Paciente Infectado con el VIH según la Teoría de Dorothea Orem, Discusión

Los estudios de Rodríguez(18) y Díaz(21) reportaron que en general las perso­nas conocen las medidas generales de autocuidado, aunque los adolescentes tienen confusión acerca de catalogar como formas de contagio a expresio­nes afectivas como besos, apretones de manos y conductas cotidianas como uso de sanitarios. Díaz encontró que solo el sexo monogámico, o la abs­tención informada y el apoyo familiar tuvieron efecto significativo sobre las capacidades de autocuidado para la prevención del VIH/SIDA.(21) En el pre­sente estudio se encontró que el apo­yo que representa una familia, con­fiere al enfermo no solo un soporte, sino motivación para el autocuidado y sentimientos de valía.

En la muestra, el número de hombres es mayor que el número de mujeres, aunque ambos tienen la misma capa­cidad de autocuidado, resultado igual al de Velásquez,(22) quien reporta que en toda la cultura latinoamericana, los casos de enfermedades de transmi­sión sexual ocurren más en hombres que en mujeres, debido a que los pa­dres cuidan más a las mujeres, y son más tolerantes con las prácticas sexua­les de los hombres, además ellas de­sarrollan más capacidad de autocui­dado, porque en la familia, desde la infancia se les enseña que la mujer debe cuidarse más por el solo hecho de ser mujer.

Orem, en su teoría del déficit de au­tocuidado, propone el postulado de que las habilidades de cada individuo para autocuidarse están condiciona­das por la edad, el sexo y el apoyo fa­miliar principalmente, y que los con­dicionantes básicos pueden ser un detonante positivo o negativo de la capacidad de autocuidado, este estu­dio en lo referente al apoyo familiar apoya lo propuesto por Dorothea Orem.

Conclusiones

• Los condicionantes básicos repor­tados en este estudio mostraron que en su mayoría los pacientes han contado con el apoyo de una pareja estable, no han sido procli­ves a las relaciones extramatrimo­niales, mayoritariamente son hom­bres que han llegado hasta com­pletar el bachillerato y son adultos jóvenes con trabajos informales, cuyo sistema de salud es el régi­men subsidiado.

• Los requisitos de autocuidado del desarrollo revelaron una pobla­ción joven económicamente acti­va, con un sistema de salud que consideran que atiende adecuada­mente su enfermedad y que tienen una interacción social moderada.

• Los requisitos de autocuidado uni­versales expusieron que tienen una función respiratoria y gastrointes­tinal comprometida, consumen una dieta poco balanceada, tienen pe­ríodos de descanso adecuados y han sentido rechazo en algún mo­mento debido a su enfermedad. Las mujeres han sentido más este rechazo y el estigma social.

• Aunque su estado de salud requie­re una atención oportuna, eficaz y efectiva y casi siempre la consi­guen, los requisitos de autocuida­do de desviación de la salud evi­dencian cambios físicos y psicoló­gicos derivados de la enfermedad.

• El déficit de autocuidado se valo­ró principalmente en la dieta, la responsabilidad social para evitar el contagio a la comunidad y los cambios en la autoestima, auto­percepción y autoconcepto.

• El sistema de enfermería necesario para abordar el cuidado de este tipo de pacientes.que son independien­tes es de apoyo educativo.

• El apoyo educativo se realizó en intervenciones para mejorar au­toestima, nutrición, identificación de fortalezas y oportunidades y desinfección de utensilios de uso personal.

Recomendaciones

• Enfermería, por ser una disciplina que propende por la humaniza­ción del cuidado, debe trabajar día a día en estudios cualitativos que permitan conocer la percepción de las vivencias que imponen enfer­medades como el VIH y así sub­sanar necesidades individuales que favorezcan la adherencia de estos enfermos al tratamiento y a las ins­tituciones de salud.

• Se debe fomentar el autocuidado en todo caso, y particularmente en el VIH, formando de manera es­pecial la responsabilidad social de cada uno de los enfermos para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad, haciendo énfasis en las diferentes formas de desin­fección de objetos personales por­que hasta el momento ha sido un aspecto descuidado.

• La educación debe ser permanen­te, considerando que en este tipo de patología la enfermera está llamada a ejercer dentro de los sis­temas de enfermería el de apoyo educativo.

Implicaciones para enfermería

Desde enfermería es necesario liderar procesos educativos(5,19) de conciencia salubrista, que permitan actuar desde edades tempranas, abordando facto­res de riesgo que faciliten la aparición de enfermedades sexualmente trans­mitidas como el SIDA. Aunque tam­bién se requiere fomentar estilos de vida saludables abordando pautas de comportamiento, culturalmente esta­blecidas, y que en ocasiones son poco sanos, como las dietas ricas en grasas, sodio, azúcar, vida sedentaria y vida sexual riesgosa y permisiva.

El cuidado de enfermería trasciende cuando logra brindar cuidado holís­tico individualizado de acuerdo con las necesidades identificadas, que aunque pocas tienen grandes reper­cusiones en la calidad de vida y en el significado social.(4,5)

El autocuidado es una conducta apren­dida, inmersa en el bagaje cultural del individuo, con gran arraigo emocional, que cambia de acuerdo con las nece­sidades que la vida cotidiana plantea al individuo.(9)

Se confirma una vez más que el co­nocimiento no garantiza cambios ac­titudinales, ni la generación de estilos de vida saludables debido a que estos cambios necesitan un proceso de in­teriorización, complementados con autocompromiso y una maduración a través del tiempo.(23)

Como estrategia fundamental para prevenir la transmisión vertical, en­fermería debe liderar el proceso de inscripción y adherencia de la gestan­te al control prenatal, y asegurar ca­lidad en el servicio, de tal forma que a todas se les realicen las pruebas per­tinentes, y de esta forma se pueda cap­turar durante el tamizaje para VIH, mujeres infectadas y prevenir la trans­misión hacia el feto.

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