Reducción de la carga de P. Aeroginosa y Esputo con Tobramicina Inhalada en Pacientes con Bronquiectasias

Título Original: Tobramycin Solution for Inhalation Reduces Sputum Pseudomonas aeroginosa Density in Bronchiectasis.
Autores: Barker AF, Couch L, Fiel, et al.
Revista: Am J Respir Crit Care Med 2000; 162: 481 – 485

La colonización de la bronquiectasias por gérmenes tales como Haemophilus influenza, Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa es bastante frecuente. Esta última bacteria es quizá la causa de la mayoría de las infecciones que requieren hospitalización y manejo antibiótico combinado.

En once centros de los Estados Unidos de América se llevó a cabo un experimento clínico, aleatorizado, doble ciego, en el que se comparó la administración de solución de tobramicina inhalada con la administración de placebo por igual vía, a pacientes con diagnóstico, confirmado por escanografía, de bronquiectasias, excluyéndose pacientes con fibrosis quística, aspergillosis pulmonar alérgica, proceso infecciosos que hubiera requerido antibiótico en las últimas dos semanas o hemoptisis reciente. El objetivo primordial del estudio fue el de valuar cuantitativamente el cambio de la carga bacteriana en los dos grupos estudiados antes y después del tratamiento.

Fueron incluidos inicialmente 125 pacientes de los cuales 47 fueron retirados porque no cumplían el requisito de tener en el cultivo de esputo más de 10 UFC de p. Aeroginasa/gr. Seis pacientes más fueron excluidos por razones ajenas al estudio, así que, el análisis fue hecho sobre 74 pacientes, 37 pacientes en el grupo de tobramicina y 37 pacientes en el grupo de placebo, habiendo recibido al menos una dosis del medicamento (intención a tratar). Cada paciente debía aplicarse por sí mismo dos nebulizaciones diarias durante 28 días. No finalizaron el estudio 14 pacientes por eventos adversos o por incumplimiento del protocolo, 6 en el grupo de tobramicina y 8 en el placebo.

Al finalizar las cuatro semanas de tratamiento se evidenció una reducción significativa en la carga de p. Aeruginosa en los cultivos del esputo de los pacientes que recibieron tobramicina inhalada (4.54 log UFC/gr), mientras que en los pacientes que recibieron placebo hubo un aumento de 0.02 log UFC/gr. (Figura 1). Además se logró la erradicación de la bacteria en 13 pacientes de 31 en el grupo que recibió tobramicina y ninguna erradicación en el grupo placebo.

Al finalizar las cuatro semanas de tratamiento se evidenció una reducción significativa en la carga de p. Aeruginosa en los cultivos del esputo de los pacientes que recibieron tobramicina inhalada (4.54 log UFC/gr), mientras que en los pacientes que recibieron placebo hubo un aumento de 0.02 log UFC /gr (Figura 1). Además se logró la erradicación de la bacteria en 13 pacientes de 31 en el grupo que recibió tobramicina y ninguna erradicación en el grupo placebo.

En cuanto a los objetivos secundarios del experimento no se encontraron cambios significativos en las pruebas de función pulmonar de ambos grupos entes y después del tratamiento; uno de los investigadores determinó de manera subjetiva la mejoría o no de los pacientes. Se puede concluir que hubo una correlación adecuada entre erradicación de la bacteria y mejoría clínica. Se evaluó también la inducción de resistencia a tobramicina; cuatro de 36 pacientes (11%) del grupo de tobramicina al inicio del estudio, desarrollaron resistencia, en contraste con 1 de 32 pacientes (3%) del grupo placebo. Estos pacientes que desarrollaron resistencia fueron hospitalizados y manejados con antibióticos sistémicos lográndose finalmente la erradicación de la bacteria (menos de 10 UFC/gr en el cultivo de esputo).

Hubo igual número de eventos adversos en ambos grupos, pero los pacientes que recibieron tobramicina tuvieron mayor cantidad de síntomas respiratorios tales como aumento de la tos, diseña, aumento en la producción de esputo, dolor torácico, sibilancias, fatiga, hemoptisis y fiebre.

Varias publicaciones en diferentes momentos de la historia de la neumología han sugerido la utilización de antibióticos por vía inhalatoria, principalmente en el manejo de las bronquiectasis, este es un estudio más que nos debe llevar a considerar sus potenciales beneficios.

NATALIA LONDOÑO PALACIO
Internista – Neumóloga

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