El Azúcar y el Control de Peso

azúcar y control de peso

El azúcar contiene la mitad de calorías que la misma cantidad de grasa
El azúcar cumple un papel importante en la dieta para el control de la obesidad

Las dietas altas en carbohidratos son menos propensas a generar excesos en el consumo de energía comparado con las dietas altas en grasas, seguramente, por su baja densidad en energía.

Según datos de la WSRO, World Sugar Research Organisation, las personas alrededor del mundo consumen azúcar como parte de una dieta balanceada, saludable y nutritiva.

Muchas personas se preocupan porque creen que el azúcar tendrá consecuencias negativas sobre su salud, pero su preocupación, según esta organización mundial, es innecesaria, ya que luego de exhaustivas investigaciones, no se ha podido establecer un vínculo entre el consumo de azúcar y enfermedades crónicas, excepto caries dentales, aunque en este caso también pueden incidir factores como el consumo de otros carbohidratos y la higiene oral.

¿Qué es el azúcar?

El azúcar es una clase de carbohidratos y una fuente de energía.

El azúcar y el control del peso

La mayoría de personas que son definidas como obesas o con sobrepeso, tienden a tener más grasa en el cuerpo que la necesaria. La obesidad y el sobrepeso ocurren cuando se consume de manera más permanente la energía de alimentos y alcohol, de la que se requiere para las necesidades propiamente biológicas.

Según WRSO, expertos han reconocido que el balance energético es la clave para prevenir obesidad y enfermedades asociadas. Las dietas altas en carbohidratos son menos propensas a generar excesos en el consumo de energía comparado con las dietas altas en grasas, seguramente, por su baja densidad en energía.

Aunque el fenómeno de la obesidad está actualmente en alarmante crecimiento tanto en adultos como en niños a nivel mundial, ya que en los Estados Unidos, alrededor del 28% de los hombres y el 33% son obesas y en los países que están atravesando por transiciones socioeconómicos rápidas, como en África, Asia y Sur América, se están haciendo presentes las consecuencias de las poblaciones obesas y con sobrepeso, la WSRO establece que:

– El azúcar contiene la mitad de calorías que la misma cantidad de grasa. La grasa contiene el doble de calorías que los carbohidratos, tales como el azúcar (9 calorías por gramo comparado con 4 calorías por gramo). Las comidas altas en grasa, aunque son agradable y densas energéticamente, esto genera que sea más fácil ganar peso y consumir energía en exceso.

– El azúcar puede facilitar el hecho de seguir una dieta baja en grasa. Generalmente, los parámetros para reducir peso recomiendan reducir tanto las grasas como el azúcar, sin embargo, es muy difícil lograr una dieta tanto baja en azúcar como en grasa, porque el consumo de azúcar tiende a incrementar cuando el consumo de grasa se reduce y viceversa, esto se conoce como el “sube y baja” de azúcar y grasa y también explica por qué, el hecho de reemplazar el azúcar con endulzantes artificiales para bajar de peso, puede ser contraproducente, ya que puede llevar a consumir más grasas. Por este motivo, el consumo de azúcar en una dieta baja en grasas puede ser más agradable y fácil de conseguir.

– Los consumidores de altas cantidades de azúcar tienden a ser más delgados. Estudios han demostrado que las personas que sufren de obesidad y sobrepeso, consumen más energía de la grasa de su dieta. En contraste, los consumidores de altas cantidades de azúcar, tienden a ser más delgados.

– El azúcar es preferencialmente oxidante. La capacidad para almacenar carbohidratos en el cuerpo es limitado. El consumo en exceso de los mismos, incluído el azúcar, produce un rápido incremento en su oxidación, hecho que no se observa con la grasa.

Adicionalmente, la conversión de azúcar a grasa es muy limitada en humanos, bajo condiciones normales. Por otro lado, la capacidad de almacenamiento de grasa en el cuerpo es virtualmente ilimitada y el exceso de grasa en la dieta es fácilmente almacenado en depósitos grasos.

– El azúcar satisface. La grasa es el nutriente más denso en energía y tiene el efecto más bajo en saciar. Sin embargo, consumir carbohidratos, incluído el azúcar, desencadenan señales que estimulan la saciedad y disminuyen el hambre.

– El azúcar cumple un papel importante en la dieta para el control de la obesidad. Al menos 55% de la energía de la comida debería derivarse de una variedad alta de fuentes de carbohidratos para todas las edades, excepto niños menores de dos años.

Reemplazar la grasa en la dieta con carbohidratos, como el azúcar, y aumentar los niveles de actividad física, puede ayudar en el proceso de bajar de peso y de mantener un peso saludable.

– La evidencia. La evidencia sugiere que una dieta alta en grasas y alta en energía, combinada con un estilo de vida sedentario e inactivo, son los factores principales para caer en el riesgo de la obesidad. Una combinación de dietas altas en carbohidratos y mantener actividad física regularmente, puede ayudar en mantener un peso ideal y saludable.

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