de la contratación, mediada la década de los treinta, del profesor chileno Candelario Sepúlveda Lafuente, en uno de los intentos del gobierno de la “Revolución en Marcha” por cubrir las deficiencias que en el entorno educativo colombiano se observaban.

Tanto la creación de este Instituto Nacional de Educación Física colombiano como su escaso discurrir posterior parece que estuvieron cargados de dificultades y en las fechas de incorporación de Manuel Usano a sus aulas mantenía a duras penas su existencia. Todo ello y con toda probabilidad a consecuencia de la falta de profesores debidamente cualificados que pudieran ofrecer prestigio y enseñanza de calidad (podemos observar la cantidad de materias que nada más producirse su incorporación al centro le fueron adjudicadas a Manuel Usano: Fisiología, Kinesioterapia, Biométrica y Atletismo, además de ser nombrado Jefe de los Laboratorios de Investigación y Prácticas). Este Instituto impartía según Contecha Carrillo (1999) estudios de dos a os de duración y entre sus funciones estaba la de formar profesores de Educación Física, así como entrenadores, instructores, masajistas, administradores de plazas de deportes; sin que sepamos si ello implicaba cursar diferentes currícula o conllevaban la expedición de títulos distintos y tiempos de estudios diferentes.

Nos parece inducir de este primer paso en la Educación Física de Manuel Usano Martín, que ello debió de suponer un descubrimiento para las autoridades educativas colombianas correspondientes, en cuando al potencial que en el campo de la Educación Física, podía suponer éste espa ol llegado como consecuencia del exilio.

Teniendo en cuenta las formas en que las autoridades liberales enfrentaron el inicio de otras especialidades en aquellos a os, observamos que la circunstancia profesional de Manuel Usano en Colombia ofrece un paralelismo muy similar a la de otros asilados españoles, que como él ofrecían una preparación profesional y una experiencia importante en diferentes especialidades que aún estaban por desarrollar en aquel país.

En esta línea observamos, estudiando el caso de Manuel Usano, que con respecto la Educación Física los políticos liberales actuaron de forma similar a como ya lo habían hecho por ejemplo en el caso del Servicio Geológico Nacional. Y en aquella concreta ocasión como en algunas otras, se promovió y creó una institución en base al “material humano” con el que se a veces el azar de las circunstancias políticas ponía a su disposición. Y así el Servicio Geológico Nacional fue creado de forma inmediata a la llegada del insigne geólogo y paleontólogo español José Royo y Gómez que fue su fundador, siendo nombrado para ello Geólogo-Paleontólogo de este organismo en la misma fecha en que legalmente se creó.

De forma similar en 1942 fue clausurado por el gobierno el Instituto Nacional de Educación Física y por decreto 166 de 1942 se creó dentro de la Escuela Normal Superior la Sección de Educación Física, cuya dirección se le otorgó a Manuel Usano Martín.

Clausurado el Instituto Nacional de Educación Física, se pidió a Usano que dentro de la Escuela Normal Superior llevara a cabo la organización de un Instituto de Educación Física como una Sección anexa a ella. Se le encargaba pues, que dentro de la estructura que esta institución preveía e incorporando la organización básica con que contaba el anterior Instituto, en el que Usano ya había empezado a ser parte fundamental, llevara a cabo la organización de una entidad con una disposición, nivel, idoneidad y rigor precisos para ser parte integrante de la estructura universitaria que implicaba la Escuela Normal Superior de Bogotá.

Manuel Usano cumplió con la labor de organización del Instituto de Educación Física que formaría los primeros docentes universitarios de la especialidad en el país, estructurando estos estudios superiores en cuatro a os lectivos, en los que se impartieron, según se recoge en la obra de Socarras (1987) las materias: Física, Anatomía, Fisiología, Biometría, Higiene, Historia de la Educación Física, Gimnasia Sueca, Gimnasia con aparatos y rítmica, danzas, atletismo, deportes, natación, juegos pedagógicos, defensa personal, traumatología, metodología de la enseñanza, material didáctico, organización.

