El Elogio de la Locura

Dra. Marta Lucía Tamayo F., Msc
Dr. Jaime E. Bernal Villegas, PhD
Instituto de Genética Humana, Facultad de Medicina,
Universidad Javeriana.

“Yo he pensado en reescribir El Elogio De La Locura, cuando veo a unos genetistas trabajando sobre una mente genial como la de Arciniegas, y en diversos aspectos humanistas de la medicina”.

Palabras del Padre rector de la Universidad Javeriana, Gerardo Arango Puerta.

Con esto inició su discurso el padre Arango, durante el lanzamiento del Multimedia sobre El Maestro Germán Arciniegas, realizado por el Instituto de Genética humana. No era para menos, pareciera cosa de locos que la medicina nos esté llevando a otros caminos fuera del ambiente eminentemente académico, para bordear los aspectos científicos de la Genética y de paso trabajar otras facetas más humanistas de la vida. ¿Es la visión loca de la vida?, ¿Es la visión de la vida desde la perspectiva de científicos locos?, ¿Es la visión humanista y científica de un genio loco como Arciniegas?, ¿Qué es, entonces?. Puede ser todo eso, o nada.

Lo cierto es que el mundo científico debe contemplar cada vez más los aspectos humanistas y éticos, dados los caminos que la investigación actual está tomado. Esa parte de la GEN-ETICA de la que hemos venido hablando desde hace varios años. Por eso es grato ver cómo cada vez las facultades de medicina han incorporado a su pénsul académico estos temas, peor más grato es ver la juventud actual interesada en la ética.

Nos sorprende entonces, una obra como “Etica para Amador” del autor español, Fernando Savater. Es la Etica mostrada a los adolescentes y es la muestra del interés de los jóvenes por la Etica. He aquí algunas de sus frases más impactantes, que siempre llevan a reflexionar sobre más de una cosa:

“ETICA: Arte de vivir, o de saber vivir”.

“Cuando se trata a alguien como si fuese idiota es muy probable que sino lo es, llegue pronto a serlo”.

“Ten confianza en ti mismo. En la inteligencia que te permitirá ser mejor de lo que ya eres, y en el instinto de tu amor, que te abrirá a merecer la buena compañía”
“Que no todo se aprende en los libros”.

“Hay cosas que deben saberse, porque en ello se nos va la vida. (Por ejemplo, saltar desde el balcón de un sexto piso, no es bueno para la salud)”.
“Lo bueno es lo que “nos conviene” o nos sienta bien, y lo malo lo que “no nos conviene” o no nos sienta bien. Conveniente o no para seguir viviendo”.
“Lo único en lo que a primera vista todos estamos de acuerdo, es que no estamos de acuerdo con todos”.

“Los seres humanos tenemos algo que nos diferencia de los animales, es que sabemos “inventar” y “elegir”, en parte, nuestra forma de vida”.

Esto es tan cierto, como lo agregado por Erich Fromm, en su obra Etica y Psicoanálisis: “El hombre es el único animal que puede estar fastidiado, que puede estar disgustado, que puede sentirse expulsado del paraíso”. Por eso Savater añade: “Aunque no podamos elegir lo que nos pasa, por lo menos podemos elegir “qué hacer” frente a lo que nos pasa”.

Sorprende el autor cuando dice que el Principio de la ETICA es: “Haz lo que quieras”. Pero no en el sentido de libertinaje, ni de atropellar los derechos de los demás. Rápidamente aclara: “Libertad de decidir, pero también de darte cuenta de qué estás decidiendo”. Por eso es importante que la persona se pregunte, y aconseja Savater: “Preguntarse dos veces las cosas que se hacen. Primera: ¿Por qué lo hago?. Segunda: El porqué de esa pregunta anterior. (Ej: Hago esto porque me lo mandan. Pero, ¿por qué obedezco todo lo que me mandan?):”

Eso se entiende si se analiza el concepto siguiente: “Nunca una acción es buena, sólo por ser orden, una costumbre o un capricho”. Es que al igual que el autor del libro, vale la pena pensar cuantas costumbres o acciones de rutina se hacen sin pensar, sin saber por qué, sin una razón e incluso, sin convicción. Cuantas cosas hacemos porque nos manda, pero en cuantas de ellas hemos podido decidir voluntariamente?. Bien dice Savater que ser adulto es: 2SE CAPAZ DE INVENTAR LA PROPIA VIDA, y no simplemente dedicarse a vivir la que otros han inventado para uno”. Hermosa reflexión que lleva al médico, al estudiante, al científico, a repensar su vida, sus acciones y el ” por que” y ” para que” de su tarea.

