Editorial: Dr. Jose Miguel Silva Herrera

Se inicia este número con una corta revisión bibliográfica de algunas personas que han recibido el homenaje histórico de perpetuar su nombre como epónimo de estructuras anatómicas. Es característica del lenguaje médico la utilización rutinaria de diversos nombres propios, para referirse a las estructuras anatómicas, síndromes y signos clínicos, así como a ciertas enfermedades específicas, que aunque no le aportan elementos relevantes al conocimiento médico, le brindan un gusto particular y pintoresco, que es comparable, con aquellos lugares románticos del mundo donde se suelen denominar las calles con nombres propios.

Continúa con una revisión del doctor Alonso Acuña C, acerca de un tema que en la actualidad y cada vez con más frecuencia es motivo de consulta y además materia de estudio en las publicaciones especializadas. Posiblemente se esté produciendo un fenómeno similar al ocurrido con la disfunción eréctil en las dos últimas décadas y nos encontremos en el punto de partida hacía un estudio más juicioso y preciso en todo cuanto se refiere a la fisiopatología de la eyaculación. Creo que los urólogos colombianos debemos estar cada día más dispuestos a investigar sobre los trastornos eyaculatorios de nuestra población y a asumir más directamente la sexualidad humana como parte de nuestro saber clínico, patológico y antropológico, teniendo presente el carácter multidisciplinario que este campo conlleva.

Quiero destacar además el artículo que hace referencia a algunos conceptos generales para evaluar tecnología biomédica, debido a que incluye elementos e indicadores que se vienen utilizando cada vez más y que el conocerlos nos puede facilitar la interpretación de la información médica.

Se presentan otros temas que son de especial interés, ya que la mayoría de ellos constituyen parte importante del ejercicio diario en nuestros hospitales y centros de atención. A los autores quiero agradecerles la colaboración con “UROLOGIA COLOMBIANA” porque ellos hacen posible que la revista de los urólogos de Colombia pueda dar a conocer cual es el nivel de la especialidad en el país.

Se aproxima la fecha del XXXIV Congreso de la Sociedad Colombiana de Urología, evento que reúne a la gran mayoría de los urólogos nacionales, donde se puede apreciar la producción científica de nuestro medio. Este año le corresponde a Ibagué acogernos y nos corresponde a todos dentro de lo posible, aceptar su hospitalidad. Por lo tanto… ¡En el Tolima nos vemos!

José Miguel Silva Herrera

Director

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