Precauciones en el Sistema de Drenaje del Tórax y Succión Pleural

1. Todos los sistemas deben ser pro­vistos en paquetes estériles, con sus respectivos tubos y conectores de tamaños, calibres y longitudes precisas y adecuadas.

2. Permanentemente debe estar dis­ponible, con el sistema de succión torácica, un equipo de “clampeo”, o sea un par de pinzas especiales de tipo Rochester que permitan la oclusión del sistema, y unas pin­zas de tipo “roller” para su “orde­ño” externo.

3. Nunca debe evacuarse el agua del frasco de sello de agua, y tampo­co elevar el sistema por encima del nivel del tórax del paciente.

4. Si hay burbujeo por escape de aire dentro del tórax del paciente (neu­motórax, fístula broncopleural) nunca debe ocluirse el sistema, pues el neumotórax aumentaría y se convertiría en un neumotórax a tensión.

5. Debe recordarse que si se presen­ta una falla eléctrica o de succión, en una de las tres botellas del sis­tema existe el sello de agua, el cual sigue operando aun sin succión. ¡Pinzar el sistema en estas condi­ciones está contraindicado.

6. La fijación del tubo de tórax a la piel del paciente debe hacerse con sumo cuidado, tomando todas las precauciones para evitar el grave accidente que significa su salida accidental. Esta fijación debe ha­cerse con sutura no absorbible calibre 0 o 1-0. Para la cobertura del sitio de inserción es preferible utilizar esparadrapo ancho de tela con gasas estériles debidamente colocadas, cuidando sellar hermé­ticamente, la entrada del tubo a la piel. No es recomendable envolver el tubo con el esparadrapo que fija el apósito pues en cada cambio de este o en el momento de retirar el tubo implica una gran moviliza­ción del tubo ocasionando dolor en el paciente.

7. El tubo de conexión entre el tubo intrapleural y el sistema debe per­manecer al mismo o inferior nivel del tórax del paciente, con el fin de no aumentar la resistencia del sistema (por ejemplo, evitar pasar­lo sobre la baranda levantada de la cama).

8. La oscilación del líquido de drena­je en el interior del tubo permite verificar la funcionalidad del siste­ma; la oscilación es normalmente de 5 cm; una oscilación mayor pue­de ser indicativa de fístula bron­copleural, y la ausencia de oscila­ción generalmente indica obstruc­ción del tubo.

9. La movilización o transporte del paciente a un lugar distante debe hacerse colocando el sistema a “trampa de agua”, nunca con el sis­tema cerrado, por el peligro de producir neumotórax a tensión.

10.Un sistema de succión pleural debe estar permanentemente bajo el cuidado y la supervisión de per­sonal de enfermería idóneo, con conocimientos y experiencia. El descuido puede dar lugar a acci­dentes muy graves con potenciales consecuencias letales.

Los autores no declaran conflicto de interés.Pares de la revista actualizaciones en enfermería

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