Revista de Menopausia: Carta al Editor, Volumen 10 No. 3

Cuando hace 10 años un grupo de ginecólogos decidió crear el capítulo de Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia, Colombia era muy diferente a lo que es hoy. Un presidente iniciaba su período en medio de serios cuestionamientos éticos. La Selección Colombia acababa de ser humillada y eliminada del Mundial de Fútbol de Estados Unidos, teniendo como triste epílogo de su participación, el asesinato de Andrés Escobar.

Comenzaba la implementación de la Ley 100 de Seguridad Social, y los hospitales y los médicos cifraban sus esperanzas en una mejor calidad de atención para sus pacientes y en un mejor estar para su profesión en el nuevo esquema de atención. Nuestra capital también era distinta. Transmilenio aún no existía. El Pico y Placa no había llegado con su cargamento de incomodidad, y los arreglos de todas las calles al tiempo no habían mostrado su inclemente rostro de ineptitud e improvisación. Y en medio de este torbellino de sucesos, esperanzas y frustraciones, nació nuestro Capítulo.

Nació para buscar un mejor vivir de la mujer madura. Nació para unir esfuerzos de diferentes profesionales en múltiples campos de la atención sanitaria, en procura de brindar calidad de vida a nuestras mujeres mayores. Nació para que tuviéramos un espacio donde se conocieran, discutieran, analizaran y plantearan soluciones a los disturbios que la menopausia ocasiona a nivel físico, emocional y espiritual.

Muchos eran los retos pero más eran las ilusiones. Muchos eran los desafíos pero más eran los sueños. Muchas fueron las vicisitudes pero más fueron el coraje y la decisión. Se redactaron los estatutos, se establecieron prioridades, se distribuyeron funciones, y hoy, diez años después, debemos hacer un alto en el camino, mirar atrás para evaluar lo recorrido y mirar hacia delante tratando de buscar en el horizonte, un norte donde afincar nuevamente los sueños, encaminar las esperanzas y apoyar nuestro coraje y nuestra decisión en hechos y realizaciones objetivas y tangibles.

No me cabe duda de que quienes me antecedieron en la presidencia y quienes nos precedieron en anteriores juntas directivas son los merecedores de este homenaje. Ellos trazaron el camino, escogieron la ruta y, teniendo como brújula, la ética, la responsabilidad y el trabajo, llevaron al Capítulo a lo que es hoy y lograron traducir en hechos concretos los proyectos planteados. Cinco encuentros realizados en Bogotá, un encuentro regional en Villavicencio y un Congreso nacional, son realizaciones del Capítulo que hoy está de cumpleaños. Con la participación de mil doscientos colegas y una pléyade de profesores extranjeros, el año anterior Bogotá cumplió con lujo de detalles el compromiso adquirido a nivel nacional. Científica y económicamente, nuestra querida capital se lució y dio ejemplo a los diferentes capítulos y a la Junta Directiva Nacional de que el trabajo, la dedicación y la responsabilidad dan frutos.

En nombre del Capítulo Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia reclamo justicia para las mujeres mayores y para todas las mujeres colombianas. Reclamo el derecho a la igualdad de género. Reclamo porque a igual trabajo se pague igual salario. Reclamo porque no haya discriminación, atropello, acoso o maltrato a nuestras mujeres ni en el trabajo ni en los hogares. Reclamo por una madurez digna, con el apoyo y la solidaridad de los diferentes entes gubernamentales encargados de brindarlos. Reclamo porque la mujer pueda amar sin temores, reír sin tapujos, trabajar sin discriminaciones, cantar sin disonancias, disentir sin ser acusada, gozar del sexo sin ser marcada, liderar sin ser estigmatizada o envidiada, envejecer sin ser destruida y, finalmente, morir sin ser apartada, escondida ni santificada.

En nombre de la Sociedad que presido, en nombre de mi madre, mi esposa y mi hija, en nombre de las mujeres aquí presentes, en nombre de las pacientes que acuden a mi consulta, en nombre de Dios reclamo justicia para la mujer desplazada, para la mujer cabeza de hogar, para la mujer trabajadora, para la mujer ejecutiva y obrera, para la mujer solitaria y para la llena de hijos.

El Capítulo de Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia es y debe ser el referente obligado de las inquietudes y necesidades de la mujer madura en nuestro entorno.

Debe canalizar sentimientos, interrogantes y esfuerzos para que nuestras mujeres mayores sean más felices y más saludables. Debe ponerse la camiseta del feminismo, de la defensa de los derechos de la mujer, de la inclusión de los exámenes paraclínicos y de los medicamentos necesarios en los listados estrechos y tortuosos que los entes regulatorios de la salud y seguridad social pretenden colocar para abaratar costos, sin entender que a largo plazo las consecuencias de la menopausia no acompañada son devastadoras en términos de años de vida y calidad de vida. Tenemos la obligación y la responsabilidad de informar sin confundir, proteger sin atropellar, acompañar sin usurpar, amar sin asfixiar y caminar sin prisa pero sin pausa para que nuestras madres y esposas, nuestras amigas y colegas, nuestras pacientes y la población femenina toda, pueda disfrutar de una manera integral y libre del pan y los racimos que cubrirán la tierra del mañana.

David Vásquez Awad
Asociación Colombiana de Menopausia
Capítulo de Bogotá
Vicepresidente

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!