Prevalencia de Anticuerpos Antivirus de las Hepatitis B y C en Pacientes Menores de 18 Años con Antecedentes de Politransfusión

María de los R. Chacón de Petrola. Unidad de Investigaciones en Inmunología Clínica. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela. Olga Castillo de Febres. Unidad de Infectología Pediátrica. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela. Adeliz Paolini. Katiuska Nuñez. Postgrado de Puericultura y Pediatría. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela. Laddy Escalona. Unidad de Infectología Pediátrica. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela. María Elisa Flores, Mariela Pacheco. Unidad de Investigaciones en Inmunología Clínica. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia.
Venezuela. Unidad de Inmunología Clínica. Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera. Valencia. Venezuela.
Mirian de Naveda. Unidad de Infectología Pediátrica. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela.

Resumen

Métodos. Se determinó la prevalencia de los virus B y C de la hepatitis en 73 pacientes menores de 18 años, de ambos sexos, con antecedentes de múltiples transfusiones y diagnósticos de drepanocitosis, leucosis, hemofilia y otras patologías con indicación terapéutica de transfusión sanguínea, en control médico por las consultas de pediatría de la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (Valencia) o del banco de sangre del Hospital Prince Lara (Puerto Cabello). El estudio es prospectivo-descriptivo ajustándose a las normas de buenas prácticas médicas en investigación clínica. Se tomaron dos muestras de sangre, la primera en el momento de la inclusión del paciente y la segunda entre uno y seis meses después, excluyéndose los pacientes que recibieron transfusiones en dicho lapso. El grupo control estuvo conformado por 102 niños, provenientes de la misma zona geográfica y con igual nivel socio económico, equivalentes en edad y sexo, sin antecedentes de transfusiones o vacunación contra el virus B y con un examen físico normal. El diagnóstico de infección por el virus B se basó en la detección de HbsAg, IgM e IgG anti Core y anti HbsAg, y para el virus C, se empleó una prueba de segunda generación anti proteínas estructurales y no estructurales del virus C, ambos ensayos distribuidos por Laboratorios Abbott. Se empleó una técnica de MicroElisa. En el análisis estadístico se utilizaron índices de asociación de Kappa y Fisher, Chi cuadrado e índice de probabilidad de ocurrencia.

Resultados. Virus B: En la primera muestra, 13,7% resultaron con serología positiva; para la segunda muestra se excluyeron 15 niños, falleció un paciente positivo y apareció un caso nuevo con IgG anti Core positivo (total 11 casos, 19,2%). Virus C: 5 casos positivos en la primera muestra (8,6%), apareciendo un nuevo caso en la segunda muestra. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre el número de casos positivos encontrados en la primera y la segunda muestras para ningún tipo de hepatitis. Al comparar los niños que recibieron nueve o más transfusiones durante el estudio con aquellos que recibieron un número menor, el riesgo relativo (RR) fue 13,65 y 6,06 en la primera muestra y 5,36 y 6,15 en la segunda muestra, para la infección por virus B y C. El odds ratio (OR) de los sujetos en estudio en relación con el grupo control fue 23,64 e infinito, para las hepatitis B y C, respectivamente.

Palabras clave: hepatitis viral, virus B y C de la hepatitis viral, transfusiones, antígeno de superficie del virus B, anticuerpo anti Core M y G del virus B, anticuerpo anti proteínas estructurales del virus C de la hepatitis, serología positiva, serología negativa.

María de los R. Chacón de Petrola, Olga Castillo de Febres, Adeliz Paolini, Katiuska Nuñez, Laddy Escalona, María Elisa Flores, Mariela Pacheco, Mirian de Naveda

Introducción

Las hepatitis postransfusionales han continuado presentándose, aunque su frecuencia ha disminuido notablemente, sobre todo en países industrializados, debido fundamentalmente al tamizaje del virus B de la hepatitis, así como a la aparición en el comercio de ensayos que permiten el reconocimiento de la presencia de anticuerpos anti virus C (1,2).

Sin embargo, los virus B y C continúan siendo los agentes infectantes más frecuentemente involucrados en las hepatitis postransfusionales, y aunque hoy en día han podido identificarse otros virus hepatotrópicos, un informe publicado en Estados Unidos en 1.997, revela que en los pacientes con hepatitis asociada a transfusiones, al descartarse la presencia del virus B, en 80% de los casos se presentan marcadores para el virus C, y en el pequeño número de casos aparentemente no relacionados con este último, solamente en 23% (3 de 13 pacientes) se logró diagnosticar una hepatitis aguda tipo O, cuya prevalencia es prácticamente universal, transmitiéndose a través de la sangre y sus derivados (3,4). Se ha estimado que aproximadamente 500.000 norteamericanos han recibido transfusiones sanguíneas de donantes en los cuales posteriormente se ha diagnosticado la infección por el virus C empleando ensayos de segunda generación (5).

