Actitudes Hacia la Sexualidad y la Calidad de Vida en la Menopausia

Evaluación Clínica / Diagnóstico

• Un estado saludable constituye un importante factor determinante de calidad de vida, especialmente en personas de edad avanzada, pero la sexualidad también es un factor importante a toda edad.

• La salud sexual de la mujer es determinada por una compleja interacción de factores biológicos, psicológicos y sociorelacionales. Se puede afectar negativamente el ciclo completo de la respuesta sexual, induciendo cambios importantes en el deseo, la excitación, el orgasmo y la satisfacción durante la perimenopausia y después de ella.

• Tanto la edad como la declinación de las hormonas sexuales tienen efectos perjudiciales en la función sexual, con un aumento significativo en la sequedad vaginal y dispareunia, y una disminución significativa en el deseo y la respuesta sexual.

• La salud general y sexual de la pareja, y la calidad de la relación pueden contribuir significativamente a la relevancia de los síntomas sexuales en mujeres posmenopáusicas.

• La disminución de la libido es la queja sexual más frecuente experimentada por las mujeres y la proporción de esta aumenta con la edad. Sin embargo, existen cambios relacionados a la edad respecto a aflicciones personales relacionadas a la sexualidad, las que son especialmente evidentes en mujeres con menopausia quirúrgica. Estas mujeres tienen aumento del riesgo de trastorno del deseo sexual
hipoactivo.

• Las mujeres pueden no estar dispuestas a iniciar una conversación sobre interés sexual, ni sobre el comportamiento y la actividad sexual, pero generalmente aprecian que los doctores les pregunten por ello.

• Se pueden utilizar herramientas validadas (cuestionarios auto-aplicados/registros diarios y registros de eventos/ entrevistas semi-estructuradas) para el diagnóstico correcto de síntomas sexuales, y para obtener información sobre los constructos sexuales y las relaciones sexuales; la medición de esteroides sexuales generalmente no es de utilidad.

• Una historia sexual precisa y la evaluación clínica focalizada pueden ayudar al clínico en el manejo de síntomas sexuales que estén causando una alteración significativa. La atrofia vaginal siempre debe ser diagnosticada y tratada adecuadamente. Los tratamientos hormonales y no hormonales y/o las estrategias psicosexuales debieran ser individualizados y adaptados al individuo según la historia de la mujer y sus necesidades actuales.

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