El libro Etica para Amador trae el recuento del famoso escrito de Francisco Rebelais, Gargantúa y pantagruel. El gigante y su hijo. Allí aparece la Abadía de Theleme, una Orden religiosa que forma una sociedad enloquecida por el “haz lo que quieras”. Relata algún párrafo original del libro: “Los congregados en Theleme empleaban su vida, no en atenerse a leyes, reglas o estatutos, sino en ejecutar su voluntad y libre albedrío. Levantábanse del lecho cuando les parecía bien, y bebían y comían, trabajaban y dormían cuando sentían deseo de hacerlo. Nadie les despertaba, ni les forzaba a beber, o comer, o nada”. Ante semejante maravilla, uno alcanzaba a pensar en que lo malo de eso tan bueno estaría en que nadie estaba de acuerdo. Cuando unos dormían, los otros trabajaban; pero otros hacían ruido y no se podía dormir tranquilo; el que quería jugar no encontraba compañeros de juego; al que leía, nadie lo escuchaba; el que hablaba no tenía interlocutores; y así sucesivamente, es decir, cada cual en lo suyo. Una anarquía total, que lleva a una locura invivible.

Eso simplemente enseña, que la sociedad tampoco puede vivir sin reglas, sin leyes o sin normas. Eso debe contemplar defender la libertad de cada individuo, pero todos respetando la de cada cual. Lo importante de que cada cual construya su vida, es la libertad de poder vivir cada uno su propia vida. Dice el autor:

“No le preguntes a nadie, qué es lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo”.

“Una cosa es que hagas lo que quieras, y otra que hagas “lo primero que se te venga en gana”. ¿Qué es lo que “realmente” quieres?”.

“Haz lo que quieras, no es sino otra forma de decir que tomes en serio el problema de tu libertad”.

“ES importante una cierta jerarquía entre lo que de pronto me apetece, y lo que en el fondo, a la larga, quiero”.

Bajo esa premisa, cabe resaltar lo decisivo que es, saber vivir. Añade Savater: “Se puede ser listo para los negocios, al política, pero un solemne borrico para vivir bien”. Es por eso que dice que quien no aprende a vivir su propia vida, “Metió la pata en donde mas le convenía acertar”. Es que hasta de eso se encarga la Etica, de vivir bien, con todo lo que lo implica. Añade: “El punto clave está, no en cumplir las normas, sino en tratar de comprender, Comprender de qué va la vida, y qué es lo que puede hacerla buena para nosotros”.

Con sorpresa termina Savater diciendo: “¿La única obligación que tenemos en esta vida?. Pues la de “NO SER IMBECILES”. Aclara que la palabrea imbécil del latín baculis, que significa “bastón”. Señala que “El imbécil es el que necesita bastón para caminar. No el enfermo o el cojo, el que usa el bastón porque cojea del espíritu, el debilucho”… Es decir, que queda claro que debemos ser libres y autosuficientes. Una vez comprendido esto, conviene saber los siguiente:

“Quien espera a que todo el mundo sea como es debido, para empezar a portarse él mismo como es debido, ha nacido para mentecato, para bribón o para las dos cosas”.

“Responsabilidad es saber que cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando”.

“Si obro bien cada vez me será más difícil obrar mal (y al revés, pro desgracia). Por eso, lo ideal es ir cogiendo el vicio… de vivir bien”.

“Ser el bueno de la película, es querer seguir siendo fiel al tipo que se ha elegido ser, al tipo que se ha fabricado libremente desde tiempo atrás.”

Lo más gracioso es cuando Savater trae esa hermosa frase del humorista y dramaturgo BERNARD SHAW: “No siempre hagas a los demás lo que desees que te hagan a ti: ellos pueden tener gustos diferentes”. Eso para terminar, nos recuerda que no todos somos iguales, que esa diferencia es resultado de la importancia y la necesidad de la variabilidad humana, de la heterogeneidad de los seres humanos, la gran variabilidad que nos caracteriza. Esa variabilidad que la genética y la ciencia en general, debe luchar por mantener. Por eso vale la pena cerrar estas reflexiones con otras frases que trae al autor:

“El primero de los derechos humanos es el derecho a no ser fotocopia de nuestros vecinos, a ser más o menos raros”.

“La buena vida no es algo general, fabricado como en serie, sino que es algo hecho ala medida. Cada cual debe ir inventándosela de acuerdo con su individualidad, única, irrepetible… y frágil”.

“¿Cómo vivir del mejor modo posible?. La vida tiene un sentido y sentido único; va hacia delante, no hay moviola, no se repiten las jugadas ni suelen poder corregirse. Por eso hay que reflexionar sobre lo que uno quiere, y fijarse en lo que se hace”.

“EL SENTIDO DE LA VIDA: Primero, procurar no fallar. Luego, procurar fallar sin desfallecer”.

Así termina y así comienza nuestra decisión de vivir. No teniendo miedo de vivir, sin olvidar nuestra libertad, de vivir nuestros propios caminos, sin olvidar los principios fundamentales de la ética, de la vida, o de la locura de la vida.