Entre los factores de riesgo implicados en la transmisión del virus C, las transfusiones son responsables de 30,4% de los casos, siguiendo en frecuencia el uso de drogas endovenosas, la realización de tatuajes, el riesgo ocupacional y la conducta heterosexual (6-10). Por otra parte, se ha establecido que al reducir el número de transfusiones se reduce el riesgo de infección por el virus C (11,12).

En relación a la hepatitis B, a pesar de que hoy en día la sangre a transfundir es estudiada exhaustivamente para la detección de dicho virus, por las características y secuencia de aparición de los marcadores serológicos que se producen, es posible que una donación negativa para el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (HbsAg), sea capaz de infectar a los pacientes que la reciban (13). En este sentido un estudio realizado en la India en 1.996, informó en pacientes transfundidos con sangre HbsAg negativa, 14,6% de hepatitis postransfusionales, de las cuales 66,6% correspondieron a hepatitis B (1). En Alemania, en un estudio realizado en 7.438 donaciones, la frecuencia de positividad para el HbsAg fue de 0,6% (14). Se ha establecido entre donantes cuyas uridades pasaron todas las pruebas de tamizaje para el virus B, que el riesgo de que esa sangre haya sido obtenida durante el “período de ventana” es de 1 en 63.000 (15,16). En Venezuela, los estudios epidemiológicos indican una prevalencia que oscila entre 15 y 25% de positividad para el HbsAg entre los donantes.

Metodología

1. Diseño del estudio

Se trata de un estudio prospectivo, de tipo descriptivo. El protocolo fue realizado de acuerdo con las normas de Buenas Prácticas en Investigación Clínica y aprobado por el Comité Ético del CDCH de la Universidad de Carabobo.

Se obtuvieron dos muestras de sangre, una en el momento de la inclusión y otra entre uno y seis meses después de la primera muestra para la determinación de los marcadores virales.

2. Sujetos

El grupo en estudio estuvo conformado por todos los niños que acudieron al Departamento de Pediatría de la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera de la Ciudad de Valencia y al Banco de Sangre del Hospital Prince Lara de la ciudad de Puerto Cabello, bien sea a la consulta del hematología o a hospitalización para ser transfundidos, durante el lapso comprendido entre enero de 1.996 y enero de 1.997, y que cumplieron con los siguientes criterios de inclusión: ambos sexos, edad entre 0 y 18 años, y con enfermedades con indicación terapéutica de transfusiones (leucosis, hemofilia, síndrome de hipertensión portal) y antecedentes de al menos tres transfusiones, cuyos padres o representante legal hubieran firmado el consentimiento informado escrito. Los criterios de exclusión fueron: antecedentes de vacunación contra el virus de la hepatitis B, que hubieran recibido transfusiones en el intervalo entre la toma de la primera y la segunda muestra, y riesgo inminente de muerte. Como grupo control se seleccionaron 102 niños provenientes de la misma zona geográfica, con igual nivel socioeconómico que el grupo en estudio, apareados por sexo y edad, que acudían a dos grupos escolares, uno en la ciudad de Valencia y otro en Puerto Cabello, cuyos padres dieron el consentimiento informado escrito para su participación en el estudio, con historia negativa de transfusiones, vacunación contra la hepatitis B y con un examen físico normal.

3. Serología

Se obtuvieron muestras de sangre de la vena del pliegue del codo, se centrifugaron para obtener el suero respectivo, el cual fue dividido en alicuotas y almacenado a -60°C para su procesamiento posterior, en un lapso máximo de 60 días. Para la detección de anticuerpos anti virus B y C se utilizaron técnicas de MicroElisa, (Laboratorios ABBOTT).

El diagnóstico de infección por el virus se basó en la detección del HbsAg, los IgM e IgG anti Core viral B y el anticuerpo anti antígeno de superficie del virus B (anti HbsAg). Para el virus C se utilizó la prueba diagnóstica de segunda generación, distribuida por Laboratorios Abbott, en la cual se identifican anticuerpos en la muestra estudiada, dirigidos contra proteínas estructurales y no estructurales del virus C.

4. Se realizó el seguimiento de los pacientes, extrayéndose una segunda muestra en un período de tiempo que osciló entre uno y tres meses después de la toma de la primera muestra, efectuándose las mismas determinaciones para cada virus.

5. Se consideró serología positiva para el virus B la presencia de por lo menos uno de los marcadores citados anteriormente, y para el virus C la presencia de títulos de anticuerpos anti C.

6. Análisis Estadístico

Se utilizaron los índices de asociación Kappa y Fisher y Chi Cuadrado, y los índices de probabilidad de ocurrencia: riesgo relativo (RR) y odds ratio (OR). El procesamiento de los datos se realizó con el paquete estadístico SPSS, versión 5.0.

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