Después de realizar este trabajo, fue puesto al frente del mismo, desempeñando la Dirección de este Instituto desde su creación en 1942, hasta 1946. Su labor en este capítulo fue realmente pionera. Supuso elevar a rango de Facultad Universitaria los estudios de Profesorado de Educación Física, según se hizo después de muchos a os en diversos países de Europa y en España comenzando la década de los ochenta.

Para la organización de este Instituto de Educación Física anexo a la Escuela Normal Superior Manuel Usano resultaba una aportación idónea, puesto que, como hemos visto, ya había tomado parte activa y había sido copartícipe en la creación en nuestro país, de la primera Escuela Nacional de Educación Física integrada en la universidad española.

Quizás en esta circunstancia habría que destacar el aspecto que en otros puntos también ha sido mencionado, con respecto a que muchas de las instituciones que se fueron creando con las reformas liberales en Colombia, estuvieron motivadas o estimuladas por el reconocimiento de que determinados profesionales llegados a consecuencia de las circunstancias europeas, podían ser “aprovechados”, por sus condiciones y experiencias, como motor de las mismas, para llenar lagunas que el país tenía en aquellos a os. Cabe por tanto destacar esta labor de Manuel Usano en Colombia, como iniciativa única y pionera, promovida en base a sus características profesionales, y que tuvo una trascendencia de gran importancia para el posterior desarrollo de los estudios de Educación Física en Colombia, y que suponían la primera organización de estudios superiores universitarios en el país.

Todo este trabajo de Manuel Usano comenzó a labrarle en Colombia un prestigio importante en los ámbitos de la Educación Física y los deportes y su participación empezó a ser apreciada y valorada debidamente por su gran preparación en estas especialidades, su elevada cualificación, su laboriosidad y su integridad moral. Y así veremos discurrir en su curriculum un importante número de puestos de responsabilidad para los que fue requerido cada vez con más frecuencia.

Entre 1941 y 1944 fue Presidente de la Liga de Atletismo del Departamento de Cundinamarca. En 1942 fue fundador del Club Atlético Escolar. Durante dos años trabajó como Director Técnico del citado club, período en el que se consiguieron importantes triunfos y en el que se erigió como campeón del Departamento.

Historia del atletismo Manuel UsanoEn 1945 fue nombrado Director de Deportes de la Universidad Nacional. Este trabajo implicaba numerosas y variadas tareas de responsabilidad. De su actividad dependía la organización de todo tipo de equipos deportivos: atletismo, fútbol, baloncesto, etc. Con su trabajo y su iniciativa personal, debía crear la infraestructura y organización de todas las competiciones de todos los deportes que los medios le permitieran, dentro de la universidad estatal. En esta fecha comenzó su trabajo como gestor y creador del equipo de Fútbol de la Universidad Nacional. Se encargó, igualmente, de la realización de las competiciones dentro del país entre los equipos de similares características que tenían una categoría semiprofesional. En las confrontaciones deportivas que llevó a cabo fueron invitados equipos de otros países iberoamericanos. En abril de 1947, como Director de Deportes de la Universidad Nacional fue designado delegado de la Universidad en la Comisión Nacional de Educación Física.

En 1945, y estando Manuel Usano prestando sus servicios como Director de Deportes de la Universidad Nacional, Colombia estaba designada como organizadora de los V Juegos Centro Americanos y del Caribe.12

Faltando menos de un a o13 para que éstos dieran comienzo, fue requerido por el gobierno liberal para que asumiera la organización de los mismos. Sobre este aspecto nos comentaba Rosa Crespo:

“Fue llamado para ir a ver personalmente a Eduardo Santos.” 14

La aceptación de esta gran responsabilidad suponía un delicado compromiso para Manuel Usano: por una parte se sentía obligado a aceptar la propuesta, ya que se encontraba agradecido del apoyo prestado por el Presidente para ser acogidos él y su familia como exiliados políticos. Por otra parte implicaba una enorme responsabilidad y conllevaba la organización de un trabajo muy laborioso que requería asumir una cantidad de tareas muy diversas, con mucha premura de tiempo. Se le estaba requiriendo para encargarse de todo lo necesario con respecto a una celebración de una envergadura internacional. A pesar del poco tiempo que faltaba aún estaban por realizarse múltiples trabajos de importante trascendencia como: la construcción del estadio, del alojamiento de los participantes, la piscina olímpica, comedores, infraestructura del funcionamiento, de comidas, vestuario,etc.

Manuel Usano aceptó el importante compromiso, siendo nombrado Director Técnico de los V JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE. Para ello, puso la condición de poder elegir personalmente al equipo de profesionales que debían colaborar con él en la organización. Sobre ello recordaba su esposa Rosa Crespo:

“Él conocía de la Universidad Nacional a Humberto Chica Pinzón que era arquitecto, y le nombró para que se encargara de la parte de construcción, los estadios, las habitaciones, los comedores…Después a otro muchacho que tenía allá una tienda de deportes, y que era también una persona muy responsable, le encargó de todo el tema relativo al material” 15

Gracias al titánico esfuerzo de Manuel Usano, pudieron celebrarse felizmente los eventos deportivos en la ciudad de Barranquilla, siendo inaugurados el 8 de Diciembre de 1946. Su familia recuerda la labor inmensa que llevó a cabo Manuel Usano, que dedicaba sus días y sus noches a ello y al que apenas veían. Su hija Maricel nos relataba que por aquellos meses su madre se encontraba embarazada de su hermana menor que nació en Bogotá.

“Mi hermana nació y mi padre apenas pudo venir a verla. Cuando terminó recuerdo que se había quedado en los huesos” 16

Como agradecimiento al gran esfuerzo realizado con motivo de este evento, y en reconocimiento al importante servicio prestado a Colombia, le fue entregada, el día de la clausura de los V Juegos Centroamericanos y del Caribe el 28 de diciembre de 1946, la MEDALLA DE ORO DE LA CIUDAD DE BARRANQUILLA, junto con una carta de agradecimiento. (En su archivo familiar hemos podido ver foto de este acontecimiento, en la que el Sr. Gerlein, Presidente del Comité Organizador, impone la citada medalla a Manuel Usano). Sobre aquel día memorable que recordaba con ilusión y orgullo, nos contaba su viuda Rosa Crespo:

“El día de la clausura de los juegos, cuando todo el estadio estaba lleno de gente, le otorgaron la medalla por la dirección de los juegos, en nombre del pueblo de Barranquilla, porque les sacó del apuro. Tenían una papeleta impresionante, es que no habían hecho nada los primeros que estaban nombrados, no hicieron absolutamente nada, y por eso recurrieron a él” 17

Esta meritoria labor y este gran esfuerzo de Manuel Usano salvaron de un importante compromiso al gobierno colombiano. Los hechos hablan por sí mismos de una trascendente aportación bien concreta del exilio español en Colombia. De la carta de agradecimiento que le fue remitida por del Comité Organizador en marzo de 1947 firmada por el Presidente Sr. Gerlein extraemos los siguientes párrafos:

“El Comité Organizador de dichos eventos deportivos deja en el Acta de esta sesión testimonio muy particular de su agradecimiento al señor Profesor Usano por los invaluables servicios prestados la País, a la ciudad de Barranquilla y al Comité, reconociendo de manera tan espontánea como sincera, como homenaje de justicia, que a los talentos y capacidades del Director Técnico, Profesor Usano, a sus profundos conocimientos deportivos, a su versación técnica, a sus grandes dotes organizativas, a su férrea voluntad y constancia, a su inquebrantable fe, a su fervoroso entusiasmo y a su reconocido don de gentes y a sus distinguidas cualidades de caballerosidad, se debe el éxito técnico alcanzado en los V Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, que tanto han contribuido a acrecentar el prestigio y las simpatías internacionales hacia Colombia, motivo por el cual el señor Profesor Manuel Usano se ha hecho altamente acreedor al reconocimiento y estimación del Gobierno y del pueblo colombianos.”

Historia del atletismo Juegos Centroamericanos y del CaribeLos términos son sin duda bien elocuentes. El gran servicio que Manuel Usano prestó a Colombia en este importante evento internacional fue de gran trascendencia, y nos corrobora igualmente, las características personales y profesionales de Manuel Usano, ya mencionadas por nosotros, y que demostró siempre.

Toda su estancia en Colombia siguió marcada por la Educación Física y el Deporte y por la demanda continua de sus servicios en eventos deportivos.

En 1946 fue nombrado, a pesar de que seguía manteniendo su nacionalidad española, Miembro del Comité Olímpico Colombiano. Estimamos que ello era consecuencia de que Manuel Usano ya había demostrado con creces que su nacionalidad no le impedía entregarse a su trabajo con toda generosidad y sin ningún tipo de reticencias, en beneficio del país que le había acogido, y con mayor motivo al ser consciente de lo beneficiosa que su contribución podía ser para Colombia.

En su expediente de la Universidad Nacional se puede observar que fue designado Delegado de la Comisión Nacional de Educación Física en abril de 1947. En 1949 fue delegado de Atletismo de Colombia en los II Juegos Bolivarianos celebrados en Lima (Perú); y en 1951 en los I Juegos Panamericanos de Buenos Aires (Argentina).

De la gran dedicación con que siempre se entregó Manuel Usano Martín a su trabajo, hemos podido consultar múltiples documentos. Periódicos de todas las tendencias y documentos escritos que hablan de la importante labor en pro del atletismo, y múltiples deportes en Colombia, de la tenaz labor de organización y estructuración del Deporte universitario, de la generosidad y buen hacer en la organizaciones deportivas en las que participó. Como un ejemplo tan solo transcribimos un párrafo de una Carta de 28 de septiembre de 1962, que le fue remitida por la Asociación Colombiana de Atletismo a Estados Unidos comunicándole la moción aprobada por el Comité Ejecutivo en su reunión del 27 de septiembre que se transcribe textualmente:

“La Asociación Colombiana de Atletismo presenta al señor Profesor Manuel Usano su atento saludo y le expresa su sincera gratitud por la labor que adelantó en nuestra Patria en pro del Atletismo, que hoy gracias a esos grandes anhelos y a sus constantes preocupaciones puede hallarse presente en los II Juegos Atléticos Iberoamericanos, organizados por la Madre Patria en donde la dignidad, el decoro y el espíritu deportivo de nuestros Atletas, constituyan un homenaje a uno de los pioneros de nuestro deporte.”

Hemos de destacar la importancia de éste documento, dado que ya había trascurrido un tiempo considerable (está fechada en 1962) y aún se seguía recordando la labor de Manuel Usano, que se había marchado de Colombia en 1953.

Comenzó a trabajar como visitador médico de la Delegación en Bogotá de la empresa Hollman La Roche, en donde muy pronto ascendió a Delegado Médico. Este cargo le obligaba a viajar por toda Sudamérica ostentando dicha delegación. Después de varios a os de trabajo en ésta, le fue ofrecido por la empresa norteamericana Laboratorios Pfizer de New York, el cargo de Director Médico de propaganda científica de todos los países de habla hispana en América y de los países latinos en Europa.

Teniendo en cuenta que ello conllevaba la elevación de sus ingresos enormemente, aceptó el trabajo que le fue ofrecido por la citada industria, por lo cual se trasladó a los Estados Unidos en marzo de 1953 en donde a partir de esa fecha discurrió su vida profesional y familiar, como Director Médico y Supervisor de propaganda científica.

Actualmente, el Atletismo se divide en 4 pruebas: pista, ruta, campo y combinadas, entre las que se distinguen también diferentes tipos de carrera de pista:

Lisas de 100m, 200m, 400m, 800m, 1500m, 5000m y 10000m
Relevo de 4x100m y 4x400m
Vallas de 110m para hombres y 100m para mujeres
Obstáculos de 3000m

Para las pruebas de ruta se destacan las pruebas de maratón con aproximadamente 43km de recorrido y la marcha atlética de 20km y 50km solo para hombres.

Notas

1. JARAMILLO URIBE, Jaime (1989): La educación en los gobiernos liberales 1930-1946; en TIRADO MEJÍA , Álvaro (Dir): Nueva Historia de Colombia. Tomo IV. Bogotá .pág. 91.
2. Ibídem.
3. Ibídem.
4. ARCINIEGAS (1989; pág 363).
5. SOCARRAS, J.F. (1987; pág 55).
6. Aunque es preciso hacer una especial atención a que esta “ampliación” de funciones ya se llevó a cabo en 1941, cuando ya la Normal Superior de Bogotá había reforzado y completado su plantilla con muchos profesores exiliados.
7. SOCARRAS, J.F. (1987; pág 38).
8. ARIZMENDI POSADA, Ignacio (1989). Presidentes de Colombia 1810-1990. Planeta colombiana. Bogotá. pág. 242.
9. Aunque se observa que con respecto a los nombres de los exiliados republicanos que enseñaron en la Normal Superior faltan varios nombres, en esta cita, luego si aparecen en otras partes del libro, en que se mencionan otros aspectos.
10. Los datos que a continuación figuran han sido obtenidos a través de las fuentes orales familiares de Manuel Usano: su esposa Rosa Mª Crespo Giner y su hija Maricel, contrastados con los datos ofrecidos por la múltiple documentación de su archivo personal, prestado por ellas. También han ofrecido datos: su expediente académico de la Universidad de Valencia y el Documento de su Registro Personal de la Universidad Nacional de Bogotá.
11. Cundinamarca es el Departamento cuya capital es Bogotá.
12. Tenemos en nuestro poder, gracias a la generosidad de Maricel Usano, el recorte del periódico “El Tiempo” de Bogotá del Martes 20 de Noviembre de 1945, por el que se hace pública la noticia de que “en el día de hoy se han aprobado por unanimidad en el senado de la república y en la cámara de representantes proposiciones de apoyo a la celebración de los V Juegos Centroamericanos y del Caribe”. Y hace mención de que se “comunica oficialmente al comité internacional olímpico, que los Juegos Centroamericanos y del Caribe se celebrarán en la ciudad de Barranquilla en el mes de diciembre de 1946”.
13. Las fuentes orales han mencionado entre seis y ocho meses. En su archivo encontramos una carta del Comité Organizador de fecha 12 de Agosto de 1946 dirigida a Manuel Usano, por la que se le comunica que ha sido nombrado Director Técnico de los mismos.
14. De entrevista con Rosa Crespo ( 9 de octubre de 1991.
15. Ibídem.
16. De entrevista mantenida con Maricel Usano Crespo en su casa de Madrid en Noviembre de 1991.
17. De entrevista con Rosa Crespo ( 9 de octubre de 1991), ya citada.

Bibliografía y fuentes

ARCINIEGAS, G. (1989): Eduardo Santos; en TIRADO MEJÍA , Álvaro (Dir): Nueva Historia de Colombia. Tomo I. Bogotá.
ARIZMENDI POSADA, Ignacio (1989). Presidentes de Colombia 1810-1990. Planeta colombiana. Bogotá.
CONTECHA CARRILLO, L. F. (1999): La Educación Física y el Deporte en Colombia. Una Historia.Lecturas: Educación Física y Deportes. Revista Digital. Año 4. Nº 17. Buenos Aires, diciembre 1999. https://www.efdeportes.com/.revista digital.
JARAMILLO URIBE, Jaime (1989): La educación en los gobiernos liberales 1930-1946; en TIRADO MEJÍA , Álvaro (Dir): Nueva Historia de Colombia. Tomo IV. Bogotá.
JARAMILLO URIBE, Jaime (Dir. Cient.)(1984): Manual de Historia de Colombia. Procultura. Instituto Colombiano de Cultura. Bogotá. 3 tomos.
SOCARRAS, J.F. (1987): Facultades de Educación y Escuela Normal Superior.Su historia y aporte científico humanístico y educativo. Ediciones La Rana y el Águila. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Tunja.
TIRADO MEJIA, A.(Dir.Cient) (1989) Nueva Historia de Colombia. Ed. Planeta Colombiana. 10 tomos.
VV.AA.(1988): Historia de Colombia. Salvat editores, S.A. Bogotá. 10 tomos
VV.AA. (1989): Colombia Hoy. Siglo XXI editores de Colombia. Bogotá. 12 edición.

Otras Fuentes
Entrevistas mantenidas con:
José Francisco Socarrás, ex-Director de la Escuela Normal Superior, en Bogotá en noviembre de 1988.
Rosa Crespo Giner de Usano, en Madrid el 9 y 18 de octubre de 1991.
Maricel Usano Crespo en Madrid 9 y 18 de octubre y noviembre de 1991.
Archivo personal y familiar de Manuel Usano Martín.
Archivo de la Universidad Nacional de Colombia